Levantando una serie A, CartoDB

Decenas de reuniones con principals, partners y comités de inversión, más de 15 versiones del pitch deck, un par de auditorías previas, due diligences legales y financieras, unos cuantos días durmiendo poco entre conference calls con horarios de Silicon Valley, New York, Madrid y Berlin e intensos equilibrios familiares para saltarme las vacaciones (un año más), nos han permitido, después de todo, obtener un resultado de enorme valor, poder escoger los compañeros de este viaje. 

Hoy se ha anunciado la ronda de financiación de CartoDB, y es un honor poder afrontar los retos que vienen con amigos y experimentados profesionales como Ciarán de Earlybird, Aquilino y Javier de Kibo Iñaki de Vitamina K.  “Optimize for people not valuation” es un gran consejo de Kevin Systrom. Se trata, siempre, de las personas, aquellas que comparten tus principios y creen en lo que estás haciendo, para aportar ahí donde tú no llegas. Y la experiencia previa es superimportante, “been there, done that” , llevando startups al otro lado del charco, escalando equipos y procesos y engrasando la maquinaria comercial.

Siempre las personas..., del mismo modo que han sido capitales para conseguir la ronda los consejos y expertise, y todo, de Oriol Juncosa, la continua evolución del equipo de producto en los últimos meses, lanzando el multiusuario, Oddisey.js, la nueva UI, los twitter maps, etc, etc y etc, el equipo comercial que no ha fallado ni un mes sus objetivos de ventas y crecimiento, el equipo de marketing sacándonos en techcrunch, Tech.eu o thenextweb cuándo más hacía falta, el equipo financiero cumpliendo con todos los requisitos en un momento de cambio de procesos y crecimiento, el empujón con la comunidad de developers creando el programa de ambassadors, startups y grants y por supuesto, el liderazgo de Javi y Sergio para que nadie se despistara ni lo más mínimo y siguiéramos innovando en todos los sentidos.

Que con esto de las rondas, el desenfoque suele ser muy habitual y puede destruir tu startup.

Ahora tenemos, después de pasar por estrecheces varias, como todos, los recursos que nos permitirán jugar en la champions league de internet, dar un salto sustancial en nuestro ritmo de expansión internacional y cambiar para siempre el mercado de las aplicaciones geoespaciales. Que tiemble ESRI y Google Maps engine!.

Da vértigo, lo reconozco, pero también es un privilegio enorme y una responsabilidad que asumir muy humildemente, agradecidos porque otros validen lo conseguido hasta ahora y compartan nuestra visión del futuro.

Es importante celebrar los hitos, y haber llevado un proyecto bootstrapped hasta aquí, a puro músculo de esfuerzo, talento y ganas, con una plataforma con más de 600 clientes en más de 50 países y casi 60.000 usuarios, creciendo por encima del 15% cada mes, no es moco de pavo. Yo soy un recién llegado, todo el mérito es de Javi, Sergio y  los enormes cracks que hay detrás del proyecto, IMHO el mejor equipo startupil que hay ahora en España, y gran parte del extranjero ;).

Eso sí, aunque lleguen las felicitaciones y los consabidos “supercongrats” por twitter, esto no es más que otro paso en el camino. Levantar dinero no hace más que generar mayores expectativas, pero no marca ningún punto y aparte.

Ya no hay términos medios, sólo haciendo las cosas extremadamente bien a partir de ahora, administrando los recursos conseguidos con cabeza y equivocándonos lo menos posible, sin tener, en absoluto, todas las claves, conseguiremos nuestros objetivos. Y espero que el de nuestros inversores :).

Así que estad atentos, porque the show certainly goes on. Y lo que es seguro es que los retos del camino nos van a encontrar trabajando.

 

 

 

Las tribulaciones del business angel español

No hace demasiado, un emprendedor me dijo que los business angel en España son como los unicornios. Todo el mundo habla de ellos, pero nadie ha visto nunca a uno.

