• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary menu
  • Saltar a la barra lateral principal
  • emprendedores
  • personal
  • como vender una startup
  • poeta bajo tierra
  • Sobre mí
  • latido de tu startup

Emprender a golpes

Blog personal de Miguel Arias sobre emprendedores, startups, inversiones, ecosistemas y tecnología

  • Clases y conferencias
  • Sobre mí
  • Podcast y Libros

Mis aprendizajes después de 3 años en el mundo del VC

septiembre 5, 2024 por Miguel Arias Deja un comentario

De pronto han pasado tres años desde que cambié de rumbo laboral y dejé las certezas de la corporación (aunque todavía tengo el logo de Movistar tatuado bajo la piel) y me adentré en el mundo del venture capital.

Y es que, aunque ya había podido invertir en más de 150 startups desde Wayra y pensé que me dedicaba al mismo deporte desde hacía un tiempo, he descubierto que gestionar dinero ajeno, que te han prestado con la esperanza de un retorno significativo en diez años, mirándote a los ojos, tiene un peso psicológico muy diferente.

Después de estos tres años, que en años de VC parecen a la vez diez y simplemente uno de la vida real, empiezo a asentar algunas experiencias y aprendizajes que, en línea con el espíritu de este blog, comparto con gusto, porque no solo se emprende a golpes, también se invierte a tortas.

Aunque es verdad que me gusta una definición que escuché en un podcast, creo que de Harry Stebbings, de que un Venture Capitalist es como un emprendedor, pero bajo los efectos de un antidepresivo, porque como emprendedor las pendientes de la montaña rusa, ya sean hacia arriba o cuesta abajo son mucho más pronunciadas.

1. Abraza la incertidumbre

Sospecho que no soy un inversor de convicciones fuertes e inquebrantables. Siempre encuentro motivos tanto para hacer como para dejar pasar un deal. Me temo que el deal perfecto no existe (ese que tiene todos los ingredientes de éxito y una valoración razonable). Está claro que las oportunidades con mayor potencial son aquellas en los que hay opiniones contrarians, huyendo del consenso. Pero esa es también la característica de los mayores errores, así que no queda otra que confiar en uno mismo, aunque no es sencillo cuando faltan elementos de validación externa.

2. Ten opiniones basadas en datos, pero sin descuidar la intuición

Conozco inversores que se basan únicamente en la intuición, pero mi perfil, un tanto obsesivo, está más ligado a buscar certezas analíticas. Aunque no existen verdades absolutas, los datos nos permiten entender tendencias o encontrar las palancas que hacen que un negocio tenga oportunidades reales de ganar sus partidas.

Si una startup tiene un ACV actual de $10K y para poder llegar a facturar 20 millones con clientes corporativos en tres años necesita que los ACVs sean de al menos $100K, podrás indagar qué tiene que ocurrir en su proceso de land&expand para tener éxito. O si una startup gana clientes cada mes, pero los pierde con igual celeridad a los 30 días, entonces está claro que el Product-market fit aún no ha llegado y el buceo en los cohortes para entender qué está pasando es clave.

Sin embargo, hay que evitar la obsesión por los excels y no refugiarse en el confort que los datos ofrecen, porque si golpeas una celda lo suficiente, puede contar cualquier cosa. Tampoco hay que irse al lado oscuro y descartar todo análisis porque duele.

3. Prepárate para sufrir el mantra de que “Lemons Ripen Early”

Las peores inversiones morirán antes, como se ve en la incómoda curva J de los fondos, mientras que las mejores compañías maduran lentamente, ganando escala y tracción que las convierta en campeones globales. Un fondo puede parecer desvalido en el año 4 o 5, pero un DPI (capital devuelto) alto en ese momento no es necesariamente bueno. Esto es una carrera a largo plazo. Y en pleno año 2 de nuestro fondo, me repito a mí mismo que no se puede correr una maratón con 100 sprints; esto es un juego de aguante.

4. No te creas que no tienes jefes, te sentirás más responsable que nunca

LP VC entrepreneur squidgame

En el mundo del VC, todo el mundo es tu jefe: los LPs que confían en ti, tus socios que  te dan autonomía pero esperan resultados y los emprendedores que tienen muchas veces la sartén por el mango. La humildad es clave, siempre recordando el privilegio de la flexibilidad que ofrece este trabajo, como para poder entrar en un consejo vía zoom, desde Navacerrada.

