¿Qué hace a un buen COO?

Montas una startup y pronto te das cuenta de que no, no eres el líder visionario (CEO), tampoco eres el mejor desarrollador (CTO), las ventas y el “hustling” no son exactamente lo tuyo (CRO), no sabes diseñar o pensar en cómo los clientes usarán el producto (CPO), resulta que las cuentas te aburren (CFO) y que nunca has oído hablar de Google Adwords, outbound marketing o lead generation (CMO) y lo que te queda, es postularte para ser el COO (Chief Operating Officer). Que para qué engañarnos, parece una posición un poco de prestado, como diseñada para el que no tiene sitio.

Bueno, si es lo que hay, vamos a ponernos manos a la obra. Cómo puedo ayudar a la startup, siendo el mejor COO, ese chic@ para todo con galones. Que es lo que hace el COO al fin y al cabo, todo y nada, ¿no?.

La definición que más me gusta es la de “generalista con talento y experiencia, capaz de entender tecnología al mismo tiempo que ordena temas organizativos y empatiza con el equipo“. Aunque en muchos de los casos, la función fundamental es hacer aquello que no le gusta hacer al CEO ;).

Y es que, que ese binomio, CEO-COO esté bien engrasado, es fundamental para el rol de COO pueda tener éxito y para que tenga impacto real en la organización. Porque será inevitable que existan solapes entre ambas funciones, mientras que el CEO define la visión general, el QUÉ, el COO apoya a los equipos mientras contruyen a través del CÓMO.

Algunas de las características que definen a un buen COO y que me encantaría dominar, aunque por desgracia, después de 15 años me parezca que sigo empezando, aprendiendo cada día y siempre estoy boxeando bastante por encima de mi peso, son:

  1. Ser el Chief Psychologist Officer, lo que implica tener una gran estabilidad emocional, para poder entender a muchos perfiles distintos, sin dejarse influenciar para las fuertes personalidades de los execs-fundadores de una startup. Al tiempo que pueda trabajar y tener una conexión personal con todo tipo de perfiles, desde desarrolladores a perfiles comerciales.
  2. Ser un vendedor. Ser el primer y mejor vendedor (hasta que deje de serlo). Y entender profundamente todos los pasos del proceso de marketing y ventas. Desde dónde se generan los leads y cuáles tienen más calidad, hasta el contacto inicial con el cliente, la búsqueda de sus necesidades de negocio y cómo el producto las resuelve, la negociación y el cierre del contrato. Con el tiempo, podrá ser menos relevante, pero al principio, debe construir el esqueleto del futuro equipo de ventas.
  3. Tener foco en los resultados y las métricas más importantes de la compañía (que deben ser pocos), y en cómo se alinean esas métricas más cortoplacistas con la estrategia a largo plazo. Con una gran atención por los detalles, para entender las implicaciones de una desviación y cómo afectan a la “big picture”.
  4. Tener una gran capacidad de cambiar de sombrero continuamente, manteniendo un nivel de profundidad suficiente en todos los temas, para actuar de correa de transmisión y desatascador de bloqueos entre equipos.
  5. Mantener una actitud positiva y con foco en la resolución de problemas. Un foco incansable en cómo es posible resolver un reto y no por qué es imposible. Pero sabiendo discriminar entre lo posible y lo inalcanzable, para priorizar esfuerzos.
  6. Ser humilde. Tiene que entender que los focos de atención pública e interna estarán en otros roles y trabajar más en la sombra. Los egos son la mayor fuerza destructiva de estructuras frágiles como las startups. Y un buen COO debe entender que todos sus colegas son mejores que él en sus respectivos campos.
  7. Debe saber escuchar. Es quizá la habilidad más importante. Cómo escuchar sin sesgos ni prejuicios, sin juzgar. Cómo tener y tomarse el tiempo suficiente para primero entender lo que se discute y preguntar lo necesario antes de abalanzarse a dar todas las respuestas.
  8. Liderar a través del ejemplo de servicio a los demás: “management by service”. Ser un modelo interno en implicación y aplicación de la cultura de apoyo y asunción de riesgos sin castigo.
  9. Tener una importante querencia por los números y las hojas de excel. Más todavía si la compañía no tiene CFO (probable al principio). Los presupuestos, las métricas, el análisis de lo que está pasando y los planes del futuro lo requieren.
  10. Ser bueno escribiendo, para comunicar interna y externamente desde los principios que regulan la compañía, la cultura hasta documentos legales y comerciales.
  11. Entender las dinámicas de la organización. Quién sabe hacer qué cosas, para pedirles consejo o ayuda. Qué palancas mover para dar saltos de gigante y ser creativo en la búsqueda de soluciones para el tsunami de retos que se presentan cada día, luchando, siempre, contra la política.
  12. Tener sentido de urgencia. En ocasiones será necesario tomar atajos para alcanzar un hito fundamental y debe saber empujar al equipo para hacerlo. También tiene que entender que no es posible abusar de esa carta porque desgasta muchísimo y crea deudas emocionales y técnicas.
  13. Ser el “Defensor del equipo” a todos los niveles y en todos los aspectos.
  14. Ser un maniaco de la mejora continua, de construir por encima de lo existente, sin reinventar la rueda a cada paso. Buscando mejores prácticas y entendiendo que la perfección es imposible y que es necesario tomar compromisos para avanzar.
  15. Ser flexible. Para ayudar a integrar todas las funciones de la compañía unas con otras y para ir modificando su papel e impacto a medida que la compañía avanza.
  16. Ser un buen comunicador. Para poder expresar la visión de la compañía y su traducción interna y externa, tanto al equipo, como a la Board o los futuros inversores, como una extensión del CEO, donde sea necesario.
  17. Ser divertido. Porque es montar una startup no es un camino de rosas, y hay que conseguir encontrarle el gustillo por el camino.
  18. Ser orgulloso, para no olvidar los hitos conseguidos en el pasado y atragantarse con todo lo que, siempre, queda por hacer.
  19. Tener pasión. Porque sin pasión, nada tiene sentido.

