Emprender is not rocket science! Plan de lanzamiento para emprendedores

Este post apareció originalmente publicado en Cotizalia, el 1/11/2010.

Muchos participantes en la competición de planes de negocio del Venture Lab, del Instituto de Empresa, están enamorados de su idea empresarial, y además tienen extensísimos planes con estudios de marketing, mercado, competencia… Pero, cuando tienen que mojarse de verdad, y empezar a montar su startup, desde cero y generalmente sin financiación, llegan los problemas.

rocket-science¿Por donde empiezo?, es la primera gran pregunta del emprendedor, así que me propongo compartir con vosotros un plan de lanzamiento básico para startups basadas en negocios web. ¿Tenéis abrochados los cinturones? ¡Comenzamos la cuenta atrás!:

10.  ¡Consigue un gran equipo!

Lo primero es contar con gente interesante, el equipo y su actitud serán factores clave de vuestro éxito. Buscad a gente que comparta vuestros intereses y pasiones, pero que os complemente. ¡E intentad siempre que sean mejores que vosotros mismos!.

David Ogilvy dice “Si cada uno de nosotros contrata personas más pequeñas que uno, nos convertiremos en una empresa de enanos. Si contratamos personas más grandes, en cambio, seremos una empresa de gigantes”

9.  Concreta tu pasión y encuentra un gran problema que resolver.

El siguiente paso es reunir a ese gran equipo con papel y bolígrafo, comida y café para aguantar muchas horas. Pensad y repensad cuales son los problemas actuales que tiene el sector o área que os interesa y en dónde tenéis algo diferencial que aportar.

¡Y no os olvidéis que pensar en grande!, ya que vais a dedicar vuestras ganas y tiempo a una tarea difícil e incierta, buscad un problema cuya resolución merezca verdaderamente la pena.

Para poder llegar al siguiente paso, tenéis que tener claro que el problema seleccionado marcará la visión futura de vuestro negocio.

8. Haced un brainstorming intenso para encontrar soluciones verdaderamente transformadoras.

Buscad cambiar el mundo, con un planteamiento global. De nuevo tendréis que reuniros todo el equipo para otra sesión interminable, y no podréis salir de la sala hasta que tengáis claras una serie de soluciones potenciales, que tengan un impacto significativo sobre el problema que habéis definido.

El café vuelve a ser obligado.

7.  Filtrad vuestra lista de soluciones hasta un UNICA GRAN IDEA.

Plantearos si las soluciones propuestas realmente resuelven el problema inicial. Si hay alguien dispuesto a pagar por ello. Si podéis desarrollarlo realmente con vuestros conocimientos o si podéis conseguir que alguien lo desarrolle para vosotros. Si va es una solución escalable (recordad que el planteamiento es global). Y sobre todo, si AHORA es el momento de proponer esa solución (¿ha habido algún cambio tecnológico, en el mercado, en el comportamiento de los usuarios?).

Para poder avanzar en este lanzamiento acelerado, tenéis que conseguir una descripción de vuestra idea en menos de 100 palabras. ¡¡Y que tenga sentido!!.

6. Planificad, pero no demasiado.

No olvidéis que las previsiones suelen estar totalmente equivocadas, así que preparad un plan de negocio corto y claro, cubrid los elementos principales para definir un modelo de negocio coherente y lanzaos al barro lo antes posible.

5. Preparad un prototipo.

Ninguna idea de negocio basada en la web puede llegar a ninguna parte si no desarrolláis prototipos que os permitan testar vuestras ideas. Necesitáis obtener lo antes posible el feedback de los primeros usuarios para poder entender si vuestros conceptos encajan con la realidad.

4. Ayudad a otros a que entiendan vuestra solución.

Es fundamental comunicar lo más posible lo que estáis haciendo, para que el “reality check” de vuestro prototipo os ayude a mejorarlo y además consigáis añadir al equipo personas con talento que necesitaréis en el futuro.

