Escalar una startup es como esquiar…

Escalar una startup

En una reunión con un ex-alto ejecutivo del proyecto de los Samwer Brothers (Rocket Internet) hace unos días, me describió un simil curioso. Decía que para él, escalar una startup planteaba retos similares a la práctica del esquí.

Cuando esquías, es muy fácil coger velocidad. Basta con que dirijas los esquís hacia la línea de máxima pendiente, y voilá, empiezas a deslizarte como un energúmeno. El problema es, que si no tienes la técnica o habilidad necesaria, lo más probable es que al acelerar, te rompas la crisma.

Y además, el esquiador inexperto, tenderá a frenar en cuanto gane un poco de velocidad, por temor a equivocarse en el siguiente giro, al bache inesperado, la placa de hielo traicionera… Así que la tendencia de los esquiadores noveles es moverse lo más despacio posible, evitando la pendiente y sin avanzar apenas.

Pues bien, con una startup ocurre algo muy parecido. Crecer rápido, escalar ventas, procesos, releases tecnológicas, implica lanzarse por la línea de máxima pendiente, a toda pastilla.

Y en España, hay mucho miedo de los emprendedores a afrontar el vértigo de la velocidad. Por un lado, porque estrellarse es muy peligroso, y por otro, porque nos falta técnica para afrontar los retos del camino. No tenemos entrenadores que nos enseñen como avanzar rápido y ejecutar sobre nuestros planes sin perder el foco, no tenemos expertos en las distintas áreas de negocio, que puedan asumir la responsabilidad que les toca a cada uno y avanzar de forma independiente pero coordinada y nos faltan inversores que no sólo aporten dinero, pero también contactos, método y apoyo.

Creo que ese el mayor handicap que tenemos ahora mismo en nuestro ecosistema, para crear proyectos globales. Y creo que por mucho que nos parezca que los Samwer Brothers no son innovadores, o que basan su modelo de negocio en las ideas de otros, la verdad es que de ejecutar planes y escalar, saben.

Y mucho.