Las tribulaciones del business angel español

No hace demasiado, un emprendedor me dijo que los business angel en España son como los unicornios. Todo el mundo habla de ellos, pero nadie ha visto nunca a uno.

Pero se equivoca, los business angels hispanos existen y son cada vez más, más profesionales, expertos y conectados. Aunque, como siempre digo, ser business angel en España es un hobby muy, pero que muy caro.

En un ecosistema emprendedor todavía incipiente como el nuestro, invertimos en proyectos poco profesionalizados y con una altísima tasa de mortalidad. Además, no llegamos ni de lejos a las tasas de inversión individuales, que investigaciones recientes apuntan como mínimo para garantizar un retorno razonable: al menos 20 inversiones de 10-20.000 euros para una cartera equilibrada.  

Por otro lado, la financiación de una primera ronda de inversión (serie A) es, de momento, escasa, por lo que incluso los proyectos que superan las tensiones entre socios, los retos de mercado y los errores de enfoque iniciales, tienen pocas posibilidades de alcanzar masa crítica suficiente.

Espero que a partir de ahora, con la existencia de fondos de inversión con más músculo financiero como Kibo, Active Venture Partners o Cabiedes & Partners, junto con la ampliación de fondos como Vitamina K o Inverready, permita que se corrija el gap tradicional de la financiación de startups españolas, de entre 0,5 y 1,5 millones de euros.

Pero volvamos al business angel patrio, ese individuo que ha puesto de 5 a 20.000 euros de su dinero en una startup recién creada (ya, una miseria diréis, pero a ver quién es el listo que se atreve a meter más de 20.000 euros al año en una caja de cartón, que lo más probable es que se queme y que en todo caso, no se podrá abrir salvo que se alineen los astros). Preguntadle a vuestras parejas, no emprendedoras, lo que opinan del riesgo asumido y qué otros usos más gratificantes darían a ese dinero.

Pues bien, ese valiente, va y mete el dinero ilusionado y encima se implica a tope para aconsejar al emprendedor novel. Le presenta a sus contactos, le ayuda a pivotar y hacer más coherente su proyecto y le acompaña en los malos momentos y las indecisiones.

La mayor parte de las veces, esa startup cerrará al cabo de un año, y el inversor no se lo tomará mal. Son las reglas del juego: “ánimo chicos, llamadme para la siguiente y un abrazo”.

Pero el dinero se habrá perdido para siempre…

Y en el caso increíblemente afortunado de tener buen ojo y mejor suerte, la empresa crecerá y tendrá nuevas necesidades de financiación. E incluso puede que consiga levantar la siguiente ronda A, pongamos que con una valoración pre-money de 1-2 millones y una inyección de capital cercana al millón de euros.

Pues en ese momento, en el que los business angels yankis se apartarían elegantemente a un lado haciendo un bonito cash out de 4-6x veces su inversión, en España, resulta que los siguientes inversores, por lo general, no prevén que el business angel reciba nada.

De hecho, se esperará de ti que permanezcas en el proyecto, durante varias rondas posteriores o hasta la hipotética venta final, mientras te diluyes enormemente. Todo para evitar dañar al proyecto que tanto has apoyado y por cuyo éxito que te alegras una barbaridad. Por supuesto.

Los VCs más generosos esperarán que, en todo caso, aceptes un descuento por liquidez significativo y vendas tu participación a una valoración, que ronde la mitad de la valoración de la ronda A, y… ¿pelillos a la mar?.

Pues no, porque después de todo, el estado te dirá que has tenido plusvalías extraordinarias con las acciones que habías comprado, con el mismo tratamiento que el mercado continuo y se llevará un 27 % de tus ganancias. Que además no podrás enjuagar con las pérdidas de los otros proyectos, porque aunque su valoración sea casi cero, no han dejado de existir aún y no tienen valor de mercado de referencia.

Y a pesar de todo, quiero seguir invirtiendo como business angel en proyectos tecnológicos en España. Es lo que tienen los hobbys, que se basan en sentimientos y no tienen por qué ser racionales…business angel en españa

Mi balance de 2011: un emprendepadre y sus dosis de networking

balance 2011Termina 2011 y toca hacer balance de estos 12 meses, en lo personal y lo profesional, aunque los emprendedores siempre tenemos fronteras difusas entre estos dos ámbitos.

En general ha sido un año muy positivo para mí, con un entorno macro tan adverso, tengo todavía más motivos para estar agradecido y orgulloso de los resultados obtenidos en mi micro-ecosistema.

