The EU vs the virus

Throughout the weekend I have been able to see the great energy and innovative ideas coming from the participants in the EU Hackathon hosted by the European Commission under the patronage of Mariya Gabriel, Commissioner for Innovation.

The hackathon is led by the European Innovation Council and the great Isidro Laso is one of the driving forces ensuring it becomes a big success in participation and engagement. I am very proud to be ambassador to the event with many other entrepreneurs, politicians and innovators in Europe. 

It is really important to foster the collaborative spirit in Europe in these circumstances, the virus understands no boundaries and we need to fight it together, with corporations, institutions and innovators working hand in hand.

I am inspired by the more than 13.000 participants who are giving their time and brains to find innovative solutions and I look forward to be one of the jurors next Wednesday!

The winning solutions will be invited to join a European Innovation Council COVID Platform, which will be launched here on 30 April, to facilitate connections with end users, such as hospitals, and provide access to investors, foundations and other funding opportunities from across the EU.

Have a great hackathon!

Update: On wednesday I was honored to be a final juror of the Fintech competition and all projects were remarkably advanced for just a few days of hard work. We could evaluate the projects according to impact potential (20%), scalability (20%), novelty/innovation (20%), prototype completion (20%) and sound business plan (20%).

Congrats to all participants!. And all were trying to tackle significant issues on the financial sector in the post-covid world, fighting inequality and access to capital markets for individuals and SMBs. 

The day after, the definitive winners were announced: 

Winner: Health & Life
Team Discover

 

Winner team of the challenge domain Health & Life
Our solution enables a highly scalable patient monitoring system that minimizes physical contact between nurses and patients, which also leads to smaller shortage of protective gear. Instead of occasional visits, our device measures vital parameters real-time and uploads each patient’s data into a central server. With the help of our dashboard, doctors and nurses can oversee hundred times more patients, while our automatic alert functionalities make it possible to diagnose deteriorating cases instantly and to reach quicker reaction times.   Find out more

Winner: Business Continuity

Linistry for safe retail

Winner team of the challenge domain Business Continuity

 

Winner: Social & Political Cohesion

Aidbind


Winner team of the challenge domain Social & Political Cohesion
Aidbind solves the information gap between the demand, supply and funding of medical products, procured via donations and charity. We provide a data platform combining hospitals needs with available suppliers and funds.   Find out more

 

Winner: Remote Working & Education

The Village – Where The World Is Your Classroom


Winner team of the challenge domain Remote Working & Education
We empower people to create their own personal and intimate village with friends, family, teachers and peers for experiential learning either virtually (amidst covid pandemic) or for in person, hands on, kinesthetic learning in the future. We offer a platform that allows parents, teachers and children to connect with like minded peers through a shared economy system letting the world be their classroom.   Find out more

Winner: Digital Finance

Bankera Business Care


Winner team of the challenge domain Digital Finance

Financing for SME’s that are experiencing cash-flow issues during COVID-19 using a guarantee from its business partner. Loan repayment is flexible and can be made after the quarantine ends.   Find out more

 

Winner: Other

Sewers4COVID


Winner team of the challenge domain Other
Integrating sewer surveillance and machine learning for an early warning on pandemic outbreaks, emergency response and recovery decision making in a timely and cost-effective manner.   Find out more

En 2020 voy a por el bronce

Me he enganchado a los podcasts  (algo tarde, lo sé), y en particular a Revisionist History, del inefable Malcolm Gladwell. Del que dicen que me parezco un tanto, espero que se refieran al aspecto intelectual más que al físico ;).

Uno de los últimos podcasts que escuché, con la Dra. Laurie Santos, versa sobre la receta de la felicidad y menciona cómo los ganadores de medallas de plata en Juegos Olímpicos se quedan muy chafados y tienden a ser unos amargados, mientras que los que ganan medallas de bronce se quedan contentos y satisfechos.

La idea central es que nuestro cerebro nos hace trampas y compara nuestra situación actual con otros escenarios posibles todo el rato, y en el caso de los atletas que alcanzan la plata, el brillo del oro es demasiado potente, y no pueden dejar de pensar lo cerca que estuvieron de ser campeones olímpicos. Y claro, se amargan, aunque sean los segundos de TODO el mundo en su especialidad.

