Ecosistemas europeos uníos!. Or die.

Una de las realidades que más impactó durante mi viaje a EEUU hace unas semanas dentro del IVLP, fue que todos los ecosistemas emprendedores clave del país están totalmente interconectados.

¿Qué significa esto?, un emprendedor con un gran proyecto de Austin (Tejas) puede encontrar inversores sin problemas en Silicon Valley o hacer un partnership tecnológico con otra startup del MIT de Boston y vender sus productos a grandes corporaciones que le han presentado emprendedores de Seattle o Boulder (Colorado).

Para poder entender la potencia de esta red de contactos de confianza y de alto nivel, un equivalente en Europa, sería que un emprendedor español pudiera conseguir un inversor de Berlin gracias a la intro de otro colega alemán, y además tener un co-inversor de la City, un proyecto conjunto con una startup de Paris y una agenda de reuniones de alto nivel en Barcelona y Estocolmo, buscada por sus pares locales.

Suena utópico, pero es algo que nos tenemos que tomar muy en serio, si queremos que las startups europeas puedan tener músculo financiero, comercial y técnico para competir de tu a tu con sus rivales norteamericanas.

Hace unos días, en el Spain Startup & Investor Summit, mi amigo Imran Akram de DN Capital, me decía que en su visualización de la red de contactos de linkedin (inmap), había muchos puntos muy conectados y en cambio dos nubes prácticamente aisladas del resto. Una la formaban los emprendedores que había conocido en su viaje a Turquía y el otro los emprendedores e inversores de España que había conocido en el evento del año anterior.

Es un dato descorazonador, que he corroborado con mi propia red. Veamos las conexiones que un partner de Balderton de Londres tiene con otros miembros de mi red. Apenas algunos puntos sueltos, que en su mayor parte son otros inversores internacionales o emprendedores extranjeros (a la derecha en la imagen).

inmap bonanziga balderton

Y en cambio podéis ver cómo la red de emprendedores españolas (en color naranja) y la red de personas relacionadas con el IE Business School (en color azul), forman una tupidísima tela de araña. En la que los grandes gurús patrios son grandes HUBs de relaciones y confianza.

Y vemos las conexiones de un peso pesado del ecosistema, como Alejandro Sánchez-Ocaña, que está conectado con prácticamente toda la red nacional y no tiene relación con mis contactos extranjeros en Londres o Silicon Valley marcados dentro del ovalo amarillo (sé que no es un dato muy científico, igual Alejandro tiene mil contactos extranjeros por su lado, pero queda muy bonito y visual :)).

inmap alejandro sanchez ocaña

Tenemos que ver y entender el ecosistema emprendedor europeo como un solo gran punto de encuentro y para ello, los 30 emprendedores e inversores clave de cada ciudad no sólo deben conocerse (que ni siquiera llegamos a eso), si no que deben ser amigos, tener confianza y conocer sus habilidades. Y apoyarse mutuamente.

Creo que los principales ecosistemas emprendedores de Europa son (sin pretender hacer un ranking!):  Londres, Cambridge, Berlin, Munich, Madrid, Barcelona, Paris, Estocolmo, Helsinki, Tallin, Tel Aviv y Moscú.

12 ciudades, 60 inversores y emprendedores clave, es decir 720 individuos que pueden hacer mucho para que Startup Europe sea una realidad y Europa esté a la vanguardia de los proyectos tecnológicos que alcanzen una masa crítica suficiente. Creo que esa red, si realmente lo fuera, puede hacer mucho más por el empleo y la creación de riqueza en España que muchos políticos.

Estoy seguro de que en cada una de estas ciudades existe un Chamberi Valley local que agrupa a los emprendedores tecnológicos consolidados, que están en la fase de “scale up” y necesitan contactos internacionales y financiación de alto calibre. Y lo mismo ocurre con agrupaciones de VCs y business angels de cada ecosistema.

