#somostelefonica: Mi primer Encuentro de directivos

Hace un año, volviendo de mi último board con CARTO en Nueva York, bastante jetlagado (y con un punto de resaca), me pasé un par de horas por el Encuentro de Directivos de Telefónica al que me habían invitado como futuro miembro del equipo.

Pude asistir a las últimas presentaciones y me impresionó mucho la dimensión de todo, la calidad de los vídeos y la escala de la compañía. Viniendo de una startup y con mi deformación profesional de COO, sólo podía pensar en los costes de montaje, de traslados internacionales, etc, etc. Pero no pude experimentar una potente conexión emocional con lo que estaba ocurriendo, si no que me sentí un poco ajeno y algo abrumado.

Este año, acaba de terminar mi primer encuentro de presentación de la nueva estrategia de Telefónica para los próximos tres años. Y tengo que reconocer, sin pretender ser excesivamente cheesy, que se me ha puesto la piel de gallina en varios momentos. Y sí, es cierto, me ha dado un subidón mientras nos mostraban el vídeo del impacto de lo que hace Telefónica en un sólo día o cuando hemos celebrado la entrega brutal de un compañero o compañera junto con sus familias (y enhorabuena por la diversidad de los premiad@s!).

24 horas de Telefonica from Miguel Arias on Vimeo.

He sentido que formaba parte de este equipo y de este viaje, y esa sensación de pertenencia, hizo que cuando Jose María presentaba el plan de compañía y nos contaba lo conseguido hasta ahora y los retos por delante, sintiera que sí, que me estaba hablando a mí. Que esos retos, enormes, son también los míos y que todos tenemos algo que aportar para que baile el elefante, entendiendo la historia, aupados sobre ese pasado para enfrentar el brutal ritmo de cambio tecnológico con energía.

Y me gustó el concepto de que Telefónica ha sido capaz de crear varios unicornios en los últimos años, con divisiones como la de Ciberseguridad, IoT o Cloud que por facturación y tasa de crecimiento, estarían en ese club privilegiado si fueran empresas independientes. Aunque claro, nos queda la lección pendiente de conseguir crear también unicornios externos, startups a las que con nuestra contribución como socios comerciales, demos el empujón definitivo para que se conviertan en unicornios, en un win-win-win, para nosotros, para los emprendedores y sobre todo, para los clientes.

En esta tormenta perfecta, o tipping point, que estamos viviendo, con la promesa de la revolución de la Inteligencia Artificial convertida en una realidad (coches autónomos que serán vendidos a principio de año en EEUU, robots que colaboran y aprenden unos de otros…), con el Internet de las cosas desplegando sensores en todo y todas partes y con conexiones cada vez más rápidas, preparando el despertar del 5G, en este momento tan loco como digo, es apasionante poder formar parte del cambio en una compañía tecnológica y española. Que encima hace del compromiso moral y ético para humanizar la tecnología y conectar a personas la bandera de su nuevo plan estratégico.

La dopamina generada en el “encuentro” no hace que me vuelva ciego a las dificultades, aunque ayude a enfrentarlas con menos miedo ;). Tenemos mucho que hacer, dentro y fuera, para aprovechar mejor la capacidad de distribución global que tenemos y la relación entre Telefónica y los emprendedores está trufada de trabas que tendremos que ir atacando una a una, desde las personas, a los procesos y la tecnología.

Las compañías del Ibex35, tienen como principal amenaza la perdida de relación directa con el cliente, un cliente que hoy día es 100% digital. Por eso me gusta especialmente que una de las métricas fundamentales por la que vamos a medir nuestro desempeño en el nuevo plan, sea el NPS (net promoter score). Conseguir clientes satisfechos y que nos recomienden debe ser nuestra obsesión y para ello hay que poner a los usuarios en el centro de todas las cosas, que no siempre es sencillo desde las torres de Distrito T.

Pero todo esto empieza ahora. Lo que yo puedo decir, y cuando vienes de trabajar en startups en las que has tenido una brutal relación y conexión emocional desde su creación con el proyecto no es sencillo tener esta sensación,  es que me siento parte de este proyecto y este equipo.

Ya puedo decir, con orgullo y bastante vértigo: #somostelefonica y #soytelefonica

P.s.- La verdad es que ayuda tener a alguien con esta pasión al frente 😉

Jose María Alvarez Pallete, Telefonica