Curiosamente, en las fases iniciales (y no tanto), lo que menos hace el COO, es precisamente ocuparse de las Operaciones. Si no que, se convierte en un rol flexible, que cubre los huecos allá donde la compañía los necesita y permite crecer al tiempo que las estructuras se van volviendo más rígidas y su rol se consolida en el “company building” más estricto.

Ahora que releo la lista, me parece que el mejor consejo que puedo dar a quien pretenda hacer una carrera de COO, (cómo se puede tener vocación de esto?) es directamente especializarse en cualquiera de las otras funciones ;).

Mucha suerte!.

El balance del año no se mide sólo en KPIs

Hace un año estaba aún convaleciente de la peritonitis que se robó mis Navidades y el apéndice,  pensando cómo empezar mi periplo sabático por Londres o Nueva York después de poner punto y final a un periplo de 11 años con IMASTEON24.

Y si reflexiono sobre todo lo que ha pasado en estos últimos 12 meses, no podría imaginar, entonces, el alucinante viaje en cohete que me iba a echar entre pecho y espalda. Y lo que queda todavía para llegar a la estratosfera, y más allá.

Desde mi incorporación “hands-on” en CartoDB, la velocidad a la que se mueven mis circunstancias se ha disparado y a veces la realidad se me aparece un tanto borrosa, tanto que me acuerdo de unas líneas que escribí hace algunos años:

Desde que no estamos juntos

los meses han aprendido a andar deprisa,

ahora corren a mi alrededor

y me marean,

tendrías que verlos.

Me ha tocado este año boxear de manera consistente muy por encima de mi peso y aprender una tonelada de cosas, cada día. Pero esto es lo que tiene trabajar con un equipo de alto rendimiento, donde no hay huecos para el despiste, la mediocridad o el relajo.

Los retos de escalar, o más bien, intentar escalar una startup tecnológica, creando un proceso de captación y retención de clientes repetible, con una sólida infraestructura tecnológica, los fondos económicos necesarios y el equipo adecuado, se pueden encontrar en muchos posts sobre el tema. A nivel personal, este año he podido comprobar que escalar una startup no es sólo añadir más individuos para hacer las mismas cosas, si no sobre todo:

1. transmitir los comportamientos y creencias que nos han llevado hasta aquí a todos, dando “ownership” y creando una sensación de responsabilidad en cada uno de los miembros del equipo.

2. delegar con éxito y con cabeza, porque el tiempo del equipo gestor es uno de los recursos más escasos.

3. contratar siempre figuras y cracks con hambre, pero sobre todo, ayudarles a tener éxito, con un proceso de on-boarding que permita encontrar orden y aprendizajes en el caos.

4. “Be mission driven” porque una cultura fuerte hará que todo el mundo sea más productivo y tome decisiones por su cuenta que, sin embargo, estén alineadas con los objetivos comunes.

5. Tener un sentido de urgencia continuo, pero con un sentido. La competencia es brutal, y cada vez habrá más “stakeholders” ante los que responder, pero hay que correr rápido hacia algún sitio.

6. Definir objetivos medibles y factibles, y medirlos realmente. Nadie sabe nada, pero sí que es posible aprender de los experimentos fallidos que vas haciendo, iterar y mejorar poco a poco.

7. Comunicación, comunicación, comunicación. Todo el tiempo, para que todo el mundo sepa qué tiene hacer y qué hacen los demás. Y para repetir, las veces que haga falta, hacia donde vamos.