Así pues, a qué esperamos, interconectémonos y abramos nuestras agendas para que fluyan las ideas, el talento y el dinero ;).

Escuelas de negocio 2.0 – Caso BGI #ivlp

Durante mi reciente estancia en EEUU, dentro del programa IVLP, tuvimos la ocasión de visitar el Bainbridge Graduate Institute en Seattle.

BGI institute

El decano de esta escuela de negocios, John Gardner, nos dio una serie de claves sobre cuál es, en su opinión, la “Escuela de negocios 2.0“, partiendo de la premisa de que la educación de postgrado de negocios en EEUU está rota.

Estoy de acuerdo con Gardner en que la filosofía que impartían y todavía imparten muchas escuelas de negocio basada en privatizar los beneficios y socializar el riesgo, es un error moral y estratégico. BGI intenta imponer otro paradigma, basado en el “shared value“, por el que los negocios deben compartir el valor añadido que generan con todos los stakeholders (clientes, empleados, comunidad y ecosistema) y no sólo con los directivos y accionistas.

Además, no sólo existen riesgos financieros y operativos en las empresas, si no también riesgos medio-ambientales y sociales que deben ser tenidos en cuenta, al menos al mismo nivel, por los MBAs. No se trata de incluir algunas asignaturas optativas sobre ética y responsabilidad social, o tendencias verdes, si no hacer de esta filosofía una parte integral de los programas.

Otro punto que me interesó del mensaje de John, fue que la BGI no tiene profesores a tiempo completo en su faculty. El argumento es que buscan a gente que quiera enseñar aquello en lo que tiene pasión y conocimiento pero con una experiencia llegada del mundo real.

Proponen cambiar el modo en que se imparten las clases, “flipping de classroom”, haciendo que las sesiones docentes ocurran en casa a través de medios online y cuando le venga mejor al alumno, mientras que las tareas y asignaciones se hacen en la clase. De este modo, no se pierde el valioso tiempo de los alumnos con experiencia, que no se utiliza en escuchar pasivamente, si no en compartir lo aprendido y sus experiencias con el profesores y el resto de alumnos. Para conseguirlo entregan un ipad a cada alumno al comenzar sus programas, como portal de acceso y seguimiento de su evolución.

Creen que el aprendizaje se refuerza con las “learning communities” ya que los alumnos de postgrado deben ser expertos en sus áreas de actividad y por tanto pueden aportar mucho a los compañeros, para que la experiencia sea compartida.

Por último plantea que el rigor no se basa en la necesidad de hacer muchos exámenes si no de tomarse muy en serio la calidad de cada tarea. Para lo cual es necesario que todos los miembros de la comunidad tengan unos altos estándares de auto-exigencia y que se creen equipos de alto rendimiento por la pasión de los alumnos y la dirección participativa de los docentes.

Nos dejaba John una tendencia para el futuro de la educación superior. En 10-20 años, no estaremos fijándonos en los títulos académicos de las personas, si no que tendremos un sistema basado en “batches” que reflejen los distintos conocimientos y capacidades que hemos ido adquiriendo en nuestra vida, sea a través del estudio, el trabajo, hobbies, etc. Y que serán certificados por instituciones o por recomendaciones de otros. De este modo, cada uno se creará su propio curriculum académico/profesional en un camino de aprendizaje fluido y continuo.

La enseñanza ocurrirá: ANYTIME, ANYWHERE, with ANYONE

¿Qué opinais?, ¿en qué fase creéis que están las escuelas de negocio de España respecto a este paradigma?

Cómo se construye un ecosistema emprendedor #ivlp

Una de las reuniones más interesantes de mi viaje por EEUU, ha sido sin duda el encuentro con Kevin Koym, fundador y CEO de Techranch, una de las aceleradoras de startups tecnológicas más exitosas de Austin, Texas.

Para los que no lo sepais, Austin se ha convertido en pocos años en uno de los ecosistemas de referencia para emprendimiento tecnológico en EEUU, sólo por detrás de Silicon Valley y compitiendo mano a mano con Boulder (Colorado), Seattle y Boston.

