Villanos de baja intensidad

La realidad, con sus infinitas tonalidades de gris, nos demuestra que más allá de los archi-villanos de comic, con temibles superpoderes y un insaciable ansia de conquista y destrucción del mundo, hay otro tipo de malévolos villanos de las pequeñas cosas, de baja intensidad.

Siento un temor reverente por los Kim Jong-uns o por los Bárcenas del mundo, pero me quedan lejos, rivales para super-héroes desvaídos como Obama, el Dalai Lama, o por qué no, los resortes oxidados de la justicia.

Pero nos olvidamos del daño callado, pero persistente, que nos infligen los mini-villanos cotidianos.

Esa secretaria que apunta siempre mal las citas y los nombres, el compañero de trabajo que está todo el día quejándose, el familiar rabioso que pone verde a todo quisqui, el interprete simultáneo que traduce lo que le viene en gana, el funcionario de ventanilla que te pide que vuelvas mañana por un certificado innecesario, los jetas sinvergüenzas que esperan que otros les resuelvan todas las papeletas, los pesimistas incorregibles, los tontolabas que se niegan a aprender nada nuevo, los empresaurios cortoplacistas y explotadores, los cotillas que siempre tienen algo que contar “pero no lo sabes por mí, eh?”, el que se burla de negros y homosexuales, pero “no es racista ni homófobo, claro”, el intransigente egoísta, el prepotente cargante, el desagradable esférico…

Una hueste interminable de villanitos que nos comen poco a poco las ganas y reparten el mal por donde andan. Contra esta amenaza sutil, no podemos contar con Iron-man y el Capitán América para que nos saque las castañas del fuego, pero quizá, cada uno de nosotros podamos ser un “Superlopez” del día a día, vivir, seguir, luchar con todas nuestras fuerzas, optimismo y moral individual para que el mundo sea más fácil, justo, divertido, alegre y agradable.

¿Es mucho pedir?

superheroes cotidianos

Chamberi Valley e IMASTE en la ARD, la televisión pública alemana

Hace un par de semanas tuvimos el honor de contar en Chamberí Valley, con la visita de un equipo de la televisión pública alemana, la ARD. Querían hacer un reportaje para el programa EuropaMagazin, en el que se mostrara una imagen más positiva de España, alejada de huelgas, siestas y playas.

Creo que es muy importante que los alemanes sepan que en España hay emprendedores con ganas, que están creando tecnología innovadora que se traduce en puestos de trabajo de calidad. Como he comentado otras veces en este blog, la marca-país de España está por los suelos, y eso es demoledor para las empresas que no tenemos más remedio que exportar, dado que el mercado local está terriblemente parado.

Así que agradezco mucho a Gunther y Anne, el estupendo reportaje que nos han hecho, con una visión optimista del futuro, aunque sin desdeñar los retos que tenemos por delante. Esperemos que nos ayude a vender más webcasts y ferias virtuales en Alemania, que es un mercado difícilismo para los emprendedores de internet!.

Además, mi madre está supercontenta de ver que el fortunón gastado en profesoras de alemán para no perder el idioma, ha servido para algo ;). Os dejo un link con el video del programa en la web de la ARD, por desgracia sólo en alemán!, aunque se puede escuchar a Iñaki, María y Javi dar su visión sobre el ecosistema patrio. Y para los cotillas, veréis en la comida a muchos de los sospechosos habituales del emprendimiento madrileño :).

ARD Chamberi
IT Unternehmer trotzen der Krise

 

 

P.s.- Ahora sólo queda que Informe Semanal se atreva a hacer un reportaje similar, porque también es importante que los jóvenes españoles encuentren roles más allá de los futbolistas y funcionarios. Para que se animen a crear sus propios puestos de trabajo, que empieza a ser el único camino de futuro.

4. Cómo vender una startup: los asesores (4/8)

Al afrontar la venta de una startup, lo más probable es que tu comprador y sus asesores sean unos expertos en M&A (mergers & acquisitions) mientras que para ti es la primera y seguramente única vez que vivas una aventura como ésta.

 
Ya he comentado antes la importancia capital de los mentores, para tener una visión objetiva y externa del proceso, y para conocer condiciones de mercado, trucos de negociación y sobre todo, introducir algo de sentido común en el proceso.

Pero los mentores y su dedicación sólo pueden estirarse hasta un punto determinado, y para poder preparar tu due diligence con garantías y más aún, para poder negociar un contrato de 150 páginas, lleno de términos legales y condicionantes “chunguísimos”, necesitas asesores (nota: como habréis visto en posts anteriores, he incluido los anglicismos habituales del sector, con su explicación pertinente. No lo he hecho por snobismo, que también, si no porque son moneda común en los procesos de compra-venta y ¡conviene conocerlos todos!).

Creo que un emprendedor tiene que ser bueno en lo suyo; generar ideas de negocio, ejecutarlas con brillantez y hacer crecer el modelo, pivotando cuando sea necesario, pero dejemos que los abogados, fiscalistas y financieros nos ayuden con sus consejos y conocimientos, porque si no, podemos tener graves problemas en el futuro.  Aquí no vale el do-it-yourself low cost, que tanto nos gusta a los emprendedores.

Además, es más que probable que vayamos a trabajar codo con codo con los compradores durante un buen tiempo en el futuro, así que no querrás estropear la relación antes de empezarla, con un proceso de negociación tenso y agotador. La presencia de una tercera parte, sobre todo, si tiene una legitimidad externa, puede ayudar mucho a limar asperezas o actuar como cabeza de turco ;).

