Cómo vender una startup: ¿He firmado, y ahora qué? (8/8)

Parecía imposible, pero hemos llegado al último post de la serie, fieles lectores!.

En este punto, el fundador ya ha vendido su “tesoro”, lo ha comunicado al equipo, a los clientes y al mundo. Su teléfono y su cuenta de Twitter arden de mensajes de amigos, familiares, conocidos y jetas que le dan la enhorabuena y después de los primeros instantes de subidón emocional, llega la inquietud: y ahora, qué?.

nerd indeciso

Iba a escribir que nada cambia, pero no es cierto. Después de años de enfoque total hacia un objetivo empresarial determinado, en la cuerda floja, está claro que después de la venta, la situación es distinta. Las motivaciones también lo son y por supuesto, el riesgo económico cambia también de forma radical. Aunque sólo sea porque 10, 20 o 300 nóminas ya no penden sobre la cabeza del emprendedor cada mes…

Pero también es cierto que, al fin y al cabo, tú sigues siendo el mismo. Con la misma necesidad de enfrentarte a retos, demostrar tus capacidades al mundo y crear cosas.

Además, se añade un elemento nuevo a la ecuación, y es la necesidad, fortísima, de demostrar a los compradores que han tomado la decisión correcta. Después de meses de convencerles de que eres la monda, ahora toca demostrarlo, y eso en un entorno de turbulencia y cambio.

Porque aunque te hayan prometido que la integración no ocurrirá hasta dentro de meses o años, la realidad es que tendrás que adaptarte, y rápido, a sus procesos, reporting y dinámicas. Y tener de nuevo un jefe o varios, después de años de libertad emprendedora, o entender las diplomacias corporativas, cuando te has acostumbrado a que todo sea informal, es difícil.

Como lo más probable es que te quedes en la compañía durante un periodo de tiempo largo, debes tener la cabeza fría, para digerir y dirigir la transición del modo más eficiente posible. Al tiempo que consigues resultados económicos para demostrar a tus nuevos jefes, que en efecto, tu y tu equipo sois unos cracks.

La gestión del estrés que produce la integración, mientras luchas por mantener la motivación del equipo y el ambiente startupero que tan bien te iba, sin desviarte de las proyecciones de ventas y sin descontrolar los gastos, hace que no tengas cabeza para dedicarte a ninguna otra cosa durante al menos un año.

Así que, aconsejo que mantengas tu estilo de vida, contén tus gastos y céntrate en tu familia y tu trabajo. Olvídate incluso de inversiones en otras startups, aunque imagino que no podrás evitar que tu mujer cancele la hipoteca ;).

Es importante ser muy humilde, y recordar el gran componente de suerte y oportunidad que hay detrás de toda historia de éxito.

Además, ¿cuantas buenas ideas de éxito vas a tener y ejecutar brillantemente en tu vida?, las estadísticas dicen que probablemente sólo 1, y ya las has tenido :). Así que piensa que para la segunda te conviene juntarte con otros tipos con mucho más talento y ayudarles con tu experiencia a cometer algunos errores menos.

Y una reflexión final, vender tu startup no te hará más feliz. La felicidad no está en el reconocimiento público, en la aprobación del jefe o de los colegas, si no en uno mismo, en hacer aquellas cosas que realmente te motivan y en entender los ciclos vitales de cada actividad y retos personales.

El “exit”, simplemente será una nueva etapa en tu camino, que te puede abrir nuevas puertas a financiación o proyectos en el futuro, pero que no garantiza nada.

De todos modos, sí que creo fundamental saber celebrar los hitos que se consiguen en la vida. Porque nunca sabes cuando llegarán momentos mucho peores en esta montaña rusa del emprendimiento.

Así que devuelve al ecosistema, comparte tu experiencia, invita a cenar a los amigos emprendedores que siguen a tope en la brecha y que son los que más se alegrarán del éxito, porque saben lo que cuesta.

Recuerda que ya sólo sabes ser emprendedor, y será complicado que tu futuro esté en una salida laboral por cuenta ajena.

Así que dale algo de misterio a tu marca personal, no menciones cifras del deal a nadie (además seguramente no puedes por cláusulas de confidencialidad), y busca oportunidades de negocio, ponte en contacto con los ninja hackers y design gurus que están empezando y sigue creando y experimentando, siempre…

Good luck!.

P.s.- Espera que te llamen para dar más charlas y entrevistas que antes, porque el ecosistema español es muy pequeño y no hay casi historias que contar, pero no te dejes saturar por ello. Recuerda que tu enfoque está en hacer que la integración sea perfecta y gradual y eso es muy, muy, muy complicado.

  • Te has pegado una currada con toda esta serie, así que, CHAPEAU. Pero, después de todo el trabajo… que lástima que hayas acabado esta serie con esta recomendación:

    Así que dale algo de misterio a tu marca personal, no menciones cifras del deal a nadie (además seguramente no puedes por cláusulas de confidencialidad)“.

    Yo creo que, lo mejor que se puede hacer por la Comunidad o el ecosistema no es dar charlas ni invitar a otros amigos emprendedores a cenar, sino contar lo que hay, sin trampa ni cartón, con las cifras encima de la mesa.

    Lo más probable es que me estrelle con mis ideas, pero yo lo tengo claro: si lo que hacemos es bueno, si no hacemos nada malo ¿Por qué ocultarlo?

    Un abrazo,
    David

    • miguelarias

      Gracias David. Creo que tienes razón con la idea de compartir lo más posible, y he intentado ser muy abierto en mis consejos para que sean realmente útiles.

      Aunque por desgracia, no siempre es posible ser totalmente franco, porque se tengan compromisos con diferentes stakeholders: equipo, compradores, clientes. Esto no es el mundo ideal, si no el que nos toca vivir y es necesario saber navegar entre dos aguas, todo el tiempo.

      Por otro lado, respecto a lo de crear misterio, tal y como está el patio (o el circo) emprendedor en España, es cierto que se da un bombo excesivo a iniciativas y “exitos” que no lo son tanto y otros pasan desapercibidos, teniendo más importancia relativa. Pero de nuevo, casi va ligado con la idiosincracia patria :).

      A ver si nos conocemos en persona algún día, que veo que tenemos muchos amigos en común ;).

  • Miguel, ¿Qué tal una reflexión sobre este tema un año después? Ya toca, ¿no?

    • miguelarias

      Jaja, te tomo la palabra y voy a escribir ese post. Lo que no te aseguro es que vaya a publicarlo ;). Que tal en Miami?

      • julioalonsoalcaide

        Hombre, pues si no lo publicas, circúlalo en privado entre unos cuantos interesados… Miami bien. Poca playa y mucho curro. Ah, y mucho viajar por toda la región.