
Este año se cumplen 10 años desde que se organizó, un tanto tímidamente, el primer 4YFN para conectar las startups con el MWC. Y una vez más, estoy en el tren de camino a Barcelona, con una agenda muy loca, que demuestra que el MWC y el 4YFN están en plena forma y que la actividad inversora está recuperando aliento después de un 2023 más bien flojo.
Y me da un punto de nostalgia, recordando los avances en esta década prodigiosa. Porque mucho ha cambiado en el ecosistema emprendedor y en el panorama tecnológico desde mi primera participación en el evento con CARTO, intentando aprender todo lo posible sobre las bibliotecas javascript de código abierto junto con Jatorre, Sergio y Furilo.

En 2014, acababa de dejar ON24 tras dos años duros de lockout y de aprender a ser “americano” en una compañía en permanente estado de pre-IPO. Y parecía que era posible crear tecnología puntera desde España, pero faltaban muchos mimbres de acceso a financiación y de talento con experiencia escalando SaaS por estos lares.
Tuvimos la fortuna de contar con el apoyo de los que estaban más expuestos al mercado americano como Iñaki y Luis en NYC y crear redes de pares de confianza con los fundadores de Ducksboard, Marfeel, Kantox, Logtrust o Forcemanager entre otros. Y crear foros donde llorar en hombros ajenos como Chamberi Valley.
Ha sido un viaje apasionante, con una mayor madurez de emprendedores, de ejecutivos de compañías tecnológicas, con mayor apoyo de corporaciones, con fondos de inversión más grandes y más sofisticados.
En el 4YFN he dado muchas charlas y me han dado alguno que otra a mí, he tenido stands grandes y pequeños, he hecho demos de producto, coleccionado tarjetas de visita con celo en libretas de espiral, he sido jurado de premios emprendedores, he ganado una pitch competition con CARTO, he asistido a cenas y fiestas memorables y otras que es mejor olvidar.

Y creo que ahora España está en un punto de inflexión, con madurez y sofisticación suficiente del talento, inversión y ecosistema para convertirse en un referente en los próximos años. Hace diez años, no se invertían más de 300 millones de euros en startups España, cantidad que se multiplicó más de 10 veces en este tiempo. Desde entonces, el ecosistema emprendedor español ha crecido de manera exponencial, multiplicando por 20 su valor, por encima de 80.000 millones de euros, el equivalente al 14% de la cotización de las empresas del Ibex-35, con varias compañías con tamaño suficiente para formar parte de ese índice, si estuvieran cotizadas en el mercado continuo.

Tenemos una gran oportunidad para crear más riqueza y empleo locales, y para eso es necesario que la industria de capital riesgo nacional sea capaz de acompañar a las scale ups en todas sus fases de crecimiento. Hoy, nuestras startups reciben un 80% de capital extranjero vs el 60% en Francia.
Tenemos grandes fortalezas que reforzar, que se han ampliado en la post-pandemia:
Infraestructura y Conectividad de Primera
La infraestructura física y la conectividad de España son pilares que sostienen nuestro ecosistema emprendedor, con una red extensa de transporte y una cobertura digital muy potente que hace que los gigantes digitales se decanten por España para instalar centros de datos y de computación.
Puente entre Continentes
La posición estratégica de España, forjando lazos entre Europa y América, ofrece una ventaja inigualable. Este puente cultural y comercial es bidireccional y permite a las startups españolas operar con una perspectiva global desde el día uno, al tiempo que abre las puertas de europa a las scale ups latinas.
Talento Local y Calidad de Vida
Tenemos una base sólida de talento local en muchas disciplinas científicas y técnicas, y a esto se suma una calidad de vida envidiable, que sirve de atracción a talentos internacionales, que además disfrutan de una fiscalidad ventajosa.
Startups y scale ups que ya generan canteras
Como le encanta decir al equipazo de Endeavor, ya tenemos masa crítica de emprendedores en serie de éxito y de compañías que han conquistado mercados globales para que el efecto multiplicador esté funcionando a plena rendimiento, «cross-polinizando» equipos y permitiendo crecer más rápido con equipos que ya se conocen y saben de qué pié cojean.
Eficiencia Capital: Costes y Fidelidad
La eficiencia del capital en el ecosistema se ve potenciada por una estructura de costes competitivos y una notable fidelidad laboral, aunque veremos como evoluciona esto a medida que se haga más competido el mercado.
Pero el ecosistema emprendedor español, aunque vibrante y lleno de potencial, enfrenta desafíos estructurales y regulatorios que obstaculizan su desarrollo y expansión.
Una de las piedras angulares para el crecimiento de cualquier ecosistema tecnológico es la inversión. En España, existe una notable cautela del dinero privado a la hora de invertir en tecnología, ya sea directamente o a través de fondos de capital riesgo. Esta reticencia limita la capacidad de las startups para escalar y madurar.
Trabas Legales y Burocráticas
Tenemos todavía un laberinto de complicaciones legales y burocráticas, especialmente para las spin-offs universitarias. La rigidez de las estructuras legales más que ralentizar el proceso de creación de empresas, desalienta a los potenciales emprendedores a dar el paso adelante.
Duplicidades Administrativas
La gestión administrativa en España se caracteriza por sus duplicidades, tanto a nivel europeo, como dentro de la administración central y como entre esta y las Comunidades Autónomas. Esta situación genera un entorno confuso para los emprendedores, quienes deben navegar por un mar de regulaciones superpuestas y a menudo contradictorias.
Barreras para la Inversión Extranjera
Las barreras para la inversión de capital extranjero son otro escollo significativo. Desde complejidades regulatorias hasta la falta de claridad en las políticas fiscales, estas dificultades desincentivan a los inversores internacionales, privando al ecosistema español de una fuente vital de financiamiento y experiencia global.
La Ley de Startups: Un Camino adecuado pero incompleto
La Ley de Startups, aunque un paso en la dirección correcta, todavía es incompleta y no aborda integralmente los desafíos que enfrentan las scale ups, grandes olvidadas del texto. La falta de medidas concretas, la letra pequeña que entorpece la aplicación de algunas medidas estrella y un alcance limitado exige reformas más profundas que puedan facilitar la creación, crecimiento y consolidación de scale ups en España.
Este 25 de febrero de 2024, parece como si todavía fuera el primer día, con el mismo entusiasmo en torno a las plataformas tecnológicas que darán forma a nuestras vidas durante los próximos 10 años. Y con muchas ganas, porque todavía nos queda mucho camino por recorrer para acercarnos al nivel de Alemania o Francia.
¡Vamos a por la semana del Mobile, que nunca deja indiferente!
¿Cómo han sido tus diez años de 4YFN?
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