Pero la responsabilidad nunca se va y las decisiones pasadas y futuras te persiguen donde vayas.

5. Todo es muy transaccional

Se hace complicado que todo se mida en retornos y que cada acción deba tener una reacción medible en dineros virtuales o efectivos. Sin embargo, quiero pensar que el Karma no tiene por qué tener siempre una TIR, y me esfuerzo en buscar la parte más honesta de las relaciones humanas, creando conexiones duraderas basadas en la confianza y soldadas a través de un componente emocional.

Y no me gusta pensar que esto es un juego de suma cero, me alegro de los éxitos de otros inversores que son buenos para todo el ecosistema e intento que el FOMO no me vuelva del todo loco. Viene bien recordar a Arrola que dice: «De dineros y amistad, la mitad de la mitad».

6. Hay mucho proceso comercial en el venture capital

Convencer a los emprendedores, hacer fundraising con inversores, negociar un acuerdo a contrarreloj…  vivir entre dinámicas de ventas es el pan de cada día. Así que tienes que disfrutar la satisfacción de ganar y querer ser un closer a lo Glengarry Glen Ross, pero también aprender a vivir con tu ratio de derrotas cada trimestre. Perder deals es parte del juego, aunque después de dedicar centenares de horas a analizar un proyecto, hacer una tesis de más de 30 páginas, decenas de reference calls, comités de inversión y lanzar un term sheet ilusionado, el rechazo es doloroso. Este proceso es parte del aprendizaje y estar en las mejores mesas de poker, implica que las manos son buenas pero que los rivales también.

7. En VC basta con trabajar un solo día al año, pero ojalá supieras cuál

Si pasas 364 días en la playa o la montaña y apareces justo en la reunión con la emprendedora en fase seed que está construyendo el próximo unicornio y te retornará el fondo 3 veces, puedes ser uno de los mejores inversores del mundo. Pero, ¿qué reunión es esa?, ¿cómo y cuando ocurre?. No está claro qué acciones, qué tareas pueden generar la serendipia que lleve al éxito. Me gusta pensar que puedes aumentar tu superficie de exposición a la suerte si trabajas duro.

8. Invertir en personas es lo más importante

Después de años como emprendedor, entiendo profundamente que el éxito de una startup depende en gran medida del equipo fundador. Como VC, priorizo invertir en equipos con una combinación sólida de experiencia, visión y capacidad de ejecución, trufada de elevada ambición y capacidad de atracción de talento y capital.

Y como me dijo un día la gran Jimenix, me pregunto, ¿por qué este fundador vencerá las probabilidades? Porque la estadística está abrumadoramente en contra del emprendedor, así que es importante encontrar señales positivas o negativas. Sin olvidar que trabajar con buena gente es lo más importante, voy aprendiendo que si te encuentras una red flag en una llamada de validación, no la debes dejar pasar.

9. Construye redes 

He podido comprobar como las redes que construí como emprendedor y ejecutivo son muy valiosas en el mundo del VC. Estas conexiones pueden abrir puertas para las startups en las que inviertes, ayudarte a a validar hipótesis de tecnología o mercado y facilitar alianzas estratégicas, ventas y rondas de financiación futuras.

10. El tamaño del TAM como factor de decisión está sobrevalorado

Para los mercados emergentes, es difícil estimar el mercado total (TAM) futuro. Lo más importante es la ejecución y la capacidad de las empresas de evolucionar hacia plataformas más grandes con el tiempo. Muchas compañías como Airbnb, Crowdstrike o Slack empezaron en nichos muy específicos sin mercados claros. Aún más relevante hoy día, con la revolución de la IA en búsqueda de casos de uso concretos y con miles de startups indistinguibles a primera vista. Prefiero pensar en, ¿qué podría salir bien?, porque es fácil identificar lo que podría salir mal y siempre es posible que OpenAI te barra del mapa, pero, como nos recuerda Iñaki, la clave está en identificar qué factores podrían funcionar de manera excepcional y qué empresa tendrás entre manos en ese caso.

11. Decir que un mercado está  muy “crowded” es no mojarse demasiado

Hoy en día, todos los mercados están saturados, pero lo importante es centrarse en qué factores hacen que una empresa gane en ese sector, hay que volver a lo básico: ¿están los clientes bien servidos por esa plétora de startups que dicen tener el santo grial de las respuestas en su sector?.