8. Actitud. Si vas a jugar en champions, hay que creérselo, con el estado de ánimo que permita afrontar grandes retos, sin miedo y con ganas.

Después de levantar la ronda de financiación de CartoDB  (el post de Oriol explica el proceso perfectamente aquí y yo he escrito algo sobre el tema aquí) y pasar un intenso verano en Brooklyn con la familia (tendría que escribir más a menudo sobre los sacrificios que tienen que asumir los que rodean a los emprendedores, con una muy diferente aversión al riesgo y en cambio arrastrados en nuestra vorágine de sueños y quimeras imposibles).

Ahora me toca un larguísimo commute bi-semanal NYC-MAD, y cómo me decía hace días otro viajero continuado, “the place I call home is where my family stays“. Y uno de mis deseos para 2015 es que, en breve (ahora que tengo visado americano después de 8 meses de burocracia y papeleos, yay!!) pueda llamar “home” a la big apple de nuevo, y deje de acumular avios viajando en turista, que es muy sufrido ;).

Han pasado muchas cosas en 2014, y aun así queda todo por demostrar, pero no puedo perder la perspectiva y recordarme, aun vez más, que quien define el éxito no son los KPIs del negocio, ¡¡aunque sea SaaS!!, si no hacer sentir bien a la gente que está a tu alrededor.

La misión que mencionaba antes, no puede ser sólo empresarial, si no que tiene que estar necesariamente acompasada con la misión familiar. Entender cuál es el decálogo de las cosas que te hacen estar bien, a tí y sobre todo a los tuyos y cuáles son las cosas que restan enteros a tu bienestar. Y tener muy claro dónde va esa “startup” familiar, garantizando que todos los miembros de tu equipo están motivados y encuentran el camino a su propia realización. Que puede ser muy diferente a la tuya.

Puede que ambos caminos no encajen a veces, y sólo el esfuerzo continuado para recuperar el equilibrio, hará que pueda asegurar que he llegado, al fin, a algún sitio.

Feliz Navidad!

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Cómo hacer que las cold call sean un poco menos penosas…

Es muy poco probable que el Director de Marketing o Compras o Recursos Humanos… que precisamente tiene el presupuesto para comprar tu solución tecnológica te coja el teléfono en una cold call. Y es aún menos probable que abra, lea y responda ansioso al mail que le has mandado con tu introducción y las explicaciones comerciales pertinentes. Bueno, se lo habrás mandado a él y a otros 100 tipos con puestos similares, y sorpresa, no contesta nadie…

La buena noticia es que si conectas con ese individuo a través de las redes sociales profesionales en primer lugar, es más probable que te considere una fuente de credibilidad y expertise en el sector y no un vendedor a puerta fría, y por tanto, responda a tu llamada o mensaje.

Así que, aquí tenéis algunos consejos para hacer la durísima tarea comercial de abrir nuevos mercados y clientes, un poco más llevadera.

La ley de emprendedores aprobada, ¿estamos a tiempo de un pequeño añadido?

Estimado Señor Rajoy,

leo con interés y cierta distancia emocional, que han aprobado la ley de emprendedores. Y por lo que se deduce de los artículos al respecto en los medios, han tenido ustedes a bien incluir algunas de las sugerencias (más bien clamores) realizadas para mejorar el texto original.

Permítame que mantenga ciertas dudas, hasta que no pueda leer el texto definitivo en el BOE, sobre todo después de comprobar que muchas de las medidas iniciales tenían unos titulares apasionantes y después ofrecían una descripción y ejecución desoladora.

El objetivo de la nueva Ley según su ministro Montoro, es “dar un paso más” para superar la crisis. Coincido con él, y espero que con usted, en que las empresas de nueva creación serán claves para crear empleo neto, que tanto necesitamos en España.

Parece que la ley recoge mejoras significativas en el pago del IVA, sólo cuando cobremos las facturas; y en la atracción del talento extranjero facilitando permisos de residencia a extranjeros que realicen inversiones económicas signficativas y a profesionales cualificados.  Aunque, Sr. Rajoy, el foco en el ladrillo que ponen en esas inversiones extranjeras me demuestra que siguen ustedes un tanto atados a los lastres del pasado.

Parece que se abaratará al fin la cuota de autónomo inicial y se introduce el fomento del espíritu emprendedor en toda la vida educativa, pero Sr. Presidente, volvemos a hablar de ventanillas únicas una vez más, cuando ya hemos comprobado durante años que no sirven y que agilizar los trámites burocráticos no es el principal problema de los emprendedores.

Se da un paso más para conseguir una responsabilidad limitada real, con la figura del emprendedor de responsabilidad limitada, por la que la responsabilidad de las deudas del negocio no afectará a la vivienda habitual. Pero se quedan ustedes cortos Mariano, y siguen sin estar al nivel de otros países de nuestro entorno. Además, temo que la letra pequeña ofrezca pocas garantías en este caso, es demasiado tentador enfangar el texto legal para quitarle sentido práctico.

