En 2020 voy a por el bronce

Me he enganchado a los podcasts  (algo tarde, lo sé), y en particular a Revisionist History, del inefable Malcolm Gladwell. Del que dicen que me parezco un tanto, espero que se refieran al aspecto intelectual más que al físico ;).

Uno de los últimos podcasts que escuché, con la Dra. Laurie Santos, versa sobre la receta de la felicidad y menciona cómo los ganadores de medallas de plata en Juegos Olímpicos se quedan muy chafados y tienden a ser unos amargados, mientras que los que ganan medallas de bronce se quedan contentos y satisfechos.

La idea central es que nuestro cerebro nos hace trampas y compara nuestra situación actual con otros escenarios posibles todo el rato, y en el caso de los atletas que alcanzan la plata, el brillo del oro es demasiado potente, y no pueden dejar de pensar lo cerca que estuvieron de ser campeones olímpicos. Y claro, se amargan, aunque sean los segundos de TODO el mundo en su especialidad.

En cambio, los que ganan bronce están super-contentos de tener al menos una medalla y su cerebro les compara con la opción, muy posible y por suerte evitada, de haberse quedado con un diploma olímpico, fuera del podio y de los focos, después de tanto esfuerzo.

En esto del emprendimiento y me atrevo a decir, que en todas las facetas de la vida, corremos el riesgo de vivir en un continuo “síndrome del ganador de la medalla de plata”.

Siempre hay [email protected] con más éxito, que crece más rápido, que ha vendido su empresa por más dinero, ha levantado más pasta con mejores fondos, salido más veces en Techcrunch y tiene más seguidores en twitter jaleando sus ocurrencias.

Y si tu ecosistema te parece pequeño y crees que has llegado a algún sitio, basta con mirarse en el espejo de Silicon Valley, Israel o darse una vuelta por instagram, para encontrar a otros y otras mucho más fuertes, guapos y con más tiempo libre para disfrutar en fiestas a las que no has sido invitado.

Siempre somos ganadores de la plata, si miramos suficientemente alto.

Pues bien, yo en el 2020, tengo el propósito de ser un bronce de libro. Muy pero que muy satisfecho con lo que he alcanzado y lo que esté por venir, y voy a dirigir a mi cerebro a compararse con todo aquello que me podría haber pasado y que, por suerte, no ha sucedido. Voy a pensar los bondades de mi familia, en el privilegio de mi trabajo, las amistades, las experiencias vividas, en lo afortunado que soy en todos los aspectos de mi vida.

Dice Erich Fromm,  “Si no eres feliz con todo lo que tienes, tampoco lo serás con todo lo que te falta”. En este año que empieza voy a sufrir menos por los problemas que tengo creo que tengo, y esforzarme por estar agradecido por la fortuna que me sonríe.

La plata, que se la queden otros.

Lo más leído en emprenderagolpes este 2017

Termina el año, y toca hacer balance de la actividad de este blog. La verdad es que escribo poco, poquísimo, a ver si en 2018 puedo tener algo más de regularidad.

En todo 2017 he escrito 7 artículos, bueno casi 8, si contamos este meta-post ;). Y han visitado estas páginas algo menos de 40.000 personas, unas 100 al día.

Este año, he tenido el record de visitas en un sólo día, con 1,428, el día que publiqué mi mail de despedida de CARTO y  y los contenidos más leídos han sido los siguientes:

El “pitch” al inversor. 12 diapositivas, 1 caso practico.

Curiosamente varios de los post más visitados, no son de este año, como éste, en el que explico cómo hacer un buen deck para inversores, sin dejarse ningún aspecto clave y con muchas ganas.

Las 7 claves de un elevator pitch

Otro post antiguo, y en cierto sentido parecido al anterior. Parece que los listados son los artículos que mejor funcionan para el SEO.

¿Qué hace a un buen COO?

El best-seller de este año, en el que buscaba explicar qué características definen a un COO ideal (lejos de mis habilidades me temo), un generalista con talento y experiencia, capaz de entender tecnología al mismo tiempo que ordena temas organizativos y empatiza con el equipo.

¿Cuánto vale mi startup en fase seed?

Este post lleva más de 4 años entre los artículos más leídos de mi blog y es el all-time leader, y creo que sigue estando de actualidad, aunque los ejemplos numéricos deberían actualizarse para reflejar la inflación de valoraciones que hemos vivido en el ecosistema con la llegada de mucho más capital nacional y extranjero.