12. El síndrome del impostor pega duro.

La naturaleza del capital de riesgo implica ciclos muy largos de retroalimentación. No ves resultados rápidamente y pasarán muchos años antes de saber si eres un gran inversor. Lo que sí puedes hacer es enfocarte en el autoaprendizaje y la autocorrección constante, crecer como inversor y como persona.

13. Es una industria muy competitiva y todo el mundo es tu frienemy

El capital de riesgo nunca ha sido más competitivo, con muchos fondos y muy globalizados. Además, muy pocas inversiones representarán la mayor parte de los rendimientos del fondo y entrar en esos deals es la diferencia entre éxito y fracaso. Y la puñetera power law duele, con fundadores se ciegan por el neón de los nombres en inglés y olvidan que éstos serán los primeros en quitar el logo de tu startup de la web si van mal dadas.

Hay que ser capaz de venderse constantemente en un entorno donde incluso vender dinero es difícil. Centrarse en cuál es tu ventaja, ¿tienes market-fit?. Yo estoy convencido de que la cercanía e intimidad con founders y dar valor de antemano como operadores es relevante. ¿A quién querrías tener en tu lado del cuadrilátero cuando las cosas se pongan algo más cuesta arriba?.

He visto fondos que son capaces de llevarse el gato al agua por su acceso a mercados y decisores (estilo Insight Partners), otros por su estudio previo exhaustivo de una tendencia que les hace expertos en ese sector (estilo Dawn Capital o Crane), otros por su convicción inicial fortísima (estilo Singular o Lightspeed), tendrás que encontrar cual es tu toque personal como inversor y cómo conecta con el ethos de tu firma.

14. Hay mucha plancha

La gestión de una gestora de capital riesgo y un fondo es mucho más compleja de lo que parece. Entre las compromisos de transparencia e información con tus inversores, las obligaciones regulatorias, financieras y legales, las documentos legales de inversiones, llamadas de capital, boards, etc.

Y encontrar tu propia órbita en un sistema existente de socios con gravitas y auctoritas cimentada en años de carrera, de manera que todos los equilibrios se re-balanceen lleva mucho más tiempo y esfuerzo del que parece

15. Mantén la calma emocional

Gestionar un portafolio en el que siempre hay alguna startup en crisis no es fácil. La fortaleza emocional es esencial. Encontrar un propósito fuera del trabajo me ayuda a mantener la perspectiva en esta montaña rusa.

Para mí, ese propósito lo encuentro en mi familia. Ellos me dan la estabilidad que necesito para seguir adelante cada día y mis hijas me ponen los pies en el suelo. Al tiempo que he empezado a jugar al golf y que creo que hacer ejercicio regular ayuda mucho a manejar el estrés.

Quiero terminar dando las gracias por este privilegio. A mis colegas en KFund, los inversores que apuestan por nosotros, mis mentores, y por supuesto a los increíbles emprendedores con los que tengo la fortuna de trabajar. ¡Por muchos más años de aprender y crecer juntos!

Comparte este/a entrada

  • Compártelo
  • Publícalo

Publicado en: emprendedores, Venture Capital Etiquetado como: aprendizajes, invertir, karma, kfund, lemon ripen early, lemons ripe early, Limited partners, miguel arias, privilegio, venture capital, wayra

Acerca de Miguel Arias

He is a venture capitalist investing in Internet based start-ups in Southern europe and Latam. General Partner at KFund

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Entradas recientes

  • «Hay que acabar las cosas», lo que un carpintero austriaco enseña sobre construir empresas
  • Tres meses de la publicación de El Latido de tu Startup, algunos aprendizajes y números
  • Nuevos caminos en un mundo de IA
  • El latido de tu startup ya está fuera
  • De la jerarquía a la inteligencia: los middle managers no tienen la culpa de todo

Ultimos comentarios

  • Anonimo en Sobre mí
  • Ingresos Pasivos en Emprendedores y privilegio
  • René en ¿Dónde está la vacuna para lo mío?
  • Seba en Leadwind is open for business
  • Tommy en España Nación Emprendedora, impresiones

Emprender a Golpes © 2026 · Proud dad. Serial entrepreneur, author, investor, hobbyist business angel and corporate translator