Feliz Navidad y un poco de balance de 2012

Vaya año!. Si emprender es una montaña rusa emocional, mi 2012 ha sido un “Dragon Khan” vertiginoso, que no siempre he sabido digerir con dignidad, para encontrar un mínimo equilibrio entre la vida profesional y personal.

El año empezó fuerte, con un proceso de due diligence extenuante con final feliz. Aunque, para qué engañarnos, desde que somos “americanos” nos toca trabajar aún más, para adaptarnos a una filosofía de objetivos inmediatos, reporting y proyección de expectativas a las que no estábamos, para nada, acostumbrados.

Sin contar con los procesos de integración tecnológica, de operaciones, financieros y sobre todo, las ganas y la ansiedad por hacer las cosas bien. Aunque llueva, y llover, este año de crisis galopante, ha llovido mucho y de todos los colores.

De todos modos, haciendo balance, el año ha sido estupendo, y no por los éxitos o exits profesionales, a los que he dado demasiada importancia (sobre todo a los fracasos), si no porque en julio ha venido a la familia babyalex, siguiendo fielmente el prototipo que ya habíamos clavado con babycarlota. Y la combinación de ambas ha sido definitivamente, la experiencia del año, y los que quedan por venir.

babyalex

Además, me ha permitido conocer mis propios límites de privación de sueño, que creo que ya se extienden en un duerme-vela inconsciente, en el que ni siento ni padezco. También he podido comprobar que por un hijo se sufre más que por nada, y que los hospitales no son, aunque les pinten pocoyós en las paredes, lugar para bebés. Y tengo, me temo que como para cualquier otro padre, el convencimiento de que mi niña de 2 años será premio nobel, que seguro que no se desvanecerá nunca.

Para 2013 sólo me planteo un objetivo y es aprender a relativizar. Darme cuenta de que aquí y ahora, a pesar de los sinsabores de la crisis, de la carga de trabajo o del stress por agradar, crecer, aprender, inventar… a pesar de todo y tanto, éste es el mejor momento de mi vida. Se mire como se mire. Es el momento de probar cosas, de ver crecer a mis hijas, disfrutar con ellas, de cuidar mi relación de pareja y de vivir intensamente. Pero despacio…

Porque no habrá otro momento más oportuno para hacerlo, y porque la felicidad no puede estar en los demás, si no dentro de uno mismo y en el modo en que aprecias el tiempo que dedicas a la gente y las cosas que te importan. Y aunque las ilusiones deban ser inalcanzables para poder cambiar el mundo, las expectativas que definan mis emociones, serán más básicas: un abrazo al llegar a casa por la tarde, un tobogán cada vez más alto y mientras me pongo cursi, un beso, para conocer “todo lo que he callado”.

Feliz Navidad.

Christmas IMASTE

 

Pues va a ser que sí que estamos en guerra: #Weareatwar

weareatwar

Será cumplir los 34, la paternidad repetida o la privación forzosa de sueño que lo acompaña. Pero lo veo muy claro, mientras observo a mi hija recién nacida dormir plácidamente durante esta imaginaria baja de paternidad, que no he disfrutado.

Ya no quedan dudas y como bien dice David Bonilla, estamos en guerra.

¿Qué mas señales necesitas?, los recortes abusivos que no ayudan a crear empleo si no a recaudar más a los que ya poco tienen, un goteo de despidos diario, entre los amigos que van cayendo alrededor, la emigración como única alternativa incierta y un contínuo run-run de augurios dramáticos en cada conversación trufada de “que mal están las cosas” y “todo está peor”.

Pero es que, estamos en guerra, y ya no valen las justificaciones del estilo “es que tú has tenido suerte, porque emprendiste cuando todo iba bien”, o la cantinela de que “los funcionarios son todos unos incompetentes y unos vagos”, y es que ya se sabe,  “España es así, país de pícaros y maleantes”.

Estamos en guerra, y ya no hay tiempo ni espacio para quejas, ni siquiera para lamerse las heridas. Y necesitamos soldados valientes… así que aprende a disparar: programa, diseña, estudia marketing de guerrilla, haz el pino, únete con otros o vete por tu cuenta, pero prepárate para la batalla.

Toca ser creativos, hacer las cosas bien, y con suerte, con mucho esfuerzo y muchas ganas. We are at war, abriendo mercados fuera de España, demostrando a todo el mundo que la tecnología española es tan buena como cualquier otra, y que la mierda de marca país que tenemos la vamos a superar a golpes de talento y orgullo.

Somos los nuevos tercios de Flandes, sólo disciplinados bajo las balas, luchando contra el mundo, pobres, dignos y temibles, y si, una vez más, nuestros gobernantes no están a la altura, preocupados por sus propios asuntos, sean cual sean, alejados de la realidad y de la batalla, ya no nos importa.

Esta lucha es nuestra, y la ganaremos sin, o a pesar de nuestros generales.