Las preguntas que facilitan un proceso de venta corporativa

Un post ligero, que escribí sin muchas pretensiones, pero que ha tenido más aceptación de la esperada. Y es que vender, no es tarea fácil.

Nuevos retos, nuevas oportunidades

Mi correo de despedida al equipo de CARTO, un artículo emocional y muy importante para mí. Y de momento, el contenido más leido en un sólo día en Emprender a golpes, parece que los emprendedores del ecosistema son gente curiosa ;).

 

Reflections on 2017 and my goals for the new year

By the end of the year, I love to reflect on how I did on the goals I had defined for myself 12 months ago. I trust it is a good exercise to look at my own reality from some distance and see how much the feared time-drains and daily routines pushed to take over my initially stated objectives.

Last year is bluntly stated:

For 2017,  I have only one goal: Do less but better. I like the idea from the Essentialism book, that priorities should be a singular word, we should have one single priority!.

And the most important thing for me is to enjoy the journey with the right balance between Family – CARTO – Extended Family/Friends – Ecosystem

Success for me will be measured by how my family enjoys 2017, not just copes with it.How we all have the time, the energy and the health to face the challenges with optimism and clear minds.

Seemed easy, right?, not too many goals and more importantly, expectations which appeared to be under in my sole command.

I ended my wishful post in December 2016, with this awesome mantra:

Set my priority right, postponing what is secondary and with FOCUS.
Thinking before speaking
Smile against adversities, smile more, and more.
Be thankful, a lot, for my privileges and the opportunity to be here, present now, to enjoy life to the fullest.

How did I do?

Well, all in all, 2017 has been a tough year, a rollercoaster full of steep ups and downs, but overall my feeling is quite positive. It has been, somehow, a year of completion, a change of a cycle after four years of full immersion into a never ending challenge.

I have, indeed, tried to do less things, as promised. I traveled less, for instance, and I almost achieved my goal of spending no single weekend out of home during the whole year. I have delegated so much more in CARTO that I ultimately realized that I was ready to move on into something different, with the proud feeling that my team is more than ready and capable to take over.

I went to less irrelevant ego-driven ecosystem events, which actually didn´t missed for a beat the fact that I did not attended, which is always a good sign to determine if you should go or not to an event.

I tried hard to think before speaking and while I didn’t manage to smile as much as I expected to, I have been immensely thankful for every moment of joy, creation, love, laughs with friends and time spent with my family, which this year has delivered to me.

After I told the team a few weeks ago that I was leaving CARTO, I got a lot of heavy hearted responses from my fellow colleagues, my dear friends. But there is something that struck me a lot and which I am very grateful for.

A leitmotif in many of the letters was, that I have had a lasting impact in them, not by being a hard-working maniac, or a controlling freak who knows about SaaS or Finance, or about relentless hustling and demand generation. BUT, because I have taught them to care deeply about others, to be open and humble, and always have a minute to help or focus in the challenges others are facing as if they were your own.

Those were not intended teachings, but it is what matters the most. Always.

In 2018, there are many changes approaching my horizon. I will get to meet new colleagues, join a very different organisation, travel to very different places I have never been to and try to have impact to make the lives of entrepreneurs easier all around the world. Again, what a privilege!.

With so much going on, I want to keep my 2018 goals short.

  1. Let go of the past and embrace the imperatives of the new situations, to prepare myself for a running start.
  2. Meet the expectations of my new stakeholders: my new boss/es, new colleagues, the ecosystem, but without missing the expectations and promises to my loved ones.
  3. Spend more time with friends and family – My marriage points account shall not be compromised in 2018, after all the strain I put into it over the last years. It is so important to nurture those who care deeply about yourself, your tribe, which would hold you if you fall, and not just follow you if you rise. They are just a handful of individuals, but they can surely change my world.
  4. Be humble, be realistic and remain a possibilist. Aim for the things that can be done considering the circumstances, my own skills and the balance between my needs, the needs of the ones I love and the never ending flow of external requests.
  5. And never forget the privilege I have to be here and now, present and ready to enjoy the challenges of the future.

¿Qué hace a un buen COO?

Montas una startup y pronto te das cuenta de que no, no eres el líder visionario (CEO), tampoco eres el mejor desarrollador (CTO), las ventas y el «hustling» no son exactamente lo tuyo (CRO), no sabes diseñar o pensar en cómo los clientes usarán el producto (CPO), resulta que las cuentas te aburren (CFO) y que nunca has oído hablar de Google Adwords, outbound marketing o lead generation (CMO) y lo que te queda, es postularte para ser el COO (Chief Operating Officer). Que para qué engañarnos, parece una posición un poco de prestado, como diseñada para el que no tiene sitio.