Me alegra saber, Sr. Rajoy, que el fracaso honrado se penalizará menos, con el concepto de la “Segunda oportunidad“, por el que se podrán pactar quitas de hasta el 25% de los créditos y moratorias de hasta tres años con bancos y acreedores.

Y aunque no llegamos a los niveles de EEUU, que destinan el 23 % de sus contratos públicos a las pymes, medida que le recomiendo que analice en un futuro cercano, al menos se elevan los umbrales para la exigencia de la clasificación en los contratos de obras y servicios, (en 150.000 euros en los contratos de obras y en 80.000 euros en los contratos de servicios). Y para evitar la lacra de la morosidad pública que tanto nos ahoga, se reduce de ocho a seis meses el plazo para solicitar la resolución del contrato en caso de que la empresa adjudicataria sea una pyme. Bien.

Pero me quiero centrar, si me lo permite Sr. Presidente, en los incentivos para inversores privados, tema que me interesa particularmente. Por fortuna, amplían ustedes el límite de recursos propios de las empresas en las que inviertan los business angel para poder optar a la deducción en el IRPF desde 200.000 a 400.000 euros.

Y suena muy bien que, al aportar capital semilla en una start up te puedas beneficar de una deducción del 20% en el IRPF, con una base mínima de 20.000 euros al año.

Pero le sugiero que se lea con calma el modelo inglés “Seed Enterprise Investment Scheme” o SEIS, que ofrece grandes incentivos fiscales a los individuos que hagan inversiones semilla.

Como sé que está usted muy ocupado, le resumo sus puntos fundamentales, que no nos viene mal copiar lo que está bien pensado:

  • Los inversores pueden atribuir £100,000 en un mismo año fiscal, en varias inversiones. Y el tope que puede levantar una startups con el esquema SEIS es un total de  £150,000.
  • Los inversores no pueden tener una participación de control ni mayor al 30 % de las acciones de la startup
  • Las deducciones aplicables en el mismo año de la inversión llegan al 50 %!!!
  • Exención de impuestos por ganacias de capital por cualquier venta procedente de una inversión SEIS!!!! (nada que ver con nuestro 27%!, que casi se duplica en el caso de compra-venta de acciones en un mismo año fiscal con sus nuevas normas anti-especulación)
  • La startup tiene que ser británica y estar establecida permanentemente en UK
  • La startup tiene que tener menos de 25 empleados y menos de 2 años de vida.
  • La startup debe tener activos por menos de  £200,000

Aproveche la ocasión para tomar medidas potentes, no nos quedemos cortos. Sabremos corresponderle con honestidad, ganas y mucho, mucho esfuerzo.

Atentamente,

Un emprendedor, a golpes.

Enlaces relacionados:

SEIS: http://www.seis.co.uk/#sthash.3FHxdT2x.dpuf
La definitiva Ley de Emprendedores,Emprendedores&Empleo, expansion.com

23 % de los contratos públicos son para las PYMES en EEUU #ivlp

Voy a ir compartiendo en varios posts distintas ideas, comentarios o reflexiones que voy apuntando durante este apasionante viaje por los Estados Unidos. Están siendo tres semanas muy intensas, con muchas reuniones con emprendedores, responsables públicos, universitarios, ONGs… para entender mejor cómo funcionan los mecanismos de apoyo a la pequeña empresa en los EEUU y cómo se crean los ecosistemas emprendedores fuera de Silicon Valley o Union Square.

Empiezo la serie comentando una ley federal que obliga a las administraciones públicas federales a conceder un 23 % de sus presupuestos a pequeñas empresas. Así, en los contratos es necesario indicar si el presupuesto será para empresas con una serie de características (facturación máxima o estar controladas por minorías) y las grandes empresas no pueden presentarse a esos concursos. A nivel estatal no existen leyes que obliguen a seguir esta tendencia, pero la mayor parte de los estados intentan acercarse al 23 % en sus contratos emulando a la administración federal.

Además, se han establecido iniciativas para facilitar los pagos de la administración a pequeñas empresas, reducir los requisitos burocráticos para presentarse a los concursos o conseguir certificaciones y fomentar las alianzas con empresas más grandes que tienen acceso a capital o investigación avanzada.

Eso sí, en todas partes cuecen habas y faltan penalizaciones por no cumplir con esta ley (aunque el cumplimiento está en torno al 20 % del presupuesto federal) y sigue habiendo muchas trabas para que las pequeñas empresas puedan optar con garantías a los concursos públicos. El principal reto es que las pequeñas empresas tengan suficiente capacidad financiera y operativa para enfrentarse a grandes contratos con un elevado nivel de exigencia.