En cambio, los que ganan bronce están super-contentos de tener al menos una medalla y su cerebro les compara con la opción, muy posible y por suerte evitada, de haberse quedado con un diploma olímpico, fuera del podio y de los focos, después de tanto esfuerzo.

En esto del emprendimiento y me atrevo a decir, que en todas las facetas de la vida, corremos el riesgo de vivir en un continuo “síndrome del ganador de la medalla de plata”.

Siempre hay [email protected] con más éxito, que crece más rápido, que ha vendido su empresa por más dinero, ha levantado más pasta con mejores fondos, salido más veces en Techcrunch y tiene más seguidores en twitter jaleando sus ocurrencias.

Y si tu ecosistema te parece pequeño y crees que has llegado a algún sitio, basta con mirarse en el espejo de Silicon Valley, Israel o darse una vuelta por instagram, para encontrar a otros y otras mucho más fuertes, guapos y con más tiempo libre para disfrutar en fiestas a las que no has sido invitado.

Siempre somos ganadores de la plata, si miramos suficientemente alto.

Pues bien, yo en el 2020, tengo el propósito de ser un bronce de libro. Muy pero que muy satisfecho con lo que he alcanzado y lo que esté por venir, y voy a dirigir a mi cerebro a compararse con todo aquello que me podría haber pasado y que, por suerte, no ha sucedido. Voy a pensar los bondades de mi familia, en el privilegio de mi trabajo, las amistades, las experiencias vividas, en lo afortunado que soy en todos los aspectos de mi vida.

Dice Erich Fromm,  “Si no eres feliz con todo lo que tienes, tampoco lo serás con todo lo que te falta”. En este año que empieza voy a sufrir menos por los problemas que tengo creo que tengo, y esforzarme por estar agradecido por la fortuna que me sonríe.

La plata, que se la queden otros.

6 Cosas que he aprendido de mi padre y 1 que aprendí yo solo

Me he dado cuenta de que escribo muchas veces sobre lo que me enseñan otras personas en este blog, pero nunca lo he hecho sobre la persona de la que más he aprendido durante toda mi vida.

Y como es el día del Padre, ya toca, y voy a escribir sobre lo que he aprendido y sigo aprendiendo de Angel Arias, mi padre. Teniendo en cuenta que mis regalos infantiles solían ser una mezcla de poesías de rima fácil, dibujos con dobles sentidos y esculturas inestables, creo que este homenaje es más que merecido.

Angel Arias

No es fácil tener un padre que lo hace todo bien, con un ordenador cuántico por cerebro y una aproximación renacentista a las artes y las ciencias. Autor de varios libros de prosa y poesía, pintor prolífico, bloguero perseverante, ingeniero de minas y abogado, doctor en economía, pescador, cazador de fotos de pájaros, setero y filósofo. Mi padre es un leonardo da vinci entre siglos, entre lo analógico y digital, un exponente de estos tiempos poliedricos que tenemos el lujo y la angustia de vivir.

Su aprobación ha marcado la línea que define el éxito del fracaso en mi vida, más allá de hitos, premios o reconocimientos externos. Parece un cliché, pero cuando tienes un padre sobresaliente, tienes cierto miedo a decepcionarle, y casi me apetece mandarle este post para que me lo corrija antes de publicarlo, como hice tantas veces en el pasado, pero no es plan.

Así que vamos al lío, ¿qué es lo que he aprendido de mi padre?:

  1. La excelencia se alcanza con el esfuerzo y la práctica

Mi padre ha practicado la teoría de que necesitas 10.000 horas de práctica para ser experto en algo desde mucho antes de que se pusiera de moda. Ha dedicado su pasión irrefrenable y dedicación obsesiva a tareas tan diversas como aprender chino en el metro, estudiar la carrera entera de derecho en 3 años mientras trabajaba, o hacer moscas para pescar de decenas de plumas y colores.

En este mundo líquido que premia lo superficial y la ocurrencia fácil, me ayuda mucho imaginarme a mi padre en su despacho, rodeado de libros y papeles desordenados, enfrascado en una de sus aficiones, como si no hubiera nada más en el mundo. Y huele a pipa en esos recuerdos, aunque estuviera apagada.

2. La moral no se vende, ni se transforma

A medida que avanzas en una carrera profesional exitosa, he aprendido de mi padre que la vida te presenta bifurcaciones, recovecos y angostos pasajes por los que parece que el tránsito será más fácil si tomas un par de atajos.