Pero ya no vale preguntar, ¿cual es la descripción funcional de mi puesto?, yo qué se!!, haz todo lo que puedas y sepas, y si no sabes, apréndelo. Crea, prueba, y consigue que las cosas salgan, y que salgan bien.

Y no, ya no toca decir “que tengo jornada intensiva y no cojo el teléfono después de la 3”, porque estamos en guerra y por las tardes siguen rozándome las balas en el frente.

Ya no se puede caer el boli o el teclado tras las 8 horas, cigarrillo y pasilleo  incluido, porque tus clientes ya no están en España, y esperan que les atiendas a todas horas, y que innoves y entregues a tiempo.  Y adivina qué, hay competencia feroz en todas partes.

Si tu salario son 30.000 euros brutos, tu coste directo de empresa son unos 42.000, y si tu trabajo no consigue que tu empresa facture en torno a 90.000, no es sostenible. Y puede que en Silicon Valley un desarrollador gane 100.000 euros haciendo lo mismo, pero seguro que su startup factura tres veces esa cantidad, o tiene financiación para sostenerlo.

Y ya no vale pensar que el cliente es idiota, y que eso lo llevan los comerciales, porque tu sueldo lo paga ese cliente, que es un aliado, y cada rincón de la empresa, son trincheras, con compañeros que salvar en la refriega.

Estoy convencido de que podemos sobrevivir, e incluso vencer, a la larga. Créate tu propio empleo, sobrevive a la batalla y produce suficientes ingresos. Y si tienes trabajo, hazte imprescindible, porque lo cierto es que de esta, no nos va a venir a salvar nadie.

Crea puestos de trabajo para ti, para los tuyos, con ideas nuevas y ejecución impecable, lejos de las pancartas, currando cada día, sin tregua.  Ya no es momento de ideologías, si no de sacrificarnos para ofrecer una vida mejor y seguramente distinta a los que vengan.

Y ojalá se produzca al fin un cambio moral y cultural en la sociedad, en el que no haga falta estar cíclicamente  en guerra, y se pueda vivir y trabajar, y disfrutar, con una gestión sostenible de las expectativas, ilusiones y los recursos. Donde premiemos el talento, aliviemos el fracaso honrado y cortemos con el despilfarro público y privado. Quimeras…

De momento, desde el frente te informo que nos vienen bien más manos,  que me sumo a la iniciativa de ofrecer lo que cada uno pueda para que otros se creen sus propios destinos y que no nos vamos a ninguna parte.

A partir de ahora dedicaré 1 hora quincenal a reunirme con emprendedores noveles (además del mentoring que hago en Wayra, IE Venture Lab, Seedrocket…) para escuchar las necesidades de los que empiezan y ayudarles en lo que sea posible. Si te interesa puedes apuntarte aquí.

Y si te quieres unir a la lucha, tenemos ofertas de empleo para comerciales internacionales, operaciones, desarrollo en IMASTE y Multivent. Contáctanos en info at imaste-ips dot com

 

 

 

 

La caja en tiempos de crisis. Pesadilla del emprendedor

cash is king

En estos momentos de interminable incertidumbre económica, mantener una caja saneada es una tarea fundamental del emprendedor: cash is king!.

Ahora que parece claro que será necesario aguantar hasta mediados de 2012 sin que la situación mejore sustancialmente,  las startups tienen que esforzarse en contar con recursos financieros suficientes para aguantar la travesía en el desierto.

Os desgloso algunas de las estrategias más útiles desde nuestra experiencia, considerando que en siete años, hemos estado a punto de quebrar por falta de liquidez en varias ocasiones J:

1. ¡Cobrar antes!.

El punto clave es la insistencia, así que tenemos una persona llamando a las empresas cuyas facturas están cercanas o han pasado el vencimiento. Aunque parezca obvio, las empresas en apuros prefieren dejar para el final a los proveedores que no protestan.

Nos hemos planteado la posibilidad de ofrecer descuentos por pronto pago, o incluso perdonar un pequeño porcentaje de la deuda, si pagan de forma inmediata. ¡Siempre será más barato que contratar al cobrador del frac!.

La nueva ley de obligación de pago en períodos más cortos, para empresas y administraciones públicas no ha tenido ningún efecto real sobre los tiempos medios de cobro. Las empresas e instituciones ponen una fecha de vencimiento y cuando no la cumplen, te van dando largas durante semanas o meses. Y claro, a ver quién es el valiente que le cobra intereses de mora a sus principales clientes. Una vez más, los más pequeños tienen que financiar a los grandes. ¡Increíble!.

 

2. Controlar los pagos

Hemos dejado de pagar al contado e instaurado una política clara de nuestro período de pago a proveedores, fijando una fecha fija al mes y un período mínimo de 30 días a contar desde esa fecha.