De todos modos, es una ley interesante, que podríamos aplicar en España, para que todos los concursos tecnológicos no terminen en manos de las grandes consultoras a precios astronómicos.

Imaste Harlem Shake

Tenía que pasar, en cuanto la fiebre de Harlem Shake se apoderó de la red, sólo era cuestión de tiempo que alguien comentara de manera casual, “y si lo hacemos aquí, en Imaste?”.

Y claro, que si yo vengo disfrazado de ninja asesino, que si quién puede hacer planking, que si unas sevillanas por aquí, el apicultor loco por allá, el que no se mueve ni un milímetro…

En fin… no tiene mucho sentido, pero no viene mal hacer cosas que incluyan a todo el grupo, pasar un rato divertido y seguir dedicados a conquistar el mundo ;).

Enjoy…

Harlem Shake

Harlem Shake

P.s. Y sí, tengo un pulpo en la cabeza.

Cómo vender una startup: La comunicación (7/8)

Con una fecha de firma ante notario ya fijada y mientras cierras los últimos flecos del contrato, surge una nueva inquietud: cómo le cuento yo esto al equipo, ¿y qué pensarán los clientes?, ¿y mamá, estará orgullosa?.

Hasta este momento, el secreto ha sido un gran aliado, porque rumores fuera de foco pueden acabar con una negociación. Conviene recordar que la mitad de las operaciones en curso no llegan a buen término. Así que nunca hay que darlo por hecho, habla siempre en condicional sobre el futuro y sobre todo, sigue vendiendo, trabajando, creando, como si nunca fuera a ocurrir.

Por tanto, sólo los socios, mentores y alguna persona clave en tu vida deben estar informados hasta que no tengas la certeza de que se va a cerrar la operación. Y cuídate mucho de hablar más de la cuenta con tus amigos en unas cervezas, por más que quieras fardar después de años de aguantar sus bromas sobre el “chiringuito” que estabas montando. Hoy en día, con las redes sociales, las noticias pueden correr como la pólvora.

Cómo contárselo al equipo:

Cuando no haya dudas, debes explicarlo primero a los empleados clave, para que estén tranquilos, entiendan lo que va a pasar y cómo les afecta, y además, tengan unos días para asimilarlo y volver a ti con sus dudas.

Ellos serán después, prescriptores clave, explicando al resto del equipo la situación y ayudando a mantener la calma.

Para controlar los posibles rumores, considerando que un montón de abogados, auditores van a entrar durante semanas en la empresa y que se recibirán más visitas de extranjeros de lo habitual, es importante preparar una información que sea plausible.

Recomiendo explicar a todo el equipo que estás cerrando un acuerdo estratégico con este importante partner, y que quiere tener mucha información sobre nosotros.

De este modo, si después la operación no sale, tampoco se habrán lastimado expectativas del equipo y tan sólo tú tendrás que lamerte las heridas.

Para el resto del equipo, organiza una reunión conjunta, y sé directo, claro y conciso. Explica qué es lo que ha pasado, quienes son los compradores, por qué han comprado y cuales son sus planes a corto y medio plazo. Haciendo énfasis en que la situación no cambia, que tú sigues en el proyecto y que éste se ve fortalecido por la fusión, lo cual, además, es cierto.

Después de la reunión, puedes organizar reuniones por departamentos, para que cada uno pueda plantear sus dudas de modo más tranquilo.

Y si puedes, organiza una fiesta o Workshop fuera del trabajo, porque se trata de una gran noticia que será buena para todos, y seguramente con unas copas se atrevan a preguntarte cosas que no se mencionan en la oficina. De nuevo, ser sincero y transparente ayudará mucho. “No es posible saber qué surgirá en el futuro, pero lo afrontaremos juntos” es un buen leit motiv.

Cómo contárselo a los clientes

Para el momento de avisar a los clientes, recomiendo esperar a después de informar a todo el equipo. Con anterioridad, deberías haber preparado los mails tipo que cada comercial deberá enviar a sus contactos y además enviar tu mismo un mail personal como socio fundador, en el que explicas las fortalezas de la unión, cómo van a beneficiar vuestra relación y de paso, que nada cambia a corto plazo.

Lo que más les interesa a los clientes es confirmar que mantienes la tecnología, el nivel de servicio, los precios y el equipo. Asegúrate de que todo eso es cierto y de que los cambios e integraciones futuras serán graduales y sólo si ellos quieren.

Además, prepárate para viajar y visitar a todos tus principales clientes en persona y con un representante de alto nivel de los compradores, para repetir este mismo mensaje.

Cómo contárselo a los medios

No soy especialmente fan de las agencias de comunicación para ayudar a difundir este tipo de operaciones (y eso que utilizamos una ;)). Por lo general se limitan a mandar la nota de prensa en inglés y español a un montón de medios que no tienen relevancia para ti o tu negocio y encima cobran una pasta sin llevar comisión por éxito.

