Pues va a ser que sí que estamos en guerra: #Weareatwar

weareatwar

Será cumplir los 34, la paternidad repetida o la privación forzosa de sueño que lo acompaña. Pero lo veo muy claro, mientras observo a mi hija recién nacida dormir plácidamente durante esta imaginaria baja de paternidad, que no he disfrutado.

Ya no quedan dudas y como bien dice David Bonilla, estamos en guerra.

¿Qué mas señales necesitas?, los recortes abusivos que no ayudan a crear empleo si no a recaudar más a los que ya poco tienen, un goteo de despidos diario, entre los amigos que van cayendo alrededor, la emigración como única alternativa incierta y un contínuo run-run de augurios dramáticos en cada conversación trufada de “que mal están las cosas” y “todo está peor”.

Pero es que, estamos en guerra, y ya no valen las justificaciones del estilo “es que tú has tenido suerte, porque emprendiste cuando todo iba bien”, o la cantinela de que “los funcionarios son todos unos incompetentes y unos vagos”, y es que ya se sabe,  “España es así, país de pícaros y maleantes”.

Estamos en guerra, y ya no hay tiempo ni espacio para quejas, ni siquiera para lamerse las heridas. Y necesitamos soldados valientes… así que aprende a disparar: programa, diseña, estudia marketing de guerrilla, haz el pino, únete con otros o vete por tu cuenta, pero prepárate para la batalla.

Toca ser creativos, hacer las cosas bien, y con suerte, con mucho esfuerzo y muchas ganas. We are at war, abriendo mercados fuera de España, demostrando a todo el mundo que la tecnología española es tan buena como cualquier otra, y que la mierda de marca país que tenemos la vamos a superar a golpes de talento y orgullo.

Somos los nuevos tercios de Flandes, sólo disciplinados bajo las balas, luchando contra el mundo, pobres, dignos y temibles, y si, una vez más, nuestros gobernantes no están a la altura, preocupados por sus propios asuntos, sean cual sean, alejados de la realidad y de la batalla, ya no nos importa.

Esta lucha es nuestra, y la ganaremos sin, o a pesar de nuestros generales.

Pero ya no vale preguntar, ¿cual es la descripción funcional de mi puesto?, yo qué se!!, haz todo lo que puedas y sepas, y si no sabes, apréndelo. Crea, prueba, y consigue que las cosas salgan, y que salgan bien.

Y no, ya no toca decir “que tengo jornada intensiva y no cojo el teléfono después de la 3”, porque estamos en guerra y por las tardes siguen rozándome las balas en el frente.

Ya no se puede caer el boli o el teclado tras las 8 horas, cigarrillo y pasilleo  incluido, porque tus clientes ya no están en España, y esperan que les atiendas a todas horas, y que innoves y entregues a tiempo.  Y adivina qué, hay competencia feroz en todas partes.

Si tu salario son 30.000 euros brutos, tu coste directo de empresa son unos 42.000, y si tu trabajo no consigue que tu empresa facture en torno a 90.000, no es sostenible. Y puede que en Silicon Valley un desarrollador gane 100.000 euros haciendo lo mismo, pero seguro que su startup factura tres veces esa cantidad, o tiene financiación para sostenerlo.

Y ya no vale pensar que el cliente es idiota, y que eso lo llevan los comerciales, porque tu sueldo lo paga ese cliente, que es un aliado, y cada rincón de la empresa, son trincheras, con compañeros que salvar en la refriega.

Estoy convencido de que podemos sobrevivir, e incluso vencer, a la larga. Créate tu propio empleo, sobrevive a la batalla y produce suficientes ingresos. Y si tienes trabajo, hazte imprescindible, porque lo cierto es que de esta, no nos va a venir a salvar nadie.

Crea puestos de trabajo para ti, para los tuyos, con ideas nuevas y ejecución impecable, lejos de las pancartas, currando cada día, sin tregua.  Ya no es momento de ideologías, si no de sacrificarnos para ofrecer una vida mejor y seguramente distinta a los que vengan.

Y ojalá se produzca al fin un cambio moral y cultural en la sociedad, en el que no haga falta estar cíclicamente  en guerra, y se pueda vivir y trabajar, y disfrutar, con una gestión sostenible de las expectativas, ilusiones y los recursos. Donde premiemos el talento, aliviemos el fracaso honrado y cortemos con el despilfarro público y privado. Quimeras…

De momento, desde el frente te informo que nos vienen bien más manos,  que me sumo a la iniciativa de ofrecer lo que cada uno pueda para que otros se creen sus propios destinos y que no nos vamos a ninguna parte.

A partir de ahora dedicaré 1 hora quincenal a reunirme con emprendedores noveles (además del mentoring que hago en Wayra, IE Venture Lab, Seedrocket…) para escuchar las necesidades de los que empiezan y ayudarles en lo que sea posible. Si te interesa puedes apuntarte aquí.

Y si te quieres unir a la lucha, tenemos ofertas de empleo para comerciales internacionales, operaciones, desarrollo en IMASTE y Multivent. Contáctanos en info at imaste-ips dot com