90 días

90 días, y aquí estamos. Debían tener prisa, los días digo, porque han pasado volando a mi alrededor, casi mareándome a su paso.

“The First 90 days”, así se llama el libro de Michael Watkins, que me hizo llegar el grandísimo Carlos Gomez cuando supo que empezaba en Telefónica y en el mundo corporativo por primera vez en mi vida. Un libro muy “a la americana” lleno de ejemplos tácticos, y centrado en una premisa fundamental: Cuando entras de nuevas en una organización establecida, lo primero que tienes que hacer es APRENDER lo más rápidamente posible. Y eso sólo se consigue escuchando, añado más, escuchando humildemente. Hay tanto que entender, todas esas dinámicas y relaciones que ya existen, los retos y expectativas de la compañía, de tu jefe, de su jefe, de tus pares, de tu equipo…

El libro explica que el directivo que llega de fuera es un órgano extraño en ese cuerpo corporativo, y lo más normal es que genere rechazo, y no serán los miembros de tu equipo los que te rechacen más, ni tu [email protected] (que debería ser tu campeón interno), si no que serán tus pares, incluso aquellos que aún no conoces, los que tendrán más capacidad de influencia sobre tu futuro recién iniciado.

Y gran parte del juego se decide ¡en sólo 90 días!. El tiempo justo para causar una impresión positiva y perdurable, para empezar a marcar algunas líneas de lo que querrás conseguir y sobre todo, para no meter demasiado la pata. Mientras luchas contra un síndrome del impostor que se te caerían las cejas, y mientras digieres, así, a lo bruto, el modo de actuar, el status quo, el organigrama, los modos y la estrategia de una gran corporación.

Mis primeros noventa días han sido apasionantes, no puedo (ni quiero) quitarme de encima una fortísima sensación de privilegio, de poder vivir cómo funciona un transatlántico como Telefónica, desde dentro. Para alguien que durante toda su carrera profesional ha vivido rodeado de equipos y organizaciones que han crecido y se han organizado desde prácticamente cero conmigo, es una experiencia muy nueva y edificante plantarme en medio de una estructura enorme, pero compuesta de miles de pequeñas piezas conectadas entre sí. Además, la organización me ha acogido con mucho cariño y con los brazos abiertos, me temo que con expectativas excesivas, que me encargaré de destruir concienzudamente ;).

Mi primer mes y medio he estado viajando y reuniéndome con la mayor parte de miembros del equipo, y de otras partes de la compañía, que he podido. Han sido más de 80 1:1s, con y sin café, escuchando aquello que tiene a la gente sin dormir, y preguntándoles qué harían ellos, si estuvieran en mi lugar. He estado en Caracas, Bogotá, Mexico,  Sao Paulo, Londres, Munich, Barcelona, Gran Vía y por supuesto, en Distrito C, porque “Distrito” es un mundo entero en sí mismo, con  multitud de países entrelazados.

La segunda parte de estos 90 días, ha estado más centrada en aquello que creo que se me da mejor, con mi deformación profesional de COO, enfocada en el diseño de mi organización. Lo considero un elemento fundamental de eficiencia operativa y fundamentalmente un elemento de cohesión y fuente de felicidad futura de un equipo. En mi humilde experiencia, los grandes profesionales se encuentran más cómodos en estructuras donde los roles y tareas están definidos, donde hay “ownership” y delegación de responsabilidades, manteniendo la suficiente flexibilidad para que puedan desarrollarse, probar y equivocarse para conseguir objetivos claros. Pero sin pisarse unos con [email protected]

Ahora, el reto más inmediato que tenemos por delante es definir claramente a qué jugamos, cuál es la misión y visión de Telefónica Open Future_ en esta nueva etapa, después de siete años de expansión e hitos. Que está muy imbricado con cuál es el papel de la innovación abierta en una corporación como Telefónica, con una decidida apuesta por reinventarse a sí misma, ante la vorágine de cambio tecnológico y social que estamos viviendo. Pero eso lo dejo para otros posts más adelante.

Así pues, han pasado noventa días, en los que he podido desmontar algunos mitos que tenemos en el “circo emprendedor”. Algunos me decían, «te vas a Telefónica a descansar, eh truhán?, tú, que vienes de la guerra, ya notarás el cambio”.