Bueno, si es lo que hay, vamos a ponernos manos a la obra. Cómo puedo ayudar a la startup, siendo el mejor COO, ese [email protected] para todo con galones. Que es lo que hace el COO al fin y al cabo, todo y nada, ¿no?.

La definición que más me gusta es la de «generalista con talento y experiencia, capaz de entender tecnología al mismo tiempo que ordena temas organizativos y empatiza con el equipo«. Aunque en muchos de los casos, la función fundamental es hacer aquello que no le gusta hacer al CEO ;).

Y es que, que ese binomio, CEO-COO esté bien engrasado, es fundamental para el rol de COO pueda tener éxito y para que tenga impacto real en la organización. Porque será inevitable que existan solapes entre ambas funciones, mientras que el CEO define la visión general, el QUÉ, el COO apoya a los equipos mientras contruyen a través del CÓMO.

Algunas de las características que definen a un buen COO y que me encantaría dominar, aunque por desgracia, después de 15 años me parezca que sigo empezando, aprendiendo cada día y siempre estoy boxeando bastante por encima de mi peso, son:

  1. Ser el Chief Psychologist Officer, lo que implica tener una gran estabilidad emocional, para poder entender a muchos perfiles distintos, sin dejarse influenciar para las fuertes personalidades de los execs-fundadores de una startup. Al tiempo que pueda trabajar y tener una conexión personal con todo tipo de perfiles, desde desarrolladores a perfiles comerciales.
  2. Ser un vendedor. Ser el primer y mejor vendedor (hasta que deje de serlo). Y entender profundamente todos los pasos del proceso de marketing y ventas. Desde dónde se generan los leads y cuáles tienen más calidad, hasta el contacto inicial con el cliente, la búsqueda de sus necesidades de negocio y cómo el producto las resuelve, la negociación y el cierre del contrato. Con el tiempo, podrá ser menos relevante, pero al principio, debe construir el esqueleto del futuro equipo de ventas.
  3. Tener foco en los resultados y las métricas más importantes de la compañía (que deben ser pocos), y en cómo se alinean esas métricas más cortoplacistas con la estrategia a largo plazo. Con una gran atención por los detalles, para entender las implicaciones de una desviación y cómo afectan a la «big picture».
  4. Tener una gran capacidad de cambiar de sombrero continuamente, manteniendo un nivel de profundidad suficiente en todos los temas, para actuar de correa de transmisión y desatascador de bloqueos entre equipos.
  5. Mantener una actitud positiva y con foco en la resolución de problemas. Un foco incansable en cómo es posible resolver un reto y no por qué es imposible. Pero sabiendo discriminar entre lo posible y lo inalcanzable, para priorizar esfuerzos.
  6. Ser humilde. Tiene que entender que los focos de atención pública e interna estarán en otros roles y trabajar más en la sombra. Los egos son la mayor fuerza destructiva de estructuras frágiles como las startups. Y un buen COO debe entender que todos sus colegas son mejores que él en sus respectivos campos.
  7. Debe saber escuchar. Es quizá la habilidad más importante. Cómo escuchar sin sesgos ni prejuicios, sin juzgar. Cómo tener y tomarse el tiempo suficiente para primero entender lo que se discute y preguntar lo necesario antes de abalanzarse a dar todas las respuestas.
  8. Liderar a través del ejemplo de servicio a los demás: «management by service». Ser un modelo interno en implicación y aplicación de la cultura de apoyo y asunción de riesgos sin castigo.
  9. Tener una importante querencia por los números y las hojas de excel. Más todavía si la compañía no tiene CFO (probable al principio). Los presupuestos, las métricas, el análisis de lo que está pasando y los planes del futuro lo requieren.
  10. Ser bueno escribiendo, para comunicar interna y externamente desde los principios que regulan la compañía, la cultura hasta documentos legales y comerciales.
  11. Entender las dinámicas de la organización. Quién sabe hacer qué cosas, para pedirles consejo o ayuda. Qué palancas mover para dar saltos de gigante y ser creativo en la búsqueda de soluciones para el tsunami de retos que se presentan cada día, luchando, siempre, contra la política.
  12. Tener sentido de urgencia. En ocasiones será necesario tomar atajos para alcanzar un hito fundamental y debe saber empujar al equipo para hacerlo. También tiene que entender que no es posible abusar de esa carta porque desgasta muchísimo y crea deudas emocionales y técnicas.
  13. Ser el «Defensor del equipo» a todos los niveles y en todos los aspectos.
  14. Ser un maniaco de la mejora continua, de construir por encima de lo existente, sin reinventar la rueda a cada paso. Buscando mejores prácticas y entendiendo que la perfección es imposible y que es necesario tomar compromisos para avanzar.
  15. Ser flexible. Para ayudar a integrar todas las funciones de la compañía unas con otras y para ir modificando su papel e impacto a medida que la compañía avanza.
  16. Ser un buen comunicador. Para poder expresar la visión de la compañía y su traducción interna y externa, tanto al equipo, como a la Board o los futuros inversores, como una extensión del CEO, donde sea necesario.
  17. Ser divertido. Porque es montar una startup no es un camino de rosas, y hay que conseguir encontrarle el gustillo por el camino.
  18. Ser orgulloso, para no olvidar los hitos conseguidos en el pasado y atragantarse con todo lo que, siempre, queda por hacer.
  19. Tener pasión. Porque sin pasión, nada tiene sentido.