Por otro lado, si no puedes mencionar el tamaño del deal (situación bastante probable si la empresa compradora no está en bolsa) es difícil que saquen la noticia los medios económicos generalistas o los grandes blogs. Es una situación un poco absurda, porque techcrunch puede mencionar en portada una inversión de 100.000 euros, pero obviar un exit de varios millones si no hay cifras por delante.

Siendo éstas las reglas del juego, es muy importante trabajar (desde mucho antes) relaciones personales con los principales periodistas de emprendimiento, tecnología, economía de España y Europa. De este modo les podrás informar personalmente de la operación y conseguir mucha mayor repercusión que ninguna agencia.

Además de la nota de prensa oficial, escribe una historia más personal en el blog corporativo o en tu blog personal (hasta donde te permitan los acuerdos de confidencialidad firmados) que hagan que la noticia pueda tener más interés para los medios o para los lectores.

Y por último, disfruta del momento, porque te lo has ganado, pero no pienses que tu vida va a dar un cambio radical, aunque esto lo trataremos en el último post de la serie, stay tuned…

4. Cómo vender una startup: los asesores (4/8)

Al afrontar la venta de una startup, lo más probable es que tu comprador y sus asesores sean unos expertos en M&A (mergers & acquisitions) mientras que para ti es la primera y seguramente única vez que vivas una aventura como ésta.

 
Ya he comentado antes la importancia capital de los mentores, para tener una visión objetiva y externa del proceso, y para conocer condiciones de mercado, trucos de negociación y sobre todo, introducir algo de sentido común en el proceso.

Pero los mentores y su dedicación sólo pueden estirarse hasta un punto determinado, y para poder preparar tu due diligence con garantías y más aún, para poder negociar un contrato de 150 páginas, lleno de términos legales y condicionantes “chunguísimos”, necesitas asesores (nota: como habréis visto en posts anteriores, he incluido los anglicismos habituales del sector, con su explicación pertinente. No lo he hecho por snobismo, que también, si no porque son moneda común en los procesos de compra-venta y ¡conviene conocerlos todos!).

Creo que un emprendedor tiene que ser bueno en lo suyo; generar ideas de negocio, ejecutarlas con brillantez y hacer crecer el modelo, pivotando cuando sea necesario, pero dejemos que los abogados, fiscalistas y financieros nos ayuden con sus consejos y conocimientos, porque si no, podemos tener graves problemas en el futuro.  Aquí no vale el do-it-yourself low cost, que tanto nos gusta a los emprendedores.

Además, es más que probable que vayamos a trabajar codo con codo con los compradores durante un buen tiempo en el futuro, así que no querrás estropear la relación antes de empezarla, con un proceso de negociación tenso y agotador. La presencia de una tercera parte, sobre todo, si tiene una legitimidad externa, puede ayudar mucho a limar asperezas o actuar como cabeza de turco ;).

De todos modos, no soy nada fan de las técnicas negociadoras de poli bueno-poli malo. La responsabilidad de mantener la relación en buenos términos y de pasar también por los puntos más escabrosos de la negociación, es sólo tuya, y tienes que manejarla con elegancia y mano izquierda, aunque defiendas tus intereses.

Es importante entender que durante la negociación del contrato, los asesores son el “pollito” de los huevos con bacon, y vosotros los cerditos. Es decir, ellos ponen los huevos, pero vosotros os jugáis toda la pierna ;), así que ponderad cada decisión, porque no se trata de pequeñas victorias legales, si no de vuestra carrera profesional.

Pero, por otro lado, a veces los asesores no entienden que un emprendedor está más que acostumbrado a vivir con altas dosis de riesgo. De hecho, es una parte intrínseca de nuestra vida laboral, y por tanto, podemos aceptar asumir garantías con riesgos inciertos, o podemos aceptar que no todo esté atadísimo.

Otro interesante punto de contraposición entre asesores y emprendedores, es que los emprendedores somos optimistas enfermizos, cómo si no, nos habríamos lanzado a ésta locura que es montar un negocio improbable con una altísima mortalidad inicial. Mientras que los abogados y asesores financieros suelen ser pesimitas crónicos, lo cual es necesario para su trabajo.

Entendiendo esto, podréis tomar mejores decisiones cuando los expertos os expongan los pros y contras y los riesgos de cada decisión.

Vamos con los tipos de asesores:

Abogados:

La negociación de cada una de las cláusulas del contrato de compra-venta y los contratos laborales posteriores, es un proceso muy técnico y complejo. Necesitas contar con el mejor asesor posible.

A favor de contratar con los bufetes de referencia (Garrigues, Gomez Acebo y Pombo, DLA Piper…) está el que tienen mucha experiencia y que pueden referirse a las prácticas habituales del mercado en la negociación. Eso sí, son muy, muy caros.