Lo mejor que le puede pasar a una startup en esta fase, es que todo el mundo hable de ella y lo que está haciendo.

3. Equivocaos continuamente e iterad.
Definid métricas que os permitan saber si vais por el buen camino. Preparad sistemas para recibir el feedback de los usuarios y adaptad vuestro prototipo continuamente, revisando todos vuestros principios para crecer como un proyecto evolutivo.

No tengáis miedo a modificar cosas, a repensar la idea y las soluciones propuestas y sed flexibles para aprender de los errores y mejorar con rapidez.

 2. Mejorad vuestros procesos

Ahora todo empieza a tener sentido, y cada vez tendréis fuegos de mayor intensidad que apagar. Toca pensar en planes de versiones de la aplicación, en servidores escalables, personas dedicadas a mantenimiento y comunicación con usuarios, atención al cliente, monetización de usuarios.

No perdáis el foco en vuestra visión, ese gran problema que estáis solucionando, pero cread la estructura necesaria para poder prestar un servicio satisfactorio a vuestros usuarios, al tiempo que empezáis a generar ingresos.

1.     Cuando consigáis tracción, pensad en grande y pensad rápido.

Con tracción quiero decir que tengáis suficientes usuarios recurrentes, que a su vez generen de forma viral la llegada de más usuarios de modo que empecéis a tener importantes incrementos de tráfico, de usuarios, págínas vistas, etc.

Es el momento de garantizar que la caja no sea un factor limitante, consiguiendo financiación suficiente. Y seguro que si presentáis métricas atractivas podéis conseguir buenas valoraciones con Business Angels o capital riesgo.

Usad esos fondos para crecer a nivel global lo antes posible, y para contratar al mejor talento que podáis pagar.

0.     Conquistad el mundo!

 Good luck!

 

Cinco de los errores que cometí al emprender

No es fácil escoger sólo cinco errores entre toda la inmensa variedad de fallos, despistes y locuras que jalonan mi camino como emprendedor novel.

Un emprendedor tiene que estar preparado para asumir sus propios y continuos errores, aprender de los mismos y poder tomar nuevas decisiones, un poco más inteligentes, y probablemente igual de equivocadas. Y en ese proceso iterativo, de ensayo y error, el modelo de negocio irá definiéndose, el equipo se hará más fuerte y competitivo y será posible encontrar la llave del éxito empresarial.

Pero tampoco es estrictamente necesario que volváis a cometer uno por uno, TODOS los errores, así que espero que esta lista os pueda ayudar a evitar algunos de los míos:

1.     Olvidé que la caja es lo más importante – Cash is king

En nuestros siete años de andadura emprendedora, en IMASTE, hemos estado a punto de quebrar varias veces por no controlar suficientemente los períodos de cobro y pago, la petición de financiación con tiempo, etc.  Un gran proyecto puede morir antes de alcanzar su madurez por no controlar los flujos de caja, y todavía más en tiempos de crisis.

2.     Pensé que cerrar un trato o acuerdo llevaba poco tiempo

Una frase muy repetida en el discurso del emprendedor que comienza es: “estamos a punto de cerrar un acuerdo con un importante proveedor/cliente/medio de comunicación”.  La realidad es que lleva mucho tiempo convencer a los “key players” y sobre todo cuando se está empezando y al proyecto le faltan referencias y casos de éxito contrastados.

3.     Me creí mis propias proyecciones de ventas
Craso error. El emprendedor es un optimista por naturaleza. Si no lo fuera, no lo dejaría todo para montar un negocio!. Por fortuna, con el tiempo y la experiencia, las proyecciones se van pareciendo a la realidad. Pero para una fase inicial, las dividiría por cuatro. A ver si siguen saliendo los números…

4.     Trabajé mucho en un Business Plan y no en un modelo de negocio claro
En realidad nunca he trabajado demasiado en un Business plan, pero siempre queda bien decirlo. Y puede que si hubiera dedicado un poco más de tiempo al plan de negocio hubiéramos concluido que una oferta de servicios globales para estudiantes erasmus exigía una importantísima inversión inicial, de la que no disponíamos entonces.