Pues lo siento pero no, en una gran corporación, al menos en ésta, se trabaja tanto como en una startup, y el nivel de competencia técnica y profesional no tiene nada que envidiar de los equipos de alto rendimiento con los que he trabajado en el pasado. Quizá la mayor diferencia que he podido notar (además del hecho de que no tengo demasiado control sobre mi agenda ;)), es que en las grandes empresas hay un “overhead” en la necesidad de conseguir aprobaciones, o presentar informes o proyectos a distintos stakeholders internos, que no he experimentado en una startup. Pero también hay una capacidad de influencia y de acción, que no imaginamos desde nuestra burbuja emprendedora.

Y así como se demoniza la vida corporativa en algunos ámbitos, se tiende a idealizar el trabajo en una startup, como si fuera un mundo de yupi, exento de frustraciones, en el que se cumplen todos los sueños y se juega al pimpón todo el día, entre pizzas y chupitos de tequila. Por primera vez en 180 meses, no he mirado con intensidad y cierta aprensión un dashboard de ventas e ingresos, y aunque me gusta tener objetivos muy medibles, se agradece tener en barbecho el estrés del MRR por un ratito.

A medida que las grandes empresas se digitalicen, hagan de la innovación parte integral de su día a día, y permitan estructuras organizativas flexibles, con procesos más ágiles, ese transatlántico se transformará en una flota de pequeños barcos, y se parecerán más en su capacidad de actuación y decisión a las startups, manteniendo su acceso a activos de primer orden el canal de ventas y marketing, con acceso directo a clientes en todo el mundo. Exciting times ahead.

Vamos a por otros 90 días!.

 

 

 

 

 

Emprendiendo a hostias

He tenido el privilegio de visitar los ecosistemas emprendedores de Bogotá, Mexico DF, Sao Paulo y Caracas en mi segunda semana en Telefónica. En todos estos lugares he podido encontrarme con [email protected] comprometidos, competentes y motivados. Cracks que están innovando en todo tipo de sectores y demostrando que Silicon Valley es simplemente un estado de ánimo y que el talento y la disrupción tecnológica y de mercados, se encuentran en todas partes.

Pero hay unos emprendedores en particular, unos titanes, que os quiero destacar, y son los venezolanos. Compañías como Sincola, socialgest, estadeboda, zomoz,  traetelo… Que no emprenden a golpes, no, emprenden definitivamente a tortazo limpio. Luchando día a día para hacer crecer sus proyectos, en una montaña rusa emocional y financiera, que en su caso, parece más bien la atracción de salto al vacío.

¿Qué plan de ventas o forecast puede sobrevivir a una hiperinflación anual del 2000%?, en esas condiciones, la economía (y la vida) entra en barrena y se dan situaciones totalmente absurdas. Un reflejo anecdótico de esta situación hace que la colada cueste 10 veces más que la habitación del hotel, o que el desayuno pase a costar el doble?!?! de un día para otro (yo lo achaqué en un principio, a un bug informático (deficiencia profesional)).

[email protected] héroes anónimos, con nulo apoyo institucional y con trabas en cada paso del camino, siguen y persiguen, desarrollan aplicaciones y tecnología con ambición global y te cuentan con un brillo en los ojos como buscan ayudar a mejorar el país, aunque sea un poquitico.

Me llena de orgullo, aun totalmente prestado, ser parte de una iniciativa que puede ofrecerles un pequeño oasis donde trabajar con cierta seguridad (a veces incluso dormir), un hombro en el que apoyarse y un trampolín al negocio internacional en LATAM y donde sea. Gustavo, Mariángela y Angel no pierden la sonrisa y han ayudado a varias Startups de Wayra Venezuela a ser seleccionadas en Startup Chile, o a trabajar en Mexico, Colombia o España apoyadas por la red.

Equipo Wayra Venezuela
El enorme equipo de Wayra Venezuela

Su ejemplo nos sirve como un cura de humildad, para todos los demás, que vivimos en economías estables, con ecosistemas de emprendimiento mucho más maduros, apoyos para comenzar en decenas de aceleradoras e incubadoras, con business angels, fondos, premios y subvenciones. Con inflaciones controladas, apoyo público y privado y la posibilidad de buscar negocio dentro y fuera de nuestras fronteras.

Puede que emprendamos a golpes, pero aquí los que de verdad se baten el cobre, son ellos. Mucho ánimo.

Los inmortales

Cuenta Borges, en su fabuloso cuento «El Inmortal«, como la inmortalidad puede llegar a convertirse en una condena. La muerte es el juez que da sentido a cada acto ante la posibilidad de que pueda ser el último; en cambio, la inmortalidad se lo arrebata.