Otra opción es combinar tu abogado de confianza, que te conoce bien y además domina la parte legal de tu negocio (para preparar la due diligence legal) con un free-lance que tenga experiencia en M&A. Esta opción es más económica, pero tienes que tener muy buenas referencias de ese profesional en el que vas a poner gran parte del peso de la operación.

Asesores fiscales:

Como la estructura financiera de la operación suele ser compleja, pagos aplazados, en acciones, en efectivo…, es importante contar con un asesor fiscal que permita optimizar las cargas fiscales de la operación y garantizar que todo se hace del modo correcto de cara a Hacienda, tanto a nivel personal como corporativo.

Además se suele tratar de operaciones con entidades extranjeras, en otra moneda, y que pueden incluir follones adicionales como escisiones parciales de ramas de actividad, salidas a bolsa, auditorías fiscales… Así que tener un buen asesor fiscal, es muy necesario para entender cuánto se paga de impuestos (una pasta después de las últimas reformas!) y cuándo.

Asesores financieros:

El comprador querrá estar muy seguro de que lo compra está en regla y de que no se va a encontrar sorpresas desagradables con el fisco. Tener  cuentas auditadas de los 3-4 años previos es muy útil para presentar una imagen aseada de los estados financieros de la empresa.

Es importante que vuestros asesores financieros en la compra-venta conozcan muy bien vuestra operativa presente y pasada, porque tendrán que defender vuestros números y las decisiones financieras tomadas en los últimos años.

Recomiendo contar con asesores de confianza, aunque no sean de alguna de las big four o big five si incluimos a BDO. Eso sí, es imprescindible que dominen el inglés y las normativas de contabilidad internacionales y americanas (US GAAP). Con un despacho mediano, podréis tener una mayor dedicación de socios de alto nivel, con un coste mucho más asumible.

 

Por último mencionar que es conveniente avisar a los compradores del rol que van jugar tus asesores y sus referencias, al empezar la due diligence y antes de las negociaciones del contrato. Así sabrán que esperar en las siguientes fases del proceso.

 

 

Para los muy cafeteros: los brokers financieros

Imagino que depende del tamaño total del deal, pero no soy muy partidario de contar con un broker financiero en la operación, salvo que tengas una clara intención de vender sin haber recibido ofertas previas y quieras generar un proceso de subasta con varios compradores simultáneos.

Este punto constituye para mí el mayor valor del broker: la detección y contacto con compradores potenciales que no estuvieran en tu radar (situación improbable si has hecho los deberes y conoces bien tu mercado :)). También te ayudarán en la negociación de la valoración y el proceso de venta, pero su coste es muy alto, en torno al 5-10 % del precio total de venta (sin descontar earn-outs, pagos en acciones o escrows, ojo) y sin contar con el coste de abogados y asesores fiscales y financieros que van a parte.

Además, tienden a querer subir el precio de la venta para incrementar sus fees, pero eso puede dificultar el acuerdo con tu comprador.

Otro factor importante para la decisión de contar o no con un broker financiera, es conocer cuanto tiempo podrás dedicar tú mismo a todo el proceso (sois uno o varios socios, de modo que el negocio no sufra durante estos meses de cambio de foco), porque la gestión de la due diligence y de los abogados y asesores financieros lleva tiempo y mucho, mucho esfuerzo.

 

1. Como vender una startup: Los pasos previos (1-8)

Vender el proyecto en el que has depositado tantas ilusiones y energía, no es fácil. Es un proceso duro, muy emocional y extenuante. Así que prepárate con tiempo, al menos un año antes, si es posible.

El motivo inicial por el que un emprendedor inicia su proyecto, no suele ser para venderlo, si no para construir algo propio y cambiar las cosas. No es difícil tener conversaciones previas y flirtear sobre la posibilidad de llegar a vender tu “tesoro”, pero cuando llega el momento de firmar en la línea de puntos, es una situación mucho más compleja, que te obliga a revisar todas tus motivaciones y expectativas.

Para empezar, es fundamental que conozcas a tus posibles compradores y aún más importante, que ellos te conozcan a ti.

Ten una presencia constante y activa en los grupos de linkedin por donde merodean todos los “who is who” de tu mercado. Escribe sobre vuestros avances de forma metódica: menciona ese nuevo gran cliente, tu acuerdo internacional de la pera o tu crecimiento exponencial de ventas. Eso sí (y repetiré esto muchas veces) ¡no mientas nunca!. En alemán dicen: “Lügen haben kurze Beine” (las mentiras tienen las piernas muy cortas), y no hay nada más demoledor para destrozar un proceso de compra-venta que encontrar mentiras en los cajones, que rompen la confianza de forma irreversible.