Así que es un ejemplo mucho más interesante para Madrid, como modelo, que el de un Silicon Valley difícilmente replicable, como hemos hablado muchas veces.

7-hottest-startup-scenes

Hablamos con Kevin sobre el papel de las aceleradoras, ahora que la burbuja emprendedora ha hecho que florezcan como setas tanto en EEUU como en España. En EEUU tan sólo dos aceleradoras en fase semilla están funcionando realmente bien: Ycombinator y TechStars, mientras que el resto de empresas salidas de las aceleradoras tienen que pasar un auténtico calvario para encontrar financiación al terminar su periplo. ¿Os suena esa situación?.

Kevin sostiene, y estoy totalmente de acuerdo, que las aceleradoras crean concursos de belleza que difícilmente casan con las dinámicas necesarias para formar una startup de éxito a largo plazo. Se produce un foco excesivo en las mecánicas necesarias para desarrollar un negocio (aunque sean maravillosas mecánicas de lean startup) y en las estructuras necesarias a nivel organizacional para responder con las necesidades de la empresa. Pero apenas se incide en cuales son las motivaciones del equipo emprendedor, clave para que puedan soportar la presión inicial y también para que puedan adaptarse y pivotar cuando reciben información y palos del mercado. Y sobre todo, no se trabaja en la creación de una cultura en el ecosistema.

startup ecosystem components

Techranch es diferencial en ese aspecto, al enfocar todo su proceso en el emprendedor, más que en la idea o incluso en la ejecución. Qué motiva al emprendedor y cómo hacer que los emprendedores se ayuden, compartan y creen valor unos con otros. Opina Kevin que esa cultura de apoyo entre emprendedores es la que crea un ecosistema valioso y que es un factor diferencial de Austin frente a Silicon Valley o Boston.

Creo que en Madrid también es importante que dejemos de trabajar de modo aislado y encontremos cual es la conversación emprendedora que se tiene en nuestra ciudad. Si en Silicon Valley todo gira en torno a levantar la ronda de financiación más grande, en Nueva York se trata de cuánto dinero tienes, en Washington cuánto poder acumulas y en Austin de quién eres como persona, qué es lo que te apasiona, aunque sea una locura. Muy ligado al lema “keep Austin weird“, que se encuentra por toda la ciudad.

Creo que el discurso de Madrid puede ser “cómo ser creativo, viviendo bien“. Para mantener nuestra calidad de vida y felicidad general, tenemos que tener un gran foco en ser creativos y productivos, creando nuevas formas de afrontar retos de usabilidad o desarrollo. En nuestra ciudad, tenemos que usar las limitaciones de nuestro ecosistema a nivel de financiación o renombre, como armas arrojadizas para ser más arriesgados en nuestras propuestas de negocio y para atraer al talento por el ambiente acogedor y la calidad de vida de la ciudad.

No hacen falta “fancy buildings” para crear un ecosistema vibrante, si no una mentalidad abierta y colaborativa, ganas, muchas ganas y retroalimentar el proceso, de modo que los emprendedores con exit-o ayuden a los que están empezando. Todo revierte en la base de la pirámide que plantea Kevin (harvest pyramide) como esquema para una aceleradora o para un ecosistema.

harvest pyramid

La tribu de emprendedores, bebiendo de la cultura de la ciudad, es la que sustenta todo lo demás, con networking de alta calidad que fomenta la ayuda mutua y compartir habilidades y conocimientos. Es la que permite que los programas puntuales de emprendimiento, o la parte estructural (instalaciones, backoffice..) ayuden a la consolidación de los proyectos, para que aquellos más viables que alcancen tracción puedan formar la punta de lanza del ecosistema como antenas de atracción de talento, visibilidad y financiación. 