A nivel personal, he podido disfrutar muchísimo con el crecimiento de #babycarlota, que ya ha cumplido 1 año y, dejadme que diga alguna noñería, lo ha cambiado todo. Las prioridades, preocupaciones, alegrías e ilusiones de mi vida están ahora profundamente ligadas a ese pequeño buda feliz que tenemos en casa.

Eso sí, ser emprendepadre no es fácil, imposible sin la presencia constante de Elena, anclaje de sensatez entre mis locuras cotidianas. Y vuelvo a agradecer a mis padres públicamente que me hayan aguantado de bebé con sus noches, lloros y cacas nucleares.

Después de 10 meses de bloguero personal, con unas 7500 visitas y 25 entradas, soy consciente de que no es fácil escribir con asiduidad, nunca hay tiempo. Y es todavía más difícil conseguir que te lean!. Un solo artículo mío en cotizalia consigue muchas más visitas que todo mi blog en 1 año, pero creo que hay que perseverar y tengo intención de escribir más en 2012!.

Mis objetivos profesionales de 2011 se centraban en dos frentes, aunque de nuevo, con fronteras poco claras:

1. Consolidar IMASTE y hacer crecer el proyecto

En esto hemos tenido un éxito arrollador, desde el lanzamiento de la nueva versión de IMASTEBOX 2.3, con versión HTML accesible y muy estable, hasta el traslado a la nube de todos nuestros servidores, el cambio de oficina (cambiando Chamberi por el Barrio de Salamanca, horreur!!), la expansión internacional con la entrada en EEUU, el crecimiento del equipo…

Y consiguiendo crecer un 60 % este año, manteniendo la rentabilidad y aprendiendo muchísimo sobre internacionalización, marketing, negociaciones con inversores, gestión de equipos, etc…

Nada de todo eso hubiera sido posible sin contar con un equipo espectacular, de individuos motivados y con gran talento!.

2. Aportar más a la comunidad emprendedora y hacer networking de calidad

No tenía claro cómo se iba a concretar este objetivo a principios de año, pero visto cómo se han desarrollado los acontecimientos, estoy muy contento!.

Mis premisas de partida estaban dirigidas por dos grandes consejos:

1. No vayas a ningún evento, grupo de networking, sarao o presentación en la que tu ausencia no sea echada en falta.

Todos vivimos con prisa, y si además de dedicar un 120 % a tu start-up y conciliar como puedes vida familiar y paternidad reciente tienes que hacer networking, vale más que seas muy selectivo con tus citas.

2. Ofrece a la comunidad emprendedora primero, de forma abierta, transparente y proactiva, tus contactos, conocimientos… y sólo entonces empezarás a encontrarte con resultados inesperados.

He llegado un punto en que he tenido que moderar un poco mis citas a ciegas con emprendedores noveles, porque me copaban demasiado tiempo, pero han sido muy enriquecedoras. Y como mentor, desde que apoyo a proyectos emprendedores en el IE Venture Lab, Wayra y Seedrocket, estoy convencido de que el mentoring es una de las armas más poderosas que tenemos a nuestro alcance para luchar contra la crisis.

Y como resultados del año a nivel de networking creo, con orgullo, que Chamberi Valley se ha convertido una de las iniciativas más “hot” de fomento del emprendimiento de Madrid (y quizá de España), con más de 50 miembros y representando a 30 startups que facturan de forma conjunta más de 55 millones de euros y emplean a más de 400 personas. El lanzamiento del Manifiesto España Emprende sirvió para demostrar la importante capacidad de influencia de la clase media emprendedora a nivel político y social, y todavía nos queda mucho que decir al respecto en 2012!.

Y además de tener el honor entrar como mentor en la Academia Wayra (cuyo plantel reúne a lo más granado del emprendimiento tecnológico patrio), he podido estrenarme como Mentor y Business Angel en Seedrocket, rodeado de muchos cracks de Internet que, de momento, me intimidan y enseñan a partes iguales. A principios de 2012 concretaré mis primeras inversiones y os lo iré contando por aquí, ;).

En definitiva, termino el año cansado pero satisfecho, lleno de incertidumbres pero con ilusión por el futuro, con muchos proyectos en la cabeza y con ganas de llevarlos a cabo.

Os deseo a todos un feliz 2012, en el que se cumplan vuestras ilusiones y espero que entre todos, hagamos que la crisis empiece a ser una palabra del pasado!.

 

Termino rescatando los cinco posts más leídos de mi blog en 2011, por si se os habían escapado ;).

Aquí no hay playa, y qué?

Las 4 cláusulas clave en un Capital Riesgo

Manifiesto España Emprende

El “pitch” al inversor. 12 diapositivas, 1 caso practico.

Chamberi Valley, un punto de encuentro de emprendedores