Sabía [la república de hombres inmortales] que en un plazo infinito le ocurren a todo hombre todas las cosas. […] Encarados así, todos nuestros actos son justos, pero también son indiferentes. No hay méritos morales o intelectuales. Homero compuso la Odisea; postulado un plazo infinito, con infinitas circunstancias y cambios, lo imposible es no componer, siquiera una vez, la Odisea.

En el cuento de Borges, los inmortales, desesperados y decididos a salir de su situación se dispersan por la faz de la tierra para encontrar ese otro río (que por fuerza debe de existir en alguna parte) que «borraría» su inmortalidad y les permitiría volver a sufrir, sentir, amar.

En el mundo de las startups, sospecho que también tenemos nuestros propios inmortales. Aquellos Venture Capitalists que manejan fondos gigantescos de varios «billions» y llevan muchos años en el ajo.

Han visto ya de todo, todo tipo de startups, de fundadores disfuncionales, equipos de todo pelaje, tecnologías innovadoras y copycats de campeonato. Y también han visto un rango infinito de evoluciones, desde aquellas que van como un tiro desde el primer minuto, a las que pasan por «deserts of sorrow» que se hacen mucha bola y parecen no terminar nunca, han vivido bancarrotas, IPOs, ventas por 1$ o exits con 10x y descorche de champán, del caro.

Y claro, una vez que lo has vivido todo, y que encima tienes todavía 1000 millones de dólares por invertir en los próximos 5 o 10 años, entonces te conviertes en un Inmortal de los de Borges, de tomo y lomo. Y así, es imposible que puedas sentir nada. Cuando un fundador les llame desesperado porque ha perdido un gran contrato, una pelea interna se ha desmadrado o la caja se aligera, responderán «eso lo hemos visto antes» (no sé por qué, pero los inmortales siempre hablan en plural, conscientes quizá de formar parte de una élite inalcanzable) y permanecerán impasibles al desaliento.

En muchos casos, es muy útil contar con el consejo de un VC inmortal, porque puede ver las situaciones desde la distancia y aplicar su vastísima experiencia y conexiones, pero no olvidemos que las startups son animales muy frágiles, y los emprendedores son optimistas enfermizos con algún tipo de desorden psicológico (porque si no, para qué te metes Manolete).

A veces también se agradece que tu interlocutor entienda tus miserias, aunque estén tan debajo de sus intereses, y se preocupen en el plano humano por cómo va la vida, ese estrés que no te deja pegar ojo, los miedos y las preocupaciones porque tu startup, la única que tienes, esa a la que le dedicas todo tu esfuerzo y tu alma, pueda estar en peligro. Aunque «lo hayan visto ya muchas veces».

Y estoy seguro de que en el fondo, como en el cuento, desde sus mansiones en Gstaad o Los Hamptons y sus oficinas de Sand Hill Road, los inversores inmortales buscan desesperadamente ese otro río, para volver a sentir el entusiasmo de crear un proyecto suyo, con unas pizzas baratas en el microondas.

Y todas las ganas del mundo.

Lo más leído en emprenderagolpes este 2017

Termina el año, y toca hacer balance de la actividad de este blog. La verdad es que escribo poco, poquísimo, a ver si en 2018 puedo tener algo más de regularidad.

En todo 2017 he escrito 7 artículos, bueno casi 8, si contamos este meta-post ;). Y han visitado estas páginas algo menos de 40.000 personas, unas 100 al día.

Este año, he tenido el record de visitas en un sólo día, con 1,428, el día que publiqué mi mail de despedida de CARTO y  y los contenidos más leídos han sido los siguientes:

El “pitch” al inversor. 12 diapositivas, 1 caso practico.

Curiosamente varios de los post más visitados, no son de este año, como éste, en el que explico cómo hacer un buen deck para inversores, sin dejarse ningún aspecto clave y con muchas ganas.

Las 7 claves de un elevator pitch

Otro post antiguo, y en cierto sentido parecido al anterior. Parece que los listados son los artículos que mejor funcionan para el SEO.

¿Qué hace a un buen COO?

El best-seller de este año, en el que buscaba explicar qué características definen a un COO ideal (lejos de mis habilidades me temo), un generalista con talento y experiencia, capaz de entender tecnología al mismo tiempo que ordena temas organizativos y empatiza con el equipo.

¿Cuánto vale mi startup en fase seed?