Creo que Chamberi Valley puede ser un buen reflejo de la parte superior de la pirámide de nuestro ecosistema local, con una responsabilidad cada vez mayor en definir la cultura emprendedora de Madrid y en hacer que la tribu local sea cada vez más potente y cohesionada.

Queda mucho por hacer…

 

Me voy a los Estados Unidos… #ivlp

Pero no, para siempre no, al menos, todavía no ;). Todavía conservo la esperanza de que España se convierta en la meca de los emprendedores europeos y que Madrid pueda competir en igualdad de condiciones como hub de inversión y talento con Londres o Berlín.

He tenido la fortuna y honor de ser seleccionado por la embajada americana en Madrid y el Departamento de Estado para formar parte de un International Visitor Leadership Program (IVLP).

Se trata del programa de intercambio profesional más prestigioso de los EEUU, con más de 330 jefes o ex jefes de estado que han pasado por el mismo. Me temo, a la vista de mi selección, que seguirá sin haber ni un sólo presidente español ex-IVLP a medio plazo, aunque Sarkozy, Schroeder, Prodi, Gordon Brown o Blair formaran parte del programa. 🙂

Los americanos tienen claro el valor fundamental de los contactos de calidad para generar oportunidades de negocio y por tanto, invierten en invitar a profesionales con alto potencial tanto del sector público como privado, para que pasen 3 semanas conociendo a interlocutores de alto nivel en EEUU y también para que hagan redes de relaciones entre ellos.

Si posteriormente cada individuo puede traer los aprendizajes y conexiones establecidas de vuelta a su país, y mejorar el ecosistema local, los EEUU tendrán una antena de comunicación y cooperación local, que valorará el esfuerzo realizado en su desarrollo personal y profesional y que seguro que podrá devolver el favor. Suena fácil, pero exige una inversión importante y creer en el programa durante muchos años.ivlp miguel arias

Mi programa trata del desarrollo de emprendedores y pequeñas empresas en Latinoamérica y España, con los siguientes objetivos:

  • Mostrar los factores sociales que influyen en el emprendimiento en EEUU
  • Evaluar las cooperaciones público-privadas para proporcionar capital, crédito, formación y ayuda a los emprendedores a nivel federal, estatal y local
  • Mostrar el impacto de las pequeñas empresas en la economía local, regional, nacional y global
  • Analizar las tendencias del uso de nuevas tecnologías por parte de pequeñas empresas para conseguir mejores resultados en marketing, innovación y desarrollo de negocio

Tengo ganas de entender cómo se han afrontado aquí los retos que tenemos ahora mismo en España, en plena crisis y con una ley de emprendedores incompleta (cuando no, descabellada) y unos ecosistemas emprendedores incipientes, pero todavía muy frágiles.

Me parece, además, muy interesante que en vez de ir a Silicon Valley y Nueva York, el viaje incluya visitas a Austin (Texas), Bozeman (Montana) y Seattle (Washington).

Ya que es virtualmente imposible replicar el ecosistema emprendedor de Silicon Valley o Nueva York, como focos de atracción de talento e inversión globales, me interesa mucho entender como Austin se ha convertido en un tercer polo de innovación tecnológica, ¡aunque improbable!. O cómo Seattle es un modelo de fomento de startups con un componente de emprendimiento social. Y respecto a  Montana, bueno, estoy deseando ir a Yellowstone!!!!

Apenas llevo un par de días de programa en Washington, pero intentaré compartir algunas de las experiencias y aprendizajes en el blog (cuando tenga un rato). Porque es imposible obviar el trabajo durante 3 semanas (o dos días!), así que tendré que compaginar reuniones, excursiones y viajes con conference calls, mails infinitos y “brown dispatching” de lo más variado. De todos modos, es una oportunidad irrepetible.

Y claro, es imposible olvidar que mi mujer es la principal contribuyente neta a este viaje, mucho más allá del esfuerzo del Departamento de Estado, ya que es ella la que se queda con las niñas sola, durante 3 semanas.

Ya puedo buscar un buen regalo…  Sugerencias?.