
Este año ha sido muy extraño, 365 días de contrastes, subidas y bajadas, sobresaltos e incertidumbres. Pero como todo en este camino, pasa, y toca revisar mis predicciones del año pasado y atreverme con otras nuevas.
Veamos que tal se me dio el año 2025!, en Diciembre del 2024 escribí:
1. Viviremos una madurez de la IA generativa y un tsunami de AI agents en muchos ámbitos, que proporcionarán valor tangible con un impacto real en costes y precios.
Me doy medio punto, porque aunque los workflows agénticos dominaron todas las conversaciones y vimos pilotos por doquier, su implementación con impacto real en el mundo empresarial no se vio a escala todavía. Y los asistentes personales de inteligencia artificial no se convirtieron aún en mayordomos cotidianos.
2. Creo que no llegaremos a la AGI en 2025 pero igual no hace falta para que vivamos una explosion de la inteligencia colectiva
En efecto, la AGI sigue siendo un factor en discusión a finales del 2025, sobre qué significa incluso. Pero la productividad de los trabajadores del conocimiento siguió aumentando de manera brutal y la capacidad de crear ideas, contenidos, análisis aumentados por la IA generativa está creando una explosion de la inteligencia colectiva y me temo que una dramática reducción de la inteligencia individual. +1
3. La gobernanza de IA será un tema muy candente este año, con discusiones alrededor de cómo confiar en el software y la Tecnologia.
Lo fue, si, pero sin llegar a las conclusiones necesarias, con la regulación todavía muy por detrás de lo que se necesita para fomentar un uso responsable y una adopción equitativa y a escala y con más foco del que yo había imaginado en la soberanía digital de los países o bloques geopolíticos y menos foco en los derechos del individuo. Me doy solo medio punto.
4. Será el año de la escasez de los datos.
El código se está comoditizando incluso más de lo que yo podía imaginar en Diciembre del 24 y por tanto, el contexto y los datos han sido más importantes que nunca para conseguir diferenciar modelos específicos. +1
5. La ventana de oportunidad de las IPOs se reabrirá a final de año en el Nasdaq
Acerté, con más de 350 IPOs este año en EEUU, un 55% más que en 2024 y grandes nombres como Coreweave, Klarna, Figma, Circle o Firefly. Pero no han llegado otras como las de Stripe, SpaceX, Databricks o alguna de los nuevos gigantes de la IA. +1

6. En línea con la dura estadística de que el número de gestoras de VC se redujo un 21% desde 2021 en US, veremos como más firmas creadas en los últimos años no sobrevivirán.
Sí, muchas firmas de capital riesgo entraron en “zombie mode” sin levantar nuevos fondos, o por falta de capacidad fundraising o por hastío de sus socios. El acceso a capital de los Limited partners llegó a su mínimo de toda la década y casi 5 veces por debajo del año 2021. +1
7. Repito la predicción sobre el riesgo clarísimo de la ciberseguridad en al ámbito personal, por desgracia y espero volver a equivocarme
El año tuvo su buena ración de breaches y ataques, sobre todo algunos sonados en las capas intermedias de distribución en la red como Salesloft o Drift, que afectaron a gran parte del ecosistema. Pero fue mejor de lo que yo me hubiera esperado. Me pongo 0,5.
8. Soy optimista respecto a Europa, … y el 28th regime se aprobará
Me pongo un cero, porque aunque se habló mucho y bien de EU.inc y de la necesidad de luchar contra la fragmentacion regulatoria y apostar por deeptech trasnacional en Europa, la implementación posterior está resultando, como siempre, lenta y con demasiados sabores nacionales diferentes. Al menos, sí parece claro que hay y habrá muchos más fondos para scale ups en la región y eso es una buena noticia.
9. …veremos una vuelta de inversiones relevantes y crecimiento de compañías con casos de uso relevantes en la intersección entre la IA, los datos y la tokenización de los mismos, con grandes avances en la infra de blockchain.
De todo un poco, me pongo medio punto, porque vivimos un resurgir cripto y los stablecoins fueron un concepto muy relevante este año, pero seguimos por debajo del umbral de adopción institucional y mainstream que podíamos esperar a estas alturas.
10. Me equivocaré en 4 de estas 10 predicciones.
Acerté porque he sacado un 6 y con esta última un 7/10, ni tan mal!.
Vamos ahora a por mis predicciones del 2026.
Creo que 2026 no va a ser el año de la IA espectacular. Va a ser el año en el que la IA deja de ser promesa y empieza a doler. Dolerá en costes, en empleo, en organización y en lucha por cuotas de poder. Y precisamente por eso va a ser el año en que se separen los proyectos reales de los PowerPoints caros y los pilotos para la galería.
1. La infraestructura agent-native va a ser la nueva norma
Pasaremos de sistemas diseñados para humanos usando software, a arquitecturas pensadas para cargas masivas y continuas de agentes. No se trata solo de computación, será necesario romper de verdad los silos de datos, permitir que los agentes entiendan el contexto completo de la empresa y accedan a la información correcta en tiempo real. Esto será fundamental en todos los ámbitos, desde la ciberseguridad, a la telemetría o el business intelligence. La data deja de ser histórica y pasa a ser operativa. Las compañías que no rediseñen su infraestructura para un mundo AI-first simplemente no conseguirán que sus agentes funcionen más allá de demos bonitas.
2. La distribución ganará a los modelos
La ventaja competitiva de las startups dejará definitivamente de ser el modelo y en 2026 se consolidará la comoditización de los mismos. El valor se desplaza a la distribución embebida, a la integración profunda con sistemas legacy y, sobre todo, a la capacidad de ejecutar acciones reales, no solo de asistir. Las startups sin canal propio empezarán a morir rápido y las corporaciones con distribución ganarán incluso sin ser AI-native. El go-to-market vuelve a ser el verdadero MOAT, aunque llevemos años fingiendo que no.
3. Llega el gran unbundling de los enterprise software stacks
En 2026, las grandes suites como Salesforce, SAP, Workday o Adobe empezarán a perder módulos completos frente a agentes especializados y workflows agentizados. Los CIOs aceptarán stacks más fragmentados porque, por primera vez, funcionan mejor. Las compras volverán a ser bottom-up con influencia de los desarrolladores y los incumbentes responderán como siempre: comprando startups, no construyendo.
4. Vertical AI rules
Los agentes verticales evolucionarán a modelos multiplayer, con agentes específicos de un dominio que colaboran, negocian y co-crean entre ellos. Ya no hablaremos de copilotos genéricos, sino de agentes “senior”, profundamente integrados en procesos, sistemas y datos reales. Empresas como Orbio, Happy Robot, etc, están demostrando que ahora sí se puede automatizar trabajo que antes no se podía. Esto tendrá un impacto brutal en call centers y muchos roles analíticos de bajo valor, forzando a empresas y gobiernos a replantearse de verdad el reskilling y las transiciones laborales.
5. Llega el primer backlash laboral serio contra la IA
No será otro estudio académico con predicciones catastrofistas, si no datos reales. La destrucción visible de ciertos roles generará este año tensión social y sindical. Y por tanto veremos una presión política creciente sobre los grandes deployers de modelos y un cambio de narrativa corporativa hacia “AI para productividad, no para sustitución”. Aparecerán nuevos roles laborales de transición, precisamente para gestionar este choque.
6. Aparecen nuevos interfaces
Los interfaces se convierten en un nuevo MOAT y empezaremos a diseñar para agentes, no para humanos. Las interfaces ya no están pensadas para ser bonitos o usables, sino para ser consumidas y ejecutadas por máquinas. La IA se hará ubicua y hablaremos con ella todo el tiempo. Dejaremos de pensar en nuestro screen time diario porque estaremos always on sin darnos cuenta. La gran pregunta ya no es si hablaremos con la IA, sino desde dónde: ¿gafas, un pin en la ropa, auriculares permanentes?
7. Voice AI everywhere
2026 es el año en que muchos casos de uso pasan definitivamente del chat a la voz. Los voice agents empiezan a demostrar eficiencia real en servicios, soporte y operaciones, permitiendo una fricción reducida. Empresas como heydiga lo están mostrando ya con casos concretos.
8. El video como entorno
Tras los avances de 2025, este será año del vídeo, pero no solo como formato, sino como entorno. El vídeo generado dejará de ser pasivo y se convertirá en un espacio habitable, navegable y editable. Aparecerán herramientas creativas multimodales que aspiran a ser el Figma del contenido, unificando vídeo, audio e imagen. Y probablemente veremos interfaces completamente nuevas, rompiendo el paradigma de Photoshop o el propio Figma. Crear deja de ser una secuencia de herramientas y pasa a ser una conversación continua con el sistema.
9. Llegan las mega-IPOs
Será el año de las mega-IPOs: SpaceX, OpenAI, Anthropic, Stripe. Salidas gigantes que validarán parte del hype, pero hacia final de año viviremos una corrección relevante. Exceso de inversión en infraestructura frente al uso real tras un empacho de expectativas nos llevarán a meses de cierre del mercado y dudas en venture capital. Nada dramático, pero sí suficiente para resetear el punto de partida en un espacio más coherente. La recuperación llegará a principios de 2027, impulsada por tipos de interés más bajos y por algunos casos de uso de IA que sí consiguen éxitos masivos y demostrables.
Ese ajuste se va a notar especialmente en el mundo de los workflows agentizados, el vibecoding y los AI SDRs. Tras un año de datos de uso reales, el engagement y renovaciones van a mostrar una verdad incómoda. Con tal saturación de proveedores y una durísima competencia entre startups muy parecidas, veremos guerras de precios y una enorme dificultad para identificar ganadores con valoraciones infladas. Esto alimentará la sensación de mini-crisis del modelo. Pero, como siempre, emergerán los pocos que de verdad funcionan.
10. Colapso de la IA generalista para las SMBs
Las soluciones horizontales para pymes mostrarán un churn altísimo, ARPU bajo y uso superficial. Sobrevivirán únicamente los verticales hiperconcretos y se morirán muchos “copilots para todo”. El mercado SMB vuelve a ser lo que siempre fue: grande, atractivo en teoría y brutalmente difícil en la práctica.
11. Para mi predicción cripto, creo que el relato cripto dejará definitivamente de girar en torno al precio de los monedas y volverá a centrarse en los raíles en ser una infraestructura invisible.
Veremos stablecoins reguladas integradas en bancos, fintechs y grandes plataformas tecnológicas se usarán a escala para pagos transfronterizos, liquidación instantánea y tesorería corporativa. No como experimento, sino como ventaja operativa. El ganador no será quien emita el token más ruidoso, sino quien controle el rail.
Al mismo tiempo, se producirá una purga silenciosa de muchos proyectos cripto que sobrevivieron hasta ahora por narrativa, comunidad o yield artificial, pero que desaparecerán cuando se exija cumplimiento, auditabilidad y uso real.
12. Me equivocaré en 4 de estas 12 predicciones.
2026 será recordado como el año en que dejamos de hablar de inteligencia artificial y empezamos a asumir sus consecuencias. La IA dejará de ser una demo para convertirse en estructura. Y en ese camino, automatizar significará despedir, reorganizar, integrar y tomar decisiones incómodas. No será un año cómodo ni épico, pero sí definitorio. Porque ya no valdrá decir “esto todavía es pronto”.
La IA estará funcionando. Y entonces, por primera vez, habrá que hacerse responsable de lo que hemos construido.
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