Además, listamos todos los pagos previstos en los próximos tres meses, priorizándolos y estudiando cuales pueden ser negociados de forma individual

3. Facturar más rápido

Se acabaron los tiempos de facturar a fechas fijas del mes. Ahora facturamos en cuanto obtenemos el visto bueno de un cliente o proyecto. Además, controlamos semanalmente con los jefes de proyecto, que han facturado todas las pre-reservas de proyectos. También hemos comenzado a solicitar pagos por adelantado para afrontar los proyectos, en torno al 30 % del total facturado.

4. Conseguir financiación

Parece difícil conseguir financiación con la crisis, y los bancos sólo prestan dinero si puedes probar sin la más mínima duda que no lo necesitas, pero hay caminos que pueden funcionar.

Eso sí, el riesgo tendrá que ser asumido en casi todos los casos por los propios emprendedores, avalando las cantidades solicitadas a título personal. No suena muy bien, pero  ¿quién va a creer en tu negocio más que uno mismo?.

No entro aquí a valorar las opciones de financiación a través de Business Angels o capital riesgo, ya que creo que no deberíais contar con esos canales para solventar problemas puntuales de caja. Igual otro día me animo y escribo sobre la opinión que me merece la financiación de capital riesgo, que resumo en: “evita meter a los VCs en tu casa todo lo que puedas”.

a. Préstamos del ICO

En IMASTE tenemos un préstamo de ayuda a la internacionalización del ICEX, gracias a que somos empresa PIPE. Son préstamos con interés 0, pero hay que aclarar que el ICO no asume el riesgo, por lo que la entidad bancaria que lo conceda os hará un estudio de solvencia y os exigirá avales personales en la mayor parte de los casos.

b. ENISA y otros préstamos participativos (CAN, etc)

Son entidades financieras o instituciones públicas que ofrecen préstamos con cantidades bastante superiores al punto anterior, pero a cambio de entradas (temporales, pero molestas) en el capital, que hacen de aval de la operación. Las condiciones para la concesión suelen ser más duras y exigen la presentación de concienzudos planes de negocio y de viabilidad.  Nosotros tenemos un ENISA de 300.000 euros, que nos ha ayudado en momentos complicados de falta de liquidez. Pero hay que tener en cuenta,  en el caso de ENISA,  que si tienes beneficios, (como debe ser tu objetivo fundamental) terminas pagando por encima del 7% de interés anual, y el atractivo del préstamo baja muchísimo. Este tipo de financiación me la pensaría con calma y teniendo delante la previsión de flujos de caja.

c. Adelanto de facturas

Si tenéis clientes solventes, pero que pagan tarde (aka Administraciones públicas), podéis solicitar a vuestra entidad bancaria que os adelante los pagos. Siempre y cuando el servicio ya esté realizado y el cliente dé toma de razón, es decir, certifique que todo ha ido correctamente y tiene previsto pagaros. Suelen costar entre un 9-10 % del importe de la cantidad adelantada, y tiene un máximo dependiendo de vuestra solvencia y la del cliente. Pero al menos no es necesario firmar avales personales.

d. Avalmadrid

No hemos probado esta opción, pero básicamente lo que hace Avalmadrid, es actuar como avalista en las operaciones financieras, para asegurar la devolución de las cantidades adeudadas si la empresa se declarar insolvente y libra al empresario de entrar en agobiantes avales personales. Con lo que mejora mucho la vida conyugal de todo emprendedor/a.

5.     Right-sizing

Es necesario ajustar el tamaño de la plantilla a la situación económica y la generación de ingresos, por lo que, con la crisis sostenida, los despidos pueden ser, desgraciadamente, inevitables en muchas pequeñas empresas.

Pero en una startup es muy peligroso perder a empleados valiosos, por lo que es interesante intentar recontratarlos como free-lances, a tiempo parcial. Reduciendo de este modo costes empresariales sin perder el contacto y proporcionando a los empleados más libertad para encontrar otros empleadores.

6. Otras políticas no financieras

Hay otro tipo de medidas a nivel operativo, que ayudan a controlar la liquidez. Como nuestro producto es fundamentalmente virtual (desarrollo de software y eventos online) o se consume cuando se produce (eventos presenciales), no podemos contar con la reducción de stocks para liberar cash.

En cambio estamos acelerando nuestras entregas de trabajo en curso, para certificar la entrega de los proyectos y cobrar antes.  Esta necesidad de realizar trabajo “facturable” a corto plazo, afecta a las tareas de innovación y desarrollo de nuevas versiones que son tan necesarias en el mundo web.

En línea con lo anterior, buscamos acelerar el flujo de circulante mejorando los procesos en todas las áreas de la empresa, desde la comercialización de espacios en las ferias reales y virtuales, hasta las distintas fases del desarrollo de software, utilizando técnicas de agile development. Esta política nos permite ser más eficientes para asumir una carga de trabajo creciente por la reducción de personal y agilizar la entrega de proyectos con un coste menor.

De todos modos, lo más importante sigue siendo enfocarse en el negocio y vender con un margen operativo razonable!, así que hagamos las llamadas, mandemos los mails, escribamos las cartas e instauremos los procesos, y centrémonos de vuelta en la batalla diaria. ¡Suerte!