Acude a los congresos más importantes de tu sector y demuestra a todo el mundo lo competente que es tu equipo, tu mismo y vuestra capacidad tecnológica diferencial. No tengas miedo de compartir cierta información y establecer relaciones personales, viéndote con tus competidores o posibles Partners donde estén, en cualquier lugar del mundo. La competencia constructiva es muy habitual en Silicon Valley, aunque aquí nos parezca tan peligrosa.

De todos modos, creo que lo más importante en esta fase previa es “hacer las cosas bien”. Si estás creciendo en facturación, captando talento internacional y ganando contratos frente a tu competencia, seguro que de un modo u otro, oirán hablar de ti.

Creo que para tener éxito en la venta de una empresa, es importante estar preparado, pero aún más importante es mantener el foco en tu negocio. Y tener una actitud muy zen al respecto, si al final se llega a un acuerdo; perfecto, pero si no (como ocurre en más del 50 % de los casos) no pasa nada, habrás seguido creciendo y ya llegarán otras oportunidades en el futuro, que llegan, creedme.

Hay un tema que se suele olvidar y que puede ser relevante más adelante, y es tener un pacto de socios, sobre todo si tienes socios minoritarios, inversores externos, etc. Una vez que tengas una oferta interesante sobre la mesa, querrás evitar introducir incertidumbres innecesarias, y para ello, tener una cláusula de drag along o derecho de arrastre, puede ser vital (más info sobre claúsulas de este tipo, en este post), ya que permite al socio mayoritario negociar la venta en nombre de todos los demás.

Un último consejo para empezar a prepararte es que te informes mucho sobre M&A en general y sobre tu caso particular. Lee blogs, habla con mucha gente y sobre todo, encuentra un par de mentores de alto nivel, con los que tengas mucha confianza y que hayan pasado por alguna situación similar en el pasado. Te ayudarán después, en todo el proceso, para darte una visión menos emocional y desde fuera, para indicarte estándares de mercado en la negociaciónn o para evitar que cometas errores de principiante.

En general, suele ser la primera vez y quizá la única que vendes tu negocio, así que rodéate de gente con experiencia y que no tenga nada que ganar con todo esto, más que un interés altruista y una invitación a comer (verás más adelante que los asesores pagados son útiles, pero tienen sus propios objetivos y estrategias). Un mentor experimentado y de confianza es IMPORTANTÍSIMO. Ah, y en España, de los buenos, hay muy pocos (yo he tenido la gran fortuna de contar con algunos de los mejores!).

Espero que os haya gustado el primer artículo de la serie, “stay tuned for more” las próximas semanas.

P.s.- Para los muy cafeteros, incluyo una lista de cosas que sería bueno empezar a hacer con tiempo, para facilitar un proceso de venta:

1. Ten sistemas y procesos documentados y repetibles. Esto también implica delegar en mandos intermedios de confianza. Aunque la venta de una start-up siempre va acompañada de una adquisición de talento y es muy importante que los fundadores sigan dirigiendo el equipo y el desarrollo de negocio, es bueno que el conocimiento del día a día y su estrategia no esté en manos únicamente de los fundadores.

2. Es muy importante que tu negocio tenga un modelo de negocio recurrente, es decir que vendas un producto o servicio que sea repetible y estandarizado en lo posible. Ah, igual no lo he comentado antes, pero tener ingresos es un requisito imprescindible para vender una startup en España. El caso americano de M&A sin modelo de negocio nos queda muy, muy lejos.

3. Auditoría y papeles en orden

Empieza desde ya a auditar tus cuentas, ten procesos establecidos de firma de contratos, aceptación de órdenes de trabajo, confirmación de entregas, facturación  e imputación de ingresos y gastos, etc. No estoy de acuerdo con el gran François Derbaix, en que sea imprescindible contratar a una de las big four. Hay despachos de auditoría medianos, con profesionales muy competentes y con costes mucho más asequibles para una start-up. Eso sí, evita el chiringuito de tu primo Manolo, que hizo un curso de contabilidad por internet.

4. LOPD y propiedad intelectual revisada por expertos.

Lo mismo que con los contratos, etc. Una revisión de los procesos de protección de datos, seguridad informática y propiedad intelectual te pueden evitar sorpresas en la due diligence, que den lugar a contingencias y garantías desmesuradas en el contrato final.

5. Presentación de venta y sumario ejecutivo

No hace falta que tengas un cuaderno de venta de una empresa cotizada, pero sí que tienes que preparar un slide deck, con 10-15 diapositivas clave sobre tu negocio. Y adapta esa presentación para cada posible comprador, indicando cuales son las sinergias de la integración, cómo vais a crecer juntos, cuales son los puntos complementarios de los equipos, las tecnologías, los mercados, etc. Puedes encontrar un post sobre este tema aquí