En los últimos años, hemos sido testigos de un cambio radical en la forma en que las grandes corporaciones interactúan con las startups, haciendo del Corporate Venturing un interfaz fundamental en el ecosistema de innovación. En K Fund, hemos observado esta evolución desde una posición privilegiada, actuando como un puente entre el dinamismo, la flexibilidad y el sentido de urgencia de las startups y la solidez y alcance global de las corporaciones.
Win-win
Nuestra labor como fondo de venture capital en el engranaje del Corporate Venturing se centra en crear dinámicas donde todos salgan ganando. Al compartir conocimiento, tendencias y deal flow con la corporación, generamos oportunidades de negocio para nuestras participadas. Al mismo tiempo, las corpos actúan como canales de distribución y permiten generar ingresos a ambas partes. Este enfoque no solo beneficia a las startups al proporcionarles acceso a mercados, medios y credibilidad, sino que también enriquece a las corporaciones con expertise técnico y comercial y con una oferta de producto más pegada a las tendencias del mercado.
Más allá del dinero
El trabajo con corporaciones es esencial y desafiante. Lejos de verlas simplemente como fuente de financiación, buscamos establecer relaciones profundas y duraderas. Esta colaboración va más allá del capital; creo que tenemos que ver a todos los agentes como socios leales con objetivos comunes, que además revierten en el tejido productivo de nuestra región.
Evolución del interés corporativo
La iniciativa de Telefónica con Wayra, hace más de una década, fue un catalizador que despertó el interés corporativo en las startups. Desde entonces, hemos visto cómo otras empresas han seguido este camino, adoptando enfoques tan variados como las herramientas de una navaja suiza.
También es posible explorar otras vías como la inversión en fondos para ganar capilaridad y conocimiento, o el venture building para aprovechar ventajas injustas de las corporaciones, como acceso a IP o clientes que no estén disponibles para el mercado. Cada enfoque tiene su lugar en la estrategia de innovación de una corporación.
Lo que comenzó como un «teatro de la innovación», simplemente para satisfacer a un comité ejecutivo, se ha transformado en un enfoque genuino hacia la generación de negocio conjunto.
Existen por supuesto desafíos en la escala de negocio con startups, pero también oportunidades en superar las barreras de personas, procesos y tecnología. La clave está en la coherencia y en definir claramente los objetivos de la innovación de la corporación de modo que se midan resultados y no actividades.
Tenemos ejemplos concretos que muestran el impacto de este colaboración, como los partnerships de Factorial para ofrecer software para pymes en Latam y España con Microsoft o Telefónica. Estos proyectos no solo demuestran el potencial del Corporate Venturing, sino también el impacto positivo que puede tener en el ecosistema empresarial más amplio.
Posición de España en la carrera por la innovación
Aunque España ha estado históricamente algo rezagada, actualmente vivimos un momento dulce, con una caída en inversión en startups menor que en el resto de Europa, nuestro país tiene la oportunidad de posicionarse como líder en innovación, siguiendo el ejemplo de naciones como Francia hace cinco años. Para ello es fundamental cambiar el «sentiment» de país, centrarnos en nuestros pilares y ventajas competitivas y dejarnos de vaivenes políticos que ocupan demasiado espacio. Para ello, la colaboración entre las scale ups y el IBEX-35 es una condición de partida.
El Corporate Venturing no es solo una estrategia de innovación; es un compromiso conjunto con el futuro. En K Fund, estamos orgullosos de ser parte de este viaje, trabajando codo con codo con corporaciones y startups para construir un horizonte más innovador y próspero.
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