Y no. Las lealtades, la justicia y la importancia de la moralidad en las decisiones, como un imperativo categórico que no depende de las circunstancias, sino de uno mismo, son una enseñanza que me sirve de compás, incluso cuando vienen mal dadas.

3. La importancia del apoyo incondicional

Nunca me importó demasiado suspender una prueba o fallar en algo (salvo la química de primero) porque mi baremo del éxito estaba asegurado por el apoyo de mi/s padre/s, siempre detrás de cualquier decisión que he tomado y de cualquier locura que se me ha ocurrido.

Incluso cuando dejé el trabajo en Geocisa, ni cuando tuve que pedirles, tímidamente, algunos euros de paga, a mis ventitantos, para sacar a mi novia a tomar un refresco al quedarme sin blanca, tras estar dos años sin salario en mi primera startup.

Ahora me preocupa cómo transmitir a mis hijas el mismo apoyo incondicional, para que sean quien quieran ser, para que sepan que es importante seguir tus pasiones y que no pasa nada por arriesgar y equivocarse, sobre todo cuando eres joven, aunque pueda parecerle que ya eres mayor a un niño .

4. Ponte siempre en los zapatos del otro

Y no me refiero a una simple técnica de negociación, para entender el BATNA de tus contrincantes más allá del tuyo, si no a una filosofía de vida. Darte el tiempo para escuchar los motivos de los demás y entender sus circunstancias, y poner sus intereses al mismo nivel que los propios, es algo que no es sencillo, pero que he visto hacer a mi padre en muchas facetas de su vida.

El riesgo es que en el proceso te pases de frenada y antepongas siempre las necesidades de los demás y su bienestar al tuyo, y también hay que quererse un poquito ;).

5. El dinero no es lo más importante

A mi padre nunca le han importado demasiado las posesiones físicas, mientras no le tires sus libros o papeles viejos a la basura. De hecho es un coleccionista de objetos imposibles, mezclando un leve síndrome de Diógenes con un hipsterismo un tanto cool.

Pero una vez que tienes suficiente para vivir sin preocupaciones financieras, (y eso es un big IF!), entonces lo importante está en tener un espacio de retiro donde encontrarte contigo y con otros, y si es en Asturias, mejor. Y evitar entrar en carreras de comparación de status, donde siempre encontrarás a otro más favorecido en las fotos del instagram.

6. Construye algo tuyo, estés donde estés.

No se puede decir que las aventuras emprendedoras de mi padre hayan sido muy exitosas, pero me han enseñado que es importante lanzarse a empujar iniciativas que te importan, sea dentro o fuera de una corporación. No basta con ser follower, seguir las ordenes y cumplir con tus KPIs religiosamente.

La vida suele colarse entre las rendijas de esos objetivos impuestos por otros, y si no se hubiera arriesgado mi padre, no estaríamos disfrutando cada Nochevieja de un estupendo Protos del 74 para acordarnos del fallido del negocio de importación de vinos españoles a Alemania de los ochenta. O no tendríamos tan claro cómo no montar un restaurante y no podríamos decir con suficiencia que en la restauración la clave es LOCATION, LOCATION, LOCATION y tener muy controlado el escandallo.

1. Se parte de una tribu

Y esta lección no lo he aprendido de mi padre, porque él suele ir de lobo solitario. Desde su convencimiento firme de que la excelencia y meritocracia será reconocida por el mundo, como un rayo vengador.

Pero he podido entender, a fuego, lo importante que son las redes de pares de confianza, la tribu, la mafia, como quieras llamarlo. Que te acojan en las caídas con cosa suave y que te aúpen cuando te lanzas a conquistar la luna.

Rodeado del conocimiento colectivo, los contactos y la seguridad que te da tener compañeros de batallas, puedes afrontar con otro ánimo los retos de probar cosas nuevas y dejas de jugar con cartas marcadas. Lo entendimos así en Chamberí Valley y en general, me apasiona ver cómo el karma positivo siempre vuelve para darte un empujoncito hacia adelante, aunque sea de manos del todo inesperadas.

En fin, no sé cuanto de la personalidad de mi padre está en mí, ya que estoy seguro que la herencia genética no me ha proporcionado sus neuronas superlativas. Pero sé que estas seis cosas que me ha enseñado me acompañan y forman parte de aquello de lo que soy, aquello de lo que estoy más orgulloso.

Javier González Canga, gran amigo de añares de mi padre, nos dijo en una cena hace unos meses que siempre pensó que sus hijos estudiarían a Angel Arias en el Colegio. No ha sido así y no sé si mis hijas o nietas estudiarán a su abuelo en la escuela algún día, aunque seguro que lo harán en casa.

Pero dentro de 100 años, algún sociólogo que busque entender la loca realidad de nuestro mundo entre siglos, encontrará Alsocaire, su blog, con cientos y cientos de textos lúcidos, divertidos y afilados, se reirá con los comics de Linkweak, disfrutará de poesías y dibujos, y tendrá, de golpe. todas las respuestas.

Gracias, Papá.

Angel Arias – María Jesús Bermúdez

Lo más leído en emprenderagolpes este 2017

Termina el año, y toca hacer balance de la actividad de este blog. La verdad es que escribo poco, poquísimo, a ver si en 2018 puedo tener algo más de regularidad.

En todo 2017 he escrito 7 artículos, bueno casi 8, si contamos este meta-post ;). Y han visitado estas páginas algo menos de 40.000 personas, unas 100 al día.

Este año, he tenido el record de visitas en un sólo día, con 1,428, el día que publiqué mi mail de despedida de CARTO y  y los contenidos más leídos han sido los siguientes:

El “pitch” al inversor. 12 diapositivas, 1 caso practico.

Curiosamente varios de los post más visitados, no son de este año, como éste, en el que explico cómo hacer un buen deck para inversores, sin dejarse ningún aspecto clave y con muchas ganas.

Las 7 claves de un elevator pitch

Otro post antiguo, y en cierto sentido parecido al anterior. Parece que los listados son los artículos que mejor funcionan para el SEO.

¿Qué hace a un buen COO?

El best-seller de este año, en el que buscaba explicar qué características definen a un COO ideal (lejos de mis habilidades me temo), un generalista con talento y experiencia, capaz de entender tecnología al mismo tiempo que ordena temas organizativos y empatiza con el equipo.

¿Cuánto vale mi startup en fase seed?

Este post lleva más de 4 años entre los artículos más leídos de mi blog y es el all-time leader, y creo que sigue estando de actualidad, aunque los ejemplos numéricos deberían actualizarse para reflejar la inflación de valoraciones que hemos vivido en el ecosistema con la llegada de mucho más capital nacional y extranjero.

Las preguntas que facilitan un proceso de venta corporativa

Un post ligero, que escribí sin muchas pretensiones, pero que ha tenido más aceptación de la esperada. Y es que vender, no es tarea fácil.

Nuevos retos, nuevas oportunidades

Mi correo de despedida al equipo de CARTO, un artículo emocional y muy importante para mí. Y de momento, el contenido más leido en un sólo día en Emprender a golpes, parece que los emprendedores del ecosistema son gente curiosa ;).

 

Reflections on 2017 and my goals for the new year

By the end of the year, I love to reflect on how I did on the goals I had defined for myself 12 months ago. I trust it is a good exercise to look at my own reality from some distance and see how much the feared time-drains and daily routines pushed to take over my initially stated objectives.

Last year is bluntly stated:

For 2017,  I have only one goal: Do less but better. I like the idea from the Essentialism book, that priorities should be a singular word, we should have one single priority!.

And the most important thing for me is to enjoy the journey with the right balance between Family – CARTO – Extended Family/Friends – Ecosystem

Success for me will be measured by how my family enjoys 2017, not just copes with it.How we all have the time, the energy and the health to face the challenges with optimism and clear minds.

Seemed easy, right?, not too many goals and more importantly, expectations which appeared to be under in my sole command.

I ended my wishful post in December 2016, with this awesome mantra:

Set my priority right, postponing what is secondary and with FOCUS.
Thinking before speaking
Smile against adversities, smile more, and more.
Be thankful, a lot, for my privileges and the opportunity to be here, present now, to enjoy life to the fullest.

How did I do?

Well, all in all, 2017 has been a tough year, a rollercoaster full of steep ups and downs, but overall my feeling is quite positive. It has been, somehow, a year of completion, a change of a cycle after four years of full immersion into a never ending challenge.

I have, indeed, tried to do less things, as promised. I traveled less, for instance, and I almost achieved my goal of spending no single weekend out of home during the whole year. I have delegated so much more in CARTO that I ultimately realized that I was ready to move on into something different, with the proud feeling that my team is more than ready and capable to take over.

I went to less irrelevant ego-driven ecosystem events, which actually didn´t missed for a beat the fact that I did not attended, which is always a good sign to determine if you should go or not to an event.

I tried hard to think before speaking and while I didn’t manage to smile as much as I expected to, I have been immensely thankful for every moment of joy, creation, love, laughs with friends and time spent with my family, which this year has delivered to me.

After I told the team a few weeks ago that I was leaving CARTO, I got a lot of heavy hearted responses from my fellow colleagues, my dear friends. But there is something that struck me a lot and which I am very grateful for.

A leitmotif in many of the letters was, that I have had a lasting impact in them, not by being a hard-working maniac, or a controlling freak who knows about SaaS or Finance, or about relentless hustling and demand generation. BUT, because I have taught them to care deeply about others, to be open and humble, and always have a minute to help or focus in the challenges others are facing as if they were your own.

Those were not intended teachings, but it is what matters the most. Always.

In 2018, there are many changes approaching my horizon. I will get to meet new colleagues, join a very different organisation, travel to very different places I have never been to and try to have impact to make the lives of entrepreneurs easier all around the world. Again, what a privilege!.

With so much going on, I want to keep my 2018 goals short.

  1. Let go of the past and embrace the imperatives of the new situations, to prepare myself for a running start.
  2. Meet the expectations of my new stakeholders: my new boss/es, new colleagues, the ecosystem, but without missing the expectations and promises to my loved ones.
  3. Spend more time with friends and family – My marriage points account shall not be compromised in 2018, after all the strain I put into it over the last years. It is so important to nurture those who care deeply about yourself, your tribe, which would hold you if you fall, and not just follow you if you rise. They are just a handful of individuals, but they can surely change my world.
  4. Be humble, be realistic and remain a possibilist. Aim for the things that can be done considering the circumstances, my own skills and the balance between my needs, the needs of the ones I love and the never ending flow of external requests.
  5. And never forget the privilege I have to be here and now, present and ready to enjoy the challenges of the future.

¿Qué hace a un buen COO?

Montas una startup y pronto te das cuenta de que no, no eres el líder visionario (CEO), tampoco eres el mejor desarrollador (CTO), las ventas y el «hustling» no son exactamente lo tuyo (CRO), no sabes diseñar o pensar en cómo los clientes usarán el producto (CPO), resulta que las cuentas te aburren (CFO) y que nunca has oído hablar de Google Adwords, outbound marketing o lead generation (CMO) y lo que te queda, es postularte para ser el COO (Chief Operating Officer). Que para qué engañarnos, parece una posición un poco de prestado, como diseñada para el que no tiene sitio.

Bueno, si es lo que hay, vamos a ponernos manos a la obra. Cómo puedo ayudar a la startup, siendo el mejor COO, ese [email protected] para todo con galones. Que es lo que hace el COO al fin y al cabo, todo y nada, ¿no?.

La definición que más me gusta es la de «generalista con talento y experiencia, capaz de entender tecnología al mismo tiempo que ordena temas organizativos y empatiza con el equipo«. Aunque en muchos de los casos, la función fundamental es hacer aquello que no le gusta hacer al CEO ;).

Y es que, que ese binomio, CEO-COO esté bien engrasado, es fundamental para el rol de COO pueda tener éxito y para que tenga impacto real en la organización. Porque será inevitable que existan solapes entre ambas funciones, mientras que el CEO define la visión general, el QUÉ, el COO apoya a los equipos mientras contruyen a través del CÓMO.

Algunas de las características que definen a un buen COO y que me encantaría dominar, aunque por desgracia, después de 15 años me parezca que sigo empezando, aprendiendo cada día y siempre estoy boxeando bastante por encima de mi peso, son:

  1. Ser el Chief Psychologist Officer, lo que implica tener una gran estabilidad emocional, para poder entender a muchos perfiles distintos, sin dejarse influenciar para las fuertes personalidades de los execs-fundadores de una startup. Al tiempo que pueda trabajar y tener una conexión personal con todo tipo de perfiles, desde desarrolladores a perfiles comerciales.
  2. Ser un vendedor. Ser el primer y mejor vendedor (hasta que deje de serlo). Y entender profundamente todos los pasos del proceso de marketing y ventas. Desde dónde se generan los leads y cuáles tienen más calidad, hasta el contacto inicial con el cliente, la búsqueda de sus necesidades de negocio y cómo el producto las resuelve, la negociación y el cierre del contrato. Con el tiempo, podrá ser menos relevante, pero al principio, debe construir el esqueleto del futuro equipo de ventas.
  3. Tener foco en los resultados y las métricas más importantes de la compañía (que deben ser pocos), y en cómo se alinean esas métricas más cortoplacistas con la estrategia a largo plazo. Con una gran atención por los detalles, para entender las implicaciones de una desviación y cómo afectan a la «big picture».
  4. Tener una gran capacidad de cambiar de sombrero continuamente, manteniendo un nivel de profundidad suficiente en todos los temas, para actuar de correa de transmisión y desatascador de bloqueos entre equipos.
  5. Mantener una actitud positiva y con foco en la resolución de problemas. Un foco incansable en cómo es posible resolver un reto y no por qué es imposible. Pero sabiendo discriminar entre lo posible y lo inalcanzable, para priorizar esfuerzos.
  6. Ser humilde. Tiene que entender que los focos de atención pública e interna estarán en otros roles y trabajar más en la sombra. Los egos son la mayor fuerza destructiva de estructuras frágiles como las startups. Y un buen COO debe entender que todos sus colegas son mejores que él en sus respectivos campos.
  7. Debe saber escuchar. Es quizá la habilidad más importante. Cómo escuchar sin sesgos ni prejuicios, sin juzgar. Cómo tener y tomarse el tiempo suficiente para primero entender lo que se discute y preguntar lo necesario antes de abalanzarse a dar todas las respuestas.
  8. Liderar a través del ejemplo de servicio a los demás: «management by service». Ser un modelo interno en implicación y aplicación de la cultura de apoyo y asunción de riesgos sin castigo.
  9. Tener una importante querencia por los números y las hojas de excel. Más todavía si la compañía no tiene CFO (probable al principio). Los presupuestos, las métricas, el análisis de lo que está pasando y los planes del futuro lo requieren.
  10. Ser bueno escribiendo, para comunicar interna y externamente desde los principios que regulan la compañía, la cultura hasta documentos legales y comerciales.
  11. Entender las dinámicas de la organización. Quién sabe hacer qué cosas, para pedirles consejo o ayuda. Qué palancas mover para dar saltos de gigante y ser creativo en la búsqueda de soluciones para el tsunami de retos que se presentan cada día, luchando, siempre, contra la política.
  12. Tener sentido de urgencia. En ocasiones será necesario tomar atajos para alcanzar un hito fundamental y debe saber empujar al equipo para hacerlo. También tiene que entender que no es posible abusar de esa carta porque desgasta muchísimo y crea deudas emocionales y técnicas.
  13. Ser el «Defensor del equipo» a todos los niveles y en todos los aspectos.
  14. Ser un maniaco de la mejora continua, de construir por encima de lo existente, sin reinventar la rueda a cada paso. Buscando mejores prácticas y entendiendo que la perfección es imposible y que es necesario tomar compromisos para avanzar.
  15. Ser flexible. Para ayudar a integrar todas las funciones de la compañía unas con otras y para ir modificando su papel e impacto a medida que la compañía avanza.
  16. Ser un buen comunicador. Para poder expresar la visión de la compañía y su traducción interna y externa, tanto al equipo, como a la Board o los futuros inversores, como una extensión del CEO, donde sea necesario.
  17. Ser divertido. Porque es montar una startup no es un camino de rosas, y hay que conseguir encontrarle el gustillo por el camino.
  18. Ser orgulloso, para no olvidar los hitos conseguidos en el pasado y atragantarse con todo lo que, siempre, queda por hacer.
  19. Tener pasión. Porque sin pasión, nada tiene sentido.

Curiosamente, en las fases iniciales (y no tanto), lo que menos hace el COO, es precisamente ocuparse de las Operaciones. Si no que, se convierte en un rol flexible, que cubre los huecos allá donde la compañía los necesita y permite crecer al tiempo que las estructuras se van volviendo más rígidas y su rol se consolida en el «company building» más estricto.

Ahora que releo la lista, me parece que el mejor consejo que puedo dar a quien pretenda hacer una carrera de COO, (cómo se puede tener vocación de esto?) es directamente especializarse en cualquiera de las otras funciones ;).

Mucha suerte!.