Curiosamente, en las fases iniciales (y no tanto), lo que menos hace el COO, es precisamente ocuparse de las Operaciones. Si no que, se convierte en un rol flexible, que cubre los huecos allá donde la compañía los necesita y permite crecer al tiempo que las estructuras se van volviendo más rígidas y su rol se consolida en el «company building» más estricto.

Ahora que releo la lista, me parece que el mejor consejo que puedo dar a quien pretenda hacer una carrera de COO, (cómo se puede tener vocación de esto?) es directamente especializarse en cualquiera de las otras funciones ;).

Mucha suerte!.

Farewell Mr. Ambassador

Three and a half years seems a bit too short of a cycle, but these have been intense and meaningful years indeed!. A rollercoaster of intentions, which now comes to an abrupt end. This is surely not a good-bye, but years from now, when we look back in time, I am sure that we will feel that these years defined us, in quite profound ways.

There is a Chamberi Valley mafia, Alexis, María, Iñaki/s, Diego, Ander, Aquilino, Jorge/s, Sergio, Javier/s, Raul… shaping up nicely along the years. We have become good friends and helped each others as the ecosystem matured. As we grew up, a golpes.

As Guillermo Abril states in his great article in El Pais Semanal this weekend, we have cried on each others shoulders when we had nowhere else to go.

james costos, chamberi valley, miguel arias
Credit: Lupe de la Vallina

We have had our decent dose of successes and failures, and most importantly, we have build strong bonds. But James Costos helped galvanize our relationships and our self esteem in unthinkable ways. He made us feel important, relevant and gave us a wider sense of purpose, all the american way. He gently shared with us his own spotlight and we used all that care and interest to mature even faster, to become wiser and to look fearlessly into the future. Shaping up the Spanish entrepreneurial ecosystem and connecting with top entrepreneurs and investors on the other side of the pond.

chamberi valley, james costos
Credit: Arrola

Our new Chamberi Valley Honorary President (we are so privileged that the Mr. Ambassador accepted to honor us) was paramount to put Chamberi Valley at the decisions table, where not so many small entrepreneurs have been before. It might be anecdotical that I got to share dinner with our King and Eric Schmidt, but it is telling, nonetheless, of the clear mindset of Ambassador Costos. Entrepreneurs are the pillar of job creation and are risking their wealth and health to create value where there is none, hence they deserve to have a relevant space in our society.

Three years and a half ago, sitting at a sofa in the Embassy’s residency, the Ambassador asked us what he could do for us, and we plainly asked him to become our Champion. What a champion he has been!! he took the challenge and transformed it in a personal quest, and we rode along his energy and the efficiency of his incredible team. Which will also ensure there is continuity in the legacy of Mr. Costos.

We got to tell our story to the world and share our thoughts with people that matter. I bitterly regret to have not been able to meet Michelle and Barack Obama, yet, despite Mr. Ambassador’s tireless efforts.

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We will miss you Mr Ambassador, your sense of humor, your open mindset and closeness, your unparalleled mastery of attentive silences, listening first, to give, always, the most appropriate answer.