De todos modos, la fe inquebrantable en el plan de negocio es un mito de las escuelas de negocio. Lo que se necesita de verdad es un buen equipo, con una idea interesante y una increíble capacidad de ejecución para alcanzar un modelo de negocio escalable. Los planes lo aguantan todo, aunque sean un ejercicio interesante para ayudaros a definir qué queréis resolver y cómo.

Como decía Von Moltke, “ningún plan de batalla sobrevive al contacto con el enemigo”.

5.     Enfoqué el proyecto a un mercado demasiado pequeño. Think BIG!

Nuestra idea de negocio inicial, tenía como público objetivo los estudiantes erasmus en Madrid. La segunda idea nos llevó a pensar a nivel nacional para organizar eventos de empleo presenciales en toda España y con la evolución actual del modelo, estamos desarrollando ferias virtuales para cualquier tipo de sector en más de 16 países.
Es importante pensar en global desde el principio, resolver un problema relevante (al menos para que haya gente suficiente que quiere pagar porque lo resuelvas J) y tener claro cómo puede escalar el modelo internacionalmente.

Quería terminar con un consejo final de Guy Kawasaki, “make meaning, not Money” si hacéis algo que tenga sentido, que ayude a transformar las cosas y trabajáis en ello con pasión, el dinero acabará llegando.

How to pitch a VC – Una clase en el IE

El pasado viernes, tuve el honor de ser invitado por Gary Stewart para dar una clase a los alumnos del IMBA del Instituto de Empresa dentro del Venture Lab. La clase versó sobre cómo presentar a inversores una startup tecnológica y tengo que reconocer que es un gusto poder presentar ante un público entregado :). Los IMBA´s están tan motivados con su participación en la competición y tienen tantas ganas de que sus proyectos salgan adelante, que se implican todo el tiempo.

Para hacer la charla más amena, propuse a los representantes de cada equipo que hicieran un elevator pitch inicial, de unos 2 minutos de duración y después les entregué dinero (del monopoly eso sí) para que invirtieran 160.000 $ en el resto de proyectos. Es un experimento que recomiendo a todo profesor de creación de empresas, porque enseña a los alumnos a fijarse en todos los elementos del proyecto, más allá de la idea o la técnica de presentación, y depués arroja resultados sorprendentes. Por ejemplo:

.- Los proyectos con presentadores con inglés nativo, consiguieron inversión de casi todos los grupos. Aunque no grandes cantidades. Lo cual demuestra que la habilidad de expresar correctamente las ideas y presentarlas de modo sencillo, hace que la percepción del riesgo de un proyecto disminuya y aumente su atractivo para los inversores.

.- Los proyectos más complejos tecnicamente, tuvieron menor inversión. Un inversor intenta invertir en aquellos proyectos que entiende, de ahí la necesidad de conceptualizar las ideas que se presentan y asimilarlas a otras que sean conocidas por el interlocutor. “Somos el spotify de los alimentos frescos”. “Somos el facebook de la caza…”

.- El entusiasmo del ponente juega un factor fundamental en los criterios de decisión de los inversores. Los que mostraron más convencimiento y seguridad en sus presentaciones, consiguieron arrastrar con sus ganas el dinero de los “inversores”.

En fin, siempre es un placer volver a las aulas del Instituto de Empresa y compartir experiencias con futuros emprendedores. Sobre todo porque termino aprendiendo muchísimo.

Comparto con vosotros mi presentación del viernes, basada en mi artículo de Cotizalia de hace unas semanas, en otras clases que impartí con anterioridad y en una presentación de Dave McClure sobre cómo presentar a inversores.