De todos modos, no soy nada fan de las técnicas negociadoras de poli bueno-poli malo. La responsabilidad de mantener la relación en buenos términos y de pasar también por los puntos más escabrosos de la negociación, es sólo tuya, y tienes que manejarla con elegancia y mano izquierda, aunque defiendas tus intereses.

Es importante entender que durante la negociación del contrato, los asesores son el “pollito” de los huevos con bacon, y vosotros los cerditos. Es decir, ellos ponen los huevos, pero vosotros os jugáis toda la pierna ;), así que ponderad cada decisión, porque no se trata de pequeñas victorias legales, si no de vuestra carrera profesional.

Pero, por otro lado, a veces los asesores no entienden que un emprendedor está más que acostumbrado a vivir con altas dosis de riesgo. De hecho, es una parte intrínseca de nuestra vida laboral, y por tanto, podemos aceptar asumir garantías con riesgos inciertos, o podemos aceptar que no todo esté atadísimo.

Otro interesante punto de contraposición entre asesores y emprendedores, es que los emprendedores somos optimistas enfermizos, cómo si no, nos habríamos lanzado a ésta locura que es montar un negocio improbable con una altísima mortalidad inicial. Mientras que los abogados y asesores financieros suelen ser pesimitas crónicos, lo cual es necesario para su trabajo.

Entendiendo esto, podréis tomar mejores decisiones cuando los expertos os expongan los pros y contras y los riesgos de cada decisión.

Vamos con los tipos de asesores:

Abogados:

La negociación de cada una de las cláusulas del contrato de compra-venta y los contratos laborales posteriores, es un proceso muy técnico y complejo. Necesitas contar con el mejor asesor posible.

A favor de contratar con los bufetes de referencia (Garrigues, Gomez Acebo y Pombo, DLA Piper…) está el que tienen mucha experiencia y que pueden referirse a las prácticas habituales del mercado en la negociación. Eso sí, son muy, muy caros.

Otra opción es combinar tu abogado de confianza, que te conoce bien y además domina la parte legal de tu negocio (para preparar la due diligence legal) con un free-lance que tenga experiencia en M&A. Esta opción es más económica, pero tienes que tener muy buenas referencias de ese profesional en el que vas a poner gran parte del peso de la operación.

Asesores fiscales:

Como la estructura financiera de la operación suele ser compleja, pagos aplazados, en acciones, en efectivo…, es importante contar con un asesor fiscal que permita optimizar las cargas fiscales de la operación y garantizar que todo se hace del modo correcto de cara a Hacienda, tanto a nivel personal como corporativo.

Además se suele tratar de operaciones con entidades extranjeras, en otra moneda, y que pueden incluir follones adicionales como escisiones parciales de ramas de actividad, salidas a bolsa, auditorías fiscales… Así que tener un buen asesor fiscal, es muy necesario para entender cuánto se paga de impuestos (una pasta después de las últimas reformas!) y cuándo.

Asesores financieros:

El comprador querrá estar muy seguro de que lo compra está en regla y de que no se va a encontrar sorpresas desagradables con el fisco. Tener  cuentas auditadas de los 3-4 años previos es muy útil para presentar una imagen aseada de los estados financieros de la empresa.

Es importante que vuestros asesores financieros en la compra-venta conozcan muy bien vuestra operativa presente y pasada, porque tendrán que defender vuestros números y las decisiones financieras tomadas en los últimos años.

Recomiendo contar con asesores de confianza, aunque no sean de alguna de las big four o big five si incluimos a BDO. Eso sí, es imprescindible que dominen el inglés y las normativas de contabilidad internacionales y americanas (US GAAP). Con un despacho mediano, podréis tener una mayor dedicación de socios de alto nivel, con un coste mucho más asumible.

 

Por último mencionar que es conveniente avisar a los compradores del rol que van jugar tus asesores y sus referencias, al empezar la due diligence y antes de las negociaciones del contrato. Así sabrán que esperar en las siguientes fases del proceso.

 

 

Para los muy cafeteros: los brokers financieros

Imagino que depende del tamaño total del deal, pero no soy muy partidario de contar con un broker financiero en la operación, salvo que tengas una clara intención de vender sin haber recibido ofertas previas y quieras generar un proceso de subasta con varios compradores simultáneos.

Este punto constituye para mí el mayor valor del broker: la detección y contacto con compradores potenciales que no estuvieran en tu radar (situación improbable si has hecho los deberes y conoces bien tu mercado :)). También te ayudarán en la negociación de la valoración y el proceso de venta, pero su coste es muy alto, en torno al 5-10 % del precio total de venta (sin descontar earn-outs, pagos en acciones o escrows, ojo) y sin contar con el coste de abogados y asesores fiscales y financieros que van a parte.

Además, tienden a querer subir el precio de la venta para incrementar sus fees, pero eso puede dificultar el acuerdo con tu comprador.

Otro factor importante para la decisión de contar o no con un broker financiera, es conocer cuanto tiempo podrás dedicar tú mismo a todo el proceso (sois uno o varios socios, de modo que el negocio no sufra durante estos meses de cambio de foco), porque la gestión de la due diligence y de los abogados y asesores financieros lleva tiempo y mucho, mucho esfuerzo.