Este post lleva más de 4 años entre los artículos más leídos de mi blog y es el all-time leader, y creo que sigue estando de actualidad, aunque los ejemplos numéricos deberían actualizarse para reflejar la inflación de valoraciones que hemos vivido en el ecosistema con la llegada de mucho más capital nacional y extranjero.

Las preguntas que facilitan un proceso de venta corporativa

Un post ligero, que escribí sin muchas pretensiones, pero que ha tenido más aceptación de la esperada. Y es que vender, no es tarea fácil.

Nuevos retos, nuevas oportunidades

Mi correo de despedida al equipo de CARTO, un artículo emocional y muy importante para mí. Y de momento, el contenido más leido en un sólo día en Emprender a golpes, parece que los emprendedores del ecosistema son gente curiosa ;).

 

Reflections on 2017 and my goals for the new year

By the end of the year, I love to reflect on how I did on the goals I had defined for myself 12 months ago. I trust it is a good exercise to look at my own reality from some distance and see how much the feared time-drains and daily routines pushed to take over my initially stated objectives.

Last year is bluntly stated:

For 2017,  I have only one goal: Do less but better. I like the idea from the Essentialism book, that priorities should be a singular word, we should have one single priority!.

And the most important thing for me is to enjoy the journey with the right balance between Family – CARTO – Extended Family/Friends – Ecosystem

Success for me will be measured by how my family enjoys 2017, not just copes with it.How we all have the time, the energy and the health to face the challenges with optimism and clear minds.

Seemed easy, right?, not too many goals and more importantly, expectations which appeared to be under in my sole command.

I ended my wishful post in December 2016, with this awesome mantra:

Set my priority right, postponing what is secondary and with FOCUS.
Thinking before speaking
Smile against adversities, smile more, and more.
Be thankful, a lot, for my privileges and the opportunity to be here, present now, to enjoy life to the fullest.

How did I do?

Well, all in all, 2017 has been a tough year, a rollercoaster full of steep ups and downs, but overall my feeling is quite positive. It has been, somehow, a year of completion, a change of a cycle after four years of full immersion into a never ending challenge.

I have, indeed, tried to do less things, as promised. I traveled less, for instance, and I almost achieved my goal of spending no single weekend out of home during the whole year. I have delegated so much more in CARTO that I ultimately realized that I was ready to move on into something different, with the proud feeling that my team is more than ready and capable to take over.

I went to less irrelevant ego-driven ecosystem events, which actually didn´t missed for a beat the fact that I did not attended, which is always a good sign to determine if you should go or not to an event.

I tried hard to think before speaking and while I didn’t manage to smile as much as I expected to, I have been immensely thankful for every moment of joy, creation, love, laughs with friends and time spent with my family, which this year has delivered to me.

After I told the team a few weeks ago that I was leaving CARTO, I got a lot of heavy hearted responses from my fellow colleagues, my dear friends. But there is something that struck me a lot and which I am very grateful for.

A leitmotif in many of the letters was, that I have had a lasting impact in them, not by being a hard-working maniac, or a controlling freak who knows about SaaS or Finance, or about relentless hustling and demand generation. BUT, because I have taught them to care deeply about others, to be open and humble, and always have a minute to help or focus in the challenges others are facing as if they were your own.

Those were not intended teachings, but it is what matters the most. Always.

In 2018, there are many changes approaching my horizon. I will get to meet new colleagues, join a very different organisation, travel to very different places I have never been to and try to have impact to make the lives of entrepreneurs easier all around the world. Again, what a privilege!.

With so much going on, I want to keep my 2018 goals short.

  1. Let go of the past and embrace the imperatives of the new situations, to prepare myself for a running start.
  2. Meet the expectations of my new stakeholders: my new boss/es, new colleagues, the ecosystem, but without missing the expectations and promises to my loved ones.
  3. Spend more time with friends and family – My marriage points account shall not be compromised in 2018, after all the strain I put into it over the last years. It is so important to nurture those who care deeply about yourself, your tribe, which would hold you if you fall, and not just follow you if you rise. They are just a handful of individuals, but they can surely change my world.
  4. Be humble, be realistic and remain a possibilist. Aim for the things that can be done considering the circumstances, my own skills and the balance between my needs, the needs of the ones I love and the never ending flow of external requests.
  5. And never forget the privilege I have to be here and now, present and ready to enjoy the challenges of the future.