Pero se equivoca, los business angels hispanos existen y son cada vez más, más profesionales, expertos y conectados. Aunque, como siempre digo, ser business angel en España es un hobby muy, pero que muy caro.

En un ecosistema emprendedor todavía incipiente como el nuestro, invertimos en proyectos poco profesionalizados y con una altísima tasa de mortalidad. Además, no llegamos ni de lejos a las tasas de inversión individuales, que investigaciones recientes apuntan como mínimo para garantizar un retorno razonable: al menos 20 inversiones de 10-20.000 euros para una cartera equilibrada.  

Por otro lado, la financiación de una primera ronda de inversión (serie A) es, de momento, escasa, por lo que incluso los proyectos que superan las tensiones entre socios, los retos de mercado y los errores de enfoque iniciales, tienen pocas posibilidades de alcanzar masa crítica suficiente.

Espero que a partir de ahora, con la existencia de fondos de inversión con más músculo financiero como Kibo, Active Venture Partners o Cabiedes & Partners, junto con la ampliación de fondos como Vitamina K o Inverready, permita que se corrija el gap tradicional de la financiación de startups españolas, de entre 0,5 y 1,5 millones de euros.

Pero volvamos al business angel patrio, ese individuo que ha puesto de 5 a 20.000 euros de su dinero en una startup recién creada (ya, una miseria diréis, pero a ver quién es el listo que se atreve a meter más de 20.000 euros al año en una caja de cartón, que lo más probable es que se queme y que en todo caso, no se podrá abrir salvo que se alineen los astros). Preguntadle a vuestras parejas, no emprendedoras, lo que opinan del riesgo asumido y qué otros usos más gratificantes darían a ese dinero.

Pues bien, ese valiente, va y mete el dinero ilusionado y encima se implica a tope para aconsejar al emprendedor novel. Le presenta a sus contactos, le ayuda a pivotar y hacer más coherente su proyecto y le acompaña en los malos momentos y las indecisiones.

La mayor parte de las veces, esa startup cerrará al cabo de un año, y el inversor no se lo tomará mal. Son las reglas del juego: “ánimo chicos, llamadme para la siguiente y un abrazo”.

Pero el dinero se habrá perdido para siempre…

Y en el caso increíblemente afortunado de tener buen ojo y mejor suerte, la empresa crecerá y tendrá nuevas necesidades de financiación. E incluso puede que consiga levantar la siguiente ronda A, pongamos que con una valoración pre-money de 1-2 millones y una inyección de capital cercana al millón de euros.

Pues en ese momento, en el que los business angels yankis se apartarían elegantemente a un lado haciendo un bonito cash out de 4-6x veces su inversión, en España, resulta que los siguientes inversores, por lo general, no prevén que el business angel reciba nada.

De hecho, se esperará de ti que permanezcas en el proyecto, durante varias rondas posteriores o hasta la hipotética venta final, mientras te diluyes enormemente. Todo para evitar dañar al proyecto que tanto has apoyado y por cuyo éxito que te alegras una barbaridad. Por supuesto.

Los VCs más generosos esperarán que, en todo caso, aceptes un descuento por liquidez significativo y vendas tu participación a una valoración, que ronde la mitad de la valoración de la ronda A, y… ¿pelillos a la mar?.

Pues no, porque después de todo, el estado te dirá que has tenido plusvalías extraordinarias con las acciones que habías comprado, con el mismo tratamiento que el mercado continuo y se llevará un 27 % de tus ganancias. Que además no podrás enjuagar con las pérdidas de los otros proyectos, porque aunque su valoración sea casi cero, no han dejado de existir aún y no tienen valor de mercado de referencia.

Y a pesar de todo, quiero seguir invirtiendo como business angel en proyectos tecnológicos en España. Es lo que tienen los hobbys, que se basan en sentimientos y no tienen por qué ser racionales…business angel en españa