The embassy will be missed too (I am afraid the new Ambassador might look at the list of previous guests and ban us for life ;)), it became our house, as you became the Ambassador of the Spanish Entrepreneurs.

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Being Ambassador is a title that you get to keep for life, as I am sure that your bond with Spain will remain strong over the years. I feel sad, as Maria tweeted, «When you feel sad for someone leaving it means he has made an impact».

maria fanjul, twitter

And I have the hope  I will be able to call you among my friends and honor my promise to invite you and Michael to have dinner at my place some years from now, and show you I have been worthy to buy at least the smallest of  the great Julie Merethu’s paintings, so that we can admire her art.

Farewell, James.

Work-life balance as an entrepreneur

This is an increasingly interesting topic for me, and after my last post reflecting on my 2015 overview, I think it deserves a longer post.

One of the best work-life balance gurus in Spain and a great friend, Jose Carlos Hualde, once told me that the secret of happiness lies in 2 simple principles:

Humbleness: to understand and be thankful for the privilege one has to be here and now, with the capacity to control your own destiny and enjoy it fully, while so many others unfortunately cannot.

Possibilism: which relates to the fact that we need to aim for the stars in our goals, but feel happy when we reach what is under the reach of our very own capacities. Always wanting more, needing more, which cannot be achieved, both in our personal or professional environments, only leads to frustration and unhappiness.

And he suggested I should make a list of the things that make me feel whole: my green book, and also the list of things that make me feel at unease: my red book. So that I could use it as a guide of what is right and wrong in my life.

It is not that I should just focus on doing the things that make me feel better, since you always have responsibilities, constrains, etc in your life, but at least you should understand how far off you are from your own goals and what is the path towards reaching them.

These where my Green Book items:

  • Spend quality time with my girls in some interesting, rich activities: zoo, discovering the nature, building stuff.
  • Practice more sports: Paddle, Fitness, Skying,
  • Have time to spend with my wife, alone, to do the things we both like: hiking, cinema, plan & build our family´s home (both physically and metaphorically).
  • Building impactful projects, being involved with innovative technologies.
  • Have insightful conversations with my folks to share my challenges and get their vision of life and learnings.
  • Travel more: show the girls the world, visit exotic places with Elena which enrich our perception of the world.
  • Give back to the entrepreneurial community: blog posts, talks, teach.
  • Host dinners at home, enjoy insightful conversations with my closest friends.

And my Red Book had this:

  • Working over 60 hours per week.
  • Excessive pressure on results, which are very difficult to achieve, which leads to fear of not being able to deliver to the expectations.
  • Divergence of risk aversion and work-life balance with my wife.
  • Always be looking for more repercussion of what I do: blogs, tweets, growth… continuous in-satisfaction after reaching new milestones in my life.
  • Tense relationships in the professional field, where blame is looked for instead of how to solve the issues.
  • Big responsibility on the team, the funding, the customers, family relationships, friends.

I have one of these types of personalities who has trouble being completely happy, even if I have all the ingredients to do so. Too bad, I definitely need to work harder on this.

Excessive sense of responsibility, perfectionism and the feeling of not delivering to the expectations both personally and professionally can be a driver of action but also an insidious pain.

Now that I look back to that list, it mostly goes tied to the lack of time to do what I like more, and the stress of managing an hyper-growth startup. At the same time I feel incredibly excited about the possibility of building something really big and unique with global impact with CartoDB.  What I like most (building disruptive technologies, changing the status quo of an industry) is also producing collateral damages of what I dread most.

Entrepreneurs are not only sick optimists but also bi-polar mad individuals.

How can a better balance between the tsunami of tasks and thing to get done daily and the need to spend time with your family and devote time for yourself to rest and be healthy and fit?. I have not the best answer there, many others around me perform better. I feel Arrola is a great example of being on top of hundreds of things and still having time for family and his passions.

My two cents here are:

  • Delegate more
  • Think more about what needs to be done, to prioritize what is important vs what is urgent, and let go what is not really relevant. It will come back in the future.
  • Block time for yourself and your family in your daily calendar, and be strict about it.
  • Stay away from your email, slack, mobile phone after a certain time daily, and avoid going to sleep or waking up with your phone in your hands.
  • Avoid being a chaos monkey, where your opinions and suggestions create more workload to those around you, instead of solving issues.
  • Avoid time sinks, where you spend endless hours in meetings or tasks which produce little results
  • Enjoy what you do, at work and at home, and remember the two principles I cited in this article: Humbleness and possibilism.