Nuevos retos, nuevas oportunidades

Imagino ya habéis leído las noticias, pero, aunque ya no sea novedad, quería compartir con todos el mensaje que envié a mi grandísimo equipo de CARTO:

Hola Carto(DB)ians:

As you heard in our town hall meeting, there are some personal news I wanted to share with you today, I’ve decided to move on to something new to join Telefonica by early next year, as the Head for Telefonica Open Future.

You might say, “what?, Miguel is joining the dark side!, the corporate world!”. ;).  Well, as you know, I am very personally committed with the enhancement of entrepreneurial ecosystems as founder of Chamberi Valley, organizer of the IN3 event and with many other pro-bono projects.

And I strongly believe that corporations have a great role to play here, to foster open innovation and help startups to grow and succeed. Telefonica gives me the unique opportunity to have a bigger impact in over 11 different ecosystems in Spain, UK, Germany and LATAM, which I feel is the right next challenge for me to focus on.

And the best thing is that I get to keep close to CARTO, as part of the Open Future family.

I’m leaving CARTO with incredible memories, lasting friendships and many, many amazing experiences, and I’ll never forget the unbelievable milestones we’ve achieved together as a team.

When I joined four years ago, in Eloy Gonzalo, with Emilio by my side, I already knew that Vizzuality/CartoDB/CARTO was onto something special. The culture we have is unique, the way Sergio energized everybody greatly complemented Jatorre’s unbeatable drive greatly. I treasure the amazing feeling of being part of a family in the way we all pulled together, to accomplish impossible deadlines and crazy milestones.

From an incredible product and technology with very little sales or operational infrastructure, we all had to roll up our sleeves and figure out how to build a global product and business. We are still figuring it out, we will probably always be, but CARTO is now stronger than ever.

I said no to a full sabbatical to take a seat in the rocket-ship when Javi and Sergio gave me the chance to join, and I don´t regret any minute. I wanted to play in the champion’s league of entrepreneurship and CARTO certainly delivered! It has been a breathtaking privilege to see the team grow so quickly, from the two shared desks in Lafayette to the Bushwick “up and coming” hip offices, to adding new family members in Tartu, Reston and London.

I’ve learned a lot from all of you, in many deep and personal ways, right now a few come to my mind;  Santana’s quick mind and easy going style, Jorge’s people skills, Raul’s tech wizardry,  Ben’s diplomacy, Jamon’s fully loaded hugs, Jaak’s sense of humor, Vanessa’s law & order, Andrew Hill’s charisma, Juanma’s closing magic, Emilio’s relentless work ethic, Ian’s communication tricks, Luis’s calm approach to crisis, Eva’s wide smiles and courage, Justyna’s deep ownership, Sally’s people first approach, Mamata’s humanity, Stuart’s powerful CPU, Dani’s jack-of-all-trade ninja moves, Jaime’s winning attitude, Joe’s understanding, Agnes’s culture care, Brad “noteless” accuracy, Javi’s friendship & trust and Ashley’s being-ashley mastership. I could go on and on, citing more than 200 cartoDBians I have had the honor and privilege to work with and for.

And of course Jatorre and Serg, my brothers, you make me and us proud and I wouldn’t be who I am today without you.

I hope that my “management by service” style, while annoying and controlling, has at least helped to convey the most important message of all. Each and everyone of you are CARTO, the culture, the future, does not rely in one single person but in the shoulders of all of you, with ownership and an urgent sense of purpose.

You have the incredible opportunity to consolidate CARTO as a brand and product with global impact, helping great individuals across the globe, tell the stories that really matter.

Over the course of the last weeks, I’ve been reflecting on these incredible last four years and what might come next for me. I’ve also discussed this with Javier and the board, the rest of execs and my incredible team, and I’ve realized how much I have enjoyed helping CARTO scale into an international startup from our humble beginnings.

Joining Telefonica Open Future will allow me to apply what I’ve learnt here with a wider reach and with the resources of a big corporation, and I had to take my chances to box again way over my weight. I’m convinced that now is the right time to delegate in my team and to hand over to the capable CARTO managers, which will guide us into an exciting future.

Lastly, I would never have been able to make this journey without my wife Elena there, helping me keep my marriage points on track (at least above zero), and always, always, ready to listen and to advise. This rollercoaster ride hasn’t always been easy but she’s been there with me to laugh, to cry and to celebrate the milestones.  She is my very own COO, right at my side, building our personal project and keeping the family together along the way.

This is not a goodbye, I am CARTO and you are family, and you will always have a very special place in my heart.  You will certainly see me around.